Tradicionalmente, si mencionamos u oímos editorial, mundo editorial, sector editorial, etcétera editorial, asociamos estas expresiones a los libros. Sin embargo, para mí y en estos tiempos modernos, lo editorial va mucho más allá.

Allende las definiciones que el DRAE arroja para la palabra editorial, esta se relaciona con los contenidos. Y los contenidos, hoy, no se circunscriben exclusivamente a los libros y a lo impreso.

Por tanto, creo interesante exponer algunas ideas para ampliar la visión que tenemos de lo editorial.

Si hablamos de contenido, este puede ser plasmado en distintos formatos y soportes. No solo en formato libro y en soporte impreso.

Editorial abarca diferentes tipos de publicaciones

Además de libros, el término engloba a:

Las revistas o magacines

Que ofrecen contenidos temáticos, artículos y reportajes dirigidos a todo público o el abordaje de noticias desarrolladas de manera más amplia.

Por lo general, tienen una periodicidad semanal o mensual y pueden ser revistas impresas o digitales.

Los periódicos

Un tipo de publicación que se edita y distribuye con regularidad (periodicidad). Sus contenidos principales lo conforman hechos noticiosos. También se lo denomina diario y, al igual que las revistas, puede ser impreso y digital.

Las piezas gráficas

Esta es una expresión que se utiliza en el diseño gráfico para nombrar a diferentes composiciones visuales. Por ejemplo, catálogos, folletos, dípticos, trípticos, carteles, roll up, papelería comercial, presentaciones, etc.

Cada una de estas piezas necesita de una curación de contenidos, de un tratamiento editorial, y no solo del texto sino también de aspecto visual.

Aunque se les continúe denominando piezas gráficas también pueden ser digitales. Por ejemplo, la aplicación de la identidad visual de un blog o página web mediante la creación de imágenes. Sean estas para el propio sitio, para las redes sociales y el diseño de newsletters o banners, entre otros.

Los textos digitales

Me refiero a los textos que se escriben para soportes digitales —aunque el texto es una obra que puede plasmarse en distintos soportes—. Como ser: un blog o página web, pero también a contenidos para una aplicación móvil o para la ayuda o tutorial incorporado en un software.

Editorial es sinónimo de contenidos

También encontramos con la expresión línea editorial

Esta puede hacer referencia a:

El corpus de una casa editorial

Es uno de los aspectos por lo que se diferencia a una empresa editorial de otra. Rasgos característicos como los géneros que publican, el tipo de publicación, el diseño de sus libros y el tratamiento de los textos. Estos aportan una diferenciación que se sostiene en la línea editorial que se haya establecido en la empresa.

La política de un medio

Hace referencia a la doctrina de un determinado medio para abordar los artículos o las noticias. Suele expresarse de manera más cabal en el editorial de ese medio. Es un texto expositivo-argumentativo que refleja el pensar del periódico, la revista, etc.

A los contenidos de un blog y cómo se abordan

La definición de una línea editorial para un blog o página web permite hacer foco en una propuesta de valor para los lectores, de forma clara y periódica.

No importa si el blog es sobre lavarropas, coches o libros, también aquí la línea está relacionada con los contenidos.

A las publicaciones en redes sociales

Qué temas compartir en las redes sociales y la selección de contenidos sobre esos temas constituyen también una política editorial.

Por ejemplo, en las redes sociales que utilizo a diario comparto artículos sobre el sector editorial, la autopublicación, la edición digital y entradas sobre las publicaciones y libros, incluso he creado unos periódicos digitales que abordar estos temas y no otros.

Al marketing de una empresa

En especial a la línea editorial de una marca, que define de manera estratégica el carácter, la personalidad, el tono y el posicionamiento de los contenidos. Todo orientado a obtener un compromiso por parte de los clientes o usuarios (engagement).

Y si nos referimos a calendario editorial

Entonces, podemos aludir a:

Los contenidos de un blog

Que consiste en una herramienta para organizar y programar los contenidos que volcamos en un blog y la orientación que le damos a esos contenidos.

Los contenidos de un sitio web

Aunque este sea estático y no cuente con una actualización periódica como un blog, también necesita de un calendario. Al momento de crear el sitio se debe establecer su arquitectura, qué tipo de contenido tendrá y cómo será presentado, cuál será el orden de su construcción, etc.

Más necesario se vuelve el calendario editorial si el sitio es bilingüe o trilingüe, ya que habrá más contenidos para organizar y gestionar.

Los contenidos de las redes sociales

La programación de las publicaciones que compartimos en las redes sociales, cuya planificación debe responder a los objetivos generales de tu plan de marketing. Es decir, un calendario editorial para redes sociales.

Los procesos de edición de una publicación

Este punto lo expliqué en otra entrada y consiste en listar cada uno de los servicios editoriales. Ordenar los servicios requeridos por un cliente y asignarles una fecha de inicio y una de finalización.

“Editorial” no se relaciona solo con libros, sino con contenidos

Por todo lo dicho anteriormente, “lo editorial” se relaciona con los contenidos, en general.

Cuando oigas o hables de editorial, ¿a qué tipo de contenido estarás haciendo referencia? Recuerda que la clave está en el contenido y no en el formato o el soporte.