De Amazon se ha dicho y se dicen muchas cosas, como que es el lobo feroz, el culpable de la caída de ventas de libros y James Daunt, director general de la librería inglesa Waterstones, hasta afirmó que Amazon es un despiadado diablo de hacer dinero.

Pero Amazon, comparado con otras plataformas de autopublicación, no tiene punto de comparación. Sobre todo, destaca  por su sencillez y coherencia, además de comprender cómo funcionan los engranajes propios de la edición digital.

Amazon es intuitivo, fácil de entender y de ejecutar, tanto para realizar la compra de un libro como para publicar uno a través de su sistema Kindle Direct Publishing (KDP).

“Comprar ya en 1-Clic®” realmente es eso: hacer un clic en el botón naranja de la derecha y ya está, el paso siguiente es elegir a qué dispositivo quieres enviar el libro que has comprado.

Publicar un libro digital o ebook con KDP necesita de más clics, pero también es extremadamente fácil.

He probado otras plataformas de autopublicación además de Amazon, algunas también como usuario, comprando ebooks. En concreto, he utilizado —para trabajos de algunos clientes— las plataformas de Bubok, Lulu, Smashwords, Tagus, Kobo, Nook Press, Grammata y Biblioeteca; y aún me quedan un par más por probar.

En las siguientes entradas contaré las peripecias que me he encontrado en cada una de estas plataformas y cómo enfocan la edición digital.

Algunas de manera lamentable para llamarse “líderes en autopublicación digital”, ya que han hecho un traslado de conceptos y técnicas propios de la producción del libro impreso al libro digital.

Algunas plataformas de autopublicación han potenciado la impresión bajo demanda (PoD), como Lulu o Bubok; ya que su modelo de negocio se basa en ofrecer servicios editoriales a los autores que necesitan ayuda para autopublicarse, servicios inicialmente enfocados hacia el libro impreso.

Además de libros impresos bajo demanda, estas plataformas ofrecen la posibilidad de publicar en versión digital, en diferentes formatos, como PDF, MOBI, EPUB, RTF, LRF, PDB, TXT y HTML, y también ofrecen servicios de edición para libros digitales.

Así lo hace también Tagus pero no Amazon, Grammata, Smashwords, Biblioeteca, Nook Press y Kobo; una diferencia no poco importante a considerar.

La mayor diferencia entre Amazon y las demás plataformas de autopublicación las evidencié en las características de los archivos a subir, tanto en el de la imagen de la cubierta como en el documento del interior del libro.

En Amazon con tener una imagen con buena resolución y un documento de Word, trabajado previamente de forma correcta, es suficiente; dos pasos con unos cuantos clics; esperar a la conversión y publicar.

Antes de las 48 horas estará tu libro disponible en Amazon si el libro está escrito en otro idioma que no sea inglés, sino estará antes. (En mi caso, no he tenido que esperar ni 24 horas por cada uno de los ebooks que subí).

Qué necesitas para publicar en Amazon

Por tanto, para publicar en Amazon, básicamente, necesitas:

  1. Datos básicos del libro: título, autor, colaboradores, categorías, palabras clave, precio, etc.
  2. Un archivo JPG para la cubierta del libro. Si no lo tienes, puedes armar una con el Creador de portadas.
  3. Un archivo DOC/DOCX o HTML para el interior del libro.

Si tienes dudas, encuentras todas y cada una de las preguntas que te hagas en la sección Temas de ayuda.

Sobre el punto 2.

Hay que echar algunas cuentas, porque la imagen para la cubierta debe estar en formato TIFF o JPG  y tener “al menos 1.000 píxeles en el lado más largo, con una relación ideal de altura/anchura de 1,6. El valor preferido para el lado más largo es de 2.500 píxeles”.

Sin embargo, las cuentas se simplifican si el diseño de la cubierta está realizado en un tamaño A4, ya que este estándar posee la  proporción cercana a 1,6 que se solicita, y se exporta como imagen a 300 dpi.

Aunque se exporte la imagen a esta resolución, la densidad de la imagen no superará los 50 MB, límite que establece Amazon para la carga de las imágenes.

Sobre el punto 3.

Amazon permite más formatos de archivo para cargar el contenido del libro, pero sugiere DOC/DOCX o HTML por sobre los demás que soporta su plataforma, que son ZIP, HTM, PUB, TXT, RTF y PDF.

A mi modo de ver, Amazon entiende —y entendió muy bien, desde el principio— cómo debe funcionar una plataforma de autopublicación:

  • plataformas distintas para impresión bajo demanda y para publicar en digital: CreateSpace para papel y KDP para digital;
  • pocos pasos a ejecutar y simples;
  • utilización de archivos conocidos por todos;
  • lenguaje sencillo, sin tecnicismos y no heredados del libro impreso;
  • temas de ayuda encarados del mismo modo que cualquier usuario se lo plantearía: con preguntas y respuestas;
  • ayuda online hipertextual y no obligatoriamente lineal.

Con esta entrada no quiero decir que Amazon sea “Dios”, pero al hacer comparaciones entre plataformas de autopublicación se explica perfectamente por qué Amazon es la mayor referencia en autopublicación y llegó a donde llegó.

A excepción de alguna que me ha sorprendido gratamente, el resto de plataformas no se asemejan a Amazon. Y, por más que alardeen, dejan mucho que desear y no saben desprenderse del libro de papel.

Si se proclaman líderes en autopublicación digital, deberían entender las diferencias de publicar distintos soportes.

Plataformas de autopublicación

“Amazon es el enemigo perfecto, el Hombre del Saco del libro, la coartada ideal (…). Amazon es el sospechoso habitual a quien culpar cuando algo se rompe en el barrio libresco, cuando le roban la cartera al apuesto escritor, cuando tiran del bolso de la vieja editorial. Las cosas son muy diferentes…”

Amazon, ese conveniente enemigo público

Blog de Bernat Ruiz