Las imágenes para impresión raramente sirven si son tomadas de Internet o tienen mediana resolución. Olida las que tienen baja resolución, no sirven. No hay tutía; no hay modo de hacer milagros y es mejor que lo sepas desde el inicio.

Un gran porcentaje de las imágenes que podemos encontrar en Internet no son aptas para su uso en impresión a menos que pertenezcan a un banco de imágenes.

Esto es algo que los autores deben tener muy en cuenta al momento de seleccionar imágenes para un libro; tanto si es para la imagen de cubierta como también para las imágenes del interior de la obra.

Es habitual recibir una solicitud de presupuesto y que en el detalle que el autor hace de su obra indique que el libro posee X cantidad de imágenes. Al momento de indagar sobre el origen de estas, la gran mayoría señala que las imágenes provienen de Internet.

El problema con las imágenes para pantalla es que no cuentan con la calidad suficiente para ser impresas. No garantizan la correcta visualización de las mismas sobre el papel una vez impresas.

Incluso cuando se envíe a la imprenta un PDF de alta calidad o la impresión sea bajo demanda, es necesario corroborar la calidad de las imágenes; si no lo haces las imágenes saldrán pixeladas, como borrosas.

Ejemplo de cómo se vería una imagen impresa en 72 dpi sobre papel

A modo de ejemplo, la imagen de la derecha (72 dpi ) se vería poco nítida, pixelada, impresa sobre papel.

Por tanto, si quieres que tu libro sea impreso obtén imágenes con calidad de impresión suficiente desde el inicio; a medida que escribes y desarrollas el libro.

Concluir la escritura de una obra y luego enterarte que tienes que conseguir las imágenes en alta resolución es frustrante.

Lo mismo si tienes que acabar modificando el contenido de la obra porque no las encuentras o no existen con calidad.

En distintos bancos de imágenes gratuitos podemos encontrar imágenes con calidad suficiente para ser utilizadas en libros impresos.

Sin embargo, antes será necesario conocer si cumple con el tamaño que se desea,  redimensionar la imagen, remuestrearlay adaptarla a los requerimientos de impresión.

Las imágenes, al igual que una obra literaria, científica o de cualquier tipo, también posee derechos de autor.

Pide permiso al autor de la fotografía para publicarla en tu libro. Consigna el copyright de la imagen y recuerda que gratuito no es sinónimo de libre de derechos o de dominio público, que hay diferentes licencias de uso.

Diferencias y características de las imágenes para impresión y las imágenes para pantalla

Para no ahondar en aspectos teóricos —no es el objetivo de esta entrada— y con el ánimo de hacer este artículo práctico.

Me limitaré a enumerar las diferencias y características que debe tener cada tipo de imagen; en especial, las imágenes para impresión, que son las que suelen ofrecer inconvenientes al producir un libro impreso.

Al final de este artículo encuentras enlaces de interés sobre temas relacionados a las imágenes para impresión o para pantalla.

La información de esta entrada está centrada en las imágenes para impresión de un libro, por lo que las características de las imágenes para otro tipo de impresión (serigrafía, flexografía, tampografía, sobre vinilo, etc.) pueden ser distintas.

Si tienes dudas sobre el tipo de impresión para una pieza gráfica específica, siempre debes consultar al impresor.

Él te sabrá guiar y ofrecer consejos y sugerencias para producir una pieza de forma adecuada y sacar el máximo partido al trabajo final.

Las diferencias fundamentales entre las imágenes para pantalla —aquellas que vemos en páginas web, blogs y libros digitales— y las imágenes para impresión en un libro en papel radican en la resolución, el tamaño, el tipo de archivo y los canales de color.

Cuadro comparativo - Imágenes para impresión versus imágenes para pantalla

Cuadro comparativo de requerimientos técnicos para imágenes para impresión y para pantalla.

Enlaces de interés sobre…

Formatos de archivo:

Canales de color:

Resolución: