La teoría de las 4C para llegar al bestseller

Mariana Eguaras julio 5, 2016 @ 11:38AM

Por el 22 Feb, 2016 | 14 comentarios

 

Tantas páginas ofreciendo a los autores cumplir el sueño de publicar; tantas empresas de autoedición prometiendo el éxito mundial a los escritores, tanto “publica gratis y alcanza el éxito” ha hecho que los autores se obsesionen con que su libro sea un bestseller. Se empeñan tanto que a veces se tornan un tanto pesados

“Quiero escribir un libro que sea un bestseller“, “ayúdame a promocionar mi libro para convertirlo en un bestseller” y frases por el estilo se repiten en los correos que recibo. ¿Por qué tanto empeño, a lo loco, por el bestseller y no por el longseller? ¿Qué debe tenerse en cuenta para que un libro llegue a ser un superventas?

Para que tu libro se convierta en un bestseller debe cumplir algunos requisitos e incluso así puede que no llegue a vender ni cien ejemplares o copias digitales. Puede estar magníficamente editado y no venderse, puede tener cientos de faltas de ortografía y que la gente te lo quite de las manos (esto lo sé de primera mano, no hablo por hablar…).

BestsellerConsidero que para que un libro se convierta en un éxito comercial debe cumplir algunos requisitos básicos. Si bien esto no garantiza el éxito —entre otras cosas, porque habría que ver qué significa para cada uno ser exitoso— por lo menos al autor le ahorrará la vergüenza de haber publicado un producto defectuoso.

Porque un libro sin tramas bien llevadas, con personajes desdibujados, aburrido; un libro sin correcciones, con una deficiente maquetación y un flojo diseño de cubierta es un producto defectuoso. ¿Vestirías una blusa confeccionada con telas dispares, con una manga más corta que la otra o un pantalón con la cremallera rota? Pues eso…

 

Teoría de las 4C en relación con el bestseller

Si existiera la fórmula mágica por la cual se identifique a una obra como futuro bestseller todos echaríamos mano de ella y estaría empleándose. Evidentemente, no es así. Incluso herramientas como Tekstum tampoco hacen milagros. Lo que ofrecen es información (big data) que luego el autor y/o el editor deberá interpretar y decidir cómo emplea esos datos en consecuencia.

Lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta qué convierte a un libro en superventas. Así y todo, considero que si se aplican las 4C hay más posibilidades de ganar lectores, sumar ventas y alcanzar cierto reconocimiento como escritor.

La inventada (por mí) teoría de las 4C hace referencia a Contenido, Continente, Contexto y Calidad. Cuatro factores que, desde mi punto de vista, deben interrelacionarse de la siguiente forma:

⇒ CONTENIDO: una obra constituye el contenido de cualquier libro (novela, cuento, serie televisiva, audiolibro, película, etc.). Esto es el contenido: la esencia de una obra. En este punto, si tu obra no tiene una (o varias) historia(s) que contar, con el ritmo narrativo adecuado, con personajes atrayentes; es decir, si no atrapa al lector y le ofrece algo, estás frito. Nada de lo que intentes hacer en los demás factores para que sea mejor hará que tu libro valga la pena.

Si tu libro es de no ficción y promete resolver algún intríngulis —lo que yo llamo “libros cómo”, obras que intentan resolver una necesidad del lector (Cómo hacer…)—, el libro debe hacerlo de tal forma que no queden dudas para el lector, y de manera clara y amena. Si se trata de un ensayo, la presentación del tema, el análisis y las conclusiones deberán seguir una organización y pautas de argumentación nítidas.

Básicamente, se trata de poseer las habilidades que ofrece un curso de escritura. Aunque, como sostiene Néstor Belda, “ningún curso de escritura es un pase mágico que te convertirá en un best seller o en un candidato incuestionable al Premio Nobel”. No, no es un pase mágico, pero sí es una llave, una herramienta —para mí la más importante— para empezar a interiorizarse con la habilidad de escribir bien y convertirse en escritor.

 

⇒ CONTINENTE: hago alusión a la modalidad de la obra y la forma que esta adquiere al transformarse en libro impreso o digital; al envoltorio de la obra. Si es un libro impreso que contenga una maquetación aceptable, unas tipografías seleccionadas adrede y con criterio, con una cubierta acorde a la temática del libro y que pretenda atrapar al lector.

Lo mismo vale para los materiales: un papel que favorezca la legibilidad, que no se transparente, que aguante la carga de tinta si tiene fotografías, que las páginas del libro estén bien guillotinadas y encuadernadas, que la cubierta no sea una lámina endeble, etc.

Y si se trata de un libro digital, que no haya saltos de páginas sin sentido, que no se cuelen símbolos o caracteres extraños en medio del texto, que funcione la tabla de contenidos, que la navegación sea sencilla e intuitiva. También que el archivo digital no pese demasiado, no posea engorrosos DMR duros, contenga suficientes metadatos para promover su descubribilidad y esté maquetado de forma que pueda visualizarse en cualquier dispositivo.

Como suelen incluir los contratos de edición, lo anterior es de carácter enumerativo no limitativo.

 

⇒ CONTEXTO: en este punto incluyo todo aquello que englobe el marketing y la promoción del libro, la estrategia de ventas y la difusión del título. Casos en los que un bestseller ha llegado a serlo sin una sola acción de marketing no conozco.

Puede que no se haya elaborado un plan de marketing para promover el libro, pero seguro que su creador habla de él en su blog, en las redes sociales o en las redes de recomendación de lectura. Y esto si se considera la autopublicación; casos de libros publicados por editoriales obviamente que cuentan con acciones de marketing.

Un libro maravillosamente escrito, diseñado, maquetado, etc. nada obtiene si no se lo da a conocer. Eso es estrategia de marketing o de ventas, acciones de comercialización, promoción y difusión de la obra (o llámese como quiera). Si no se anuncia y comunica la publicación de un libro no se vende, menos llegará a ser el ansiado bestseller.

Y esto del marketing no debe comenzarse a hacer una vez que se ha publicado un libro sino antes: definir una estrategia de contenidos para las redes sociales, seleccionar palabras claves, identificar el público lector, establecer una plataforma de autor, crear comunidad de lectores, etc. y más etcétera.

 

⇒ CALIDAD: este factor no se trata de diferenciar lo que algunos llaman literatura de calidad de la literatura de consumo; para ambas, para otro tipo también, hay público. En cualquier librería podemos encontrar libros (por los autores pero también por editoriales) que son una bazofia y, sin embargo, venden varios ejemplares o llegan a bestseller. Como también libros considerados intelectuales y que los leen solo un puñado de lectores.

En este punto, me refiero a calidad con la aspiración de cumplimentar unos mínimos para que quien se encuentre frente a un libro impreso o digital vea facilitado el hábito de la lectura.

Esos mínimos, para mí, tienen que ver con asegurarse que las frases están bien construidas de tal forma que el lector no tenga que volver a leer el párrafo para intentar entender lo que se ha escrito, conectar con los personajes y que la trama me atrape. Es decir, los conocimientos de escritura básica que cualquier autor debe poseer si aspira a publicar un libro, máxime si pretende que este se convierta en un bestseller.

También, que un libro no tenga faltas de ortografías y hagan sangrar los ojos a cada párrafo, o que tenga sus doscientas páginas con tipografía en cursiva o el cuerpo de esta obligue a ponerse gafas. Que la maquetación satisfaga los principios básicos del diseño editorial en un libro impreso, que la edición digital sea per se y no una derivación de la impresa, y que la cubierta no se parezca a una carátula de un trabajo práctico del instituto… Creo que entiendes lo que quiero decir aquí.

Todo ello sin desmerecer el marketing editorial: el trabajo a conciencia en las redes sociales, el cuidado y mantenimiento del blog de autor, las campañas (offline y online) diseñadas para el libro, la estrategia de precios, el análisis de datos y estadísticas, la creación de piezas gráficas acordes al libro, y otro etcétera más.

 

 La teoría de las 4C para llegar al bestseller

 

A modo de cierre…

Desde mi punto de vista, si se prescinde de algunas de las C no es posible que un libro llegue a ser un bestseller. Puede que llegue a ser un boom, pero durará lo que dure la explosión… Menos se convertirá en un longseller que, en definitiva, es lo que la mayoría de los autores desean: que su libro se venda, pero que lo haga a lo largo del tiempo.

Es casi imposible que estos cuatro factores se encuentren balanceados: pueden presentarse fisuras en ellos, ya que controlar que cada paso, punto, detalle, etc. sea perfecto es una utopía. Sin embargo, creo que la excelencia en cada uno de los procesos debería ser una aspiración para sacar adelante un trabajo y un producto lo más correcto posible.

El factor que para mí no puede fallar y que menos fisuras debe tener es el del contenido: sin un contenido digno todo lo demás es sinónimo de derroche de dinero. Así y todo, los demás factores también son necesarios. Un libro con contenido maravilloso pero un pésimo continente no funcionará, tampoco aquel que nadie sabe que existe y no cumple unos mínimos.

Y todo se vuelve más fácil cuando la esquiva circunstancia del destino sonríe, cuando la suerte llega a un libro y lo bendice con su benévola cualidad. Sumar una s a las 4C no estaría nada mal: 4Cs.

¿Qué piensas tú? ¿Es realmente necesaria la combinación de estos factores para alcanzar el bestseller? ¡No olvides que las 4C solo son una teoría! (y además, mía) 😀 .

    14 comentarios

  1. Muy bueno el post de hoy, Mariana. El concepto bestseller es una operación de marketing orquestada por las grandes editoriales. Utiliza el concepto influenciador de la prueba social: “si hay tanta gente que lo compra, por algo será… ergo, yo también lo quiero”. No sería extraño comprobar cómo algunas editoriales compran de alguna forma sus propios libros, para figurar en las listas de los más vendidos y fabricar un bestseller. Pero claro, los principios de marketing que les sirven a las grandes editoriales ¿les sirven a los autores independientes? Vamos a ver… ¿estamos dejando atrás un modelo de publicación casi obsoleto… solo para caer en las prácticas de siempre? Con toda sinceridad: personalmente, paso de bestsellers. Mi eBook se vende mejor hoy que cuando lo lancé hace casi tres años. Y lo mismo que hice con este, haré con mi próximo libro: procuraré que merezca la pena ser leído. Supongo que, como tengo más experiencia y más lectores, funcionará algo mejor. Los lectores dirán…

    Alejandro Quintana

    23 febrero, 2016

    • Claro que el muchos casos es una operación editorial, sino fíjate que salen a venta libros que son novedad con el sello bestseller. ¿Cómo va a ser un bestseller si tiene dos días en las librerías? Podrán argumentar que ha sido bestseller en otro idioma, pero bien se cuidan de no aclararlo en la cubierta del libro 😉

      Comento que esta entrada apuntaba hacia otra línea e, inicialmente, se llamó “la obsesión por el bestseller“. Luego, entre edición y edición y nuevas ideas que se me cruzaron, derivó en la actual entrada.

      Ahora me queda pendiente escribir sobre longseller que, para mí, tiene más valor —y a la larga más rédito en varios aspectos— que un bestseller.

      Gracias, nuevamente, Alejandro, por comentar.

      Mariana Eguaras

      23 febrero, 2016

  2. Hola Mariana. Coincido con Alejandro, genial esta entrada.
    Muy de acuerdo también en la idea de longseller. No me gusta el “pan para hoy hambre para mañana”.
    Debemos huir de etiquetas y centrarnos en lo que aportamos. Muchas veces nos vemos arrastrados por el efecto vivir de…la presión que supone no facturar o estar entre los más vendidos, pero la realidad es que cuando te relajas y te dedicas a hacer aquello en lo que crees y que sabes hacer las cosas van mejor.
    Me apunto a la teoría Mariana 😜 de las 4C.
    Saludos.

    J.C.SANCHEZ

    24 febrero, 2016

    • Creo que nos acostumbramos a la inmediatez en tantas cosas que con los libros se pretende lo mismo: de allí que bestseller todos sepan de qué se trata y no así longseller… Gracias, J.C., por leerme y comentar.

      Mariana Eguaras

      24 febrero, 2016

  3. Hola, Mariana

    Antes que nada, te agradezco mucho la mención. Son esas cosas que aparecen a primaras horas de la mañana y te alegran el resto del día.

    Tu teoría de las 4C no debería ser una teoría sino una norma. Lamentablemente, y admitiendo que puede sonar fatalista, estamos en una sociedad que nos empuja al éxito rápido y, como existen los medios para lograrlo, nos estamos olvidando del valor de la paciencia y el esfuerzo.

    Como digo en uno de mis artículos, nunca ha habido tanta oferta de libros, tan accesibilidad en precio y forma, pero también nunca me ha resultado tan compleja la elección de una obra porque, como apasionado de la literatura, busco libros 4C. Y, de esos, hay pocos.

    Un abrazo, Mariana.

    Néstor Belda

    25 febrero, 2016

    • Hola, Néstor:

      La inmediatez es una característica de esta época y el éxito no escapa a ella… Cuando asesoro a los autores lo primero que hago es preguntarles cuál es su objetivo con publicar, qué es lo que desean, por qué lo hacen, cuánto piensan invertir (en tiempo y económicamente) en ese deseo, cuál es su público o a cuál desearían llegar, etc. Según sus respuestas las alternativas serán unas u otras, pero siempre recalco que cuanto más valor agregado posea una obra más posibilidades tiene de que guste a los lectores, de que la reseñen, de que sigan su blog o su perfil en las redes, etc.

      Por otro lado, el éxito es un concepto subjetivo y muy particular: hay personas que miden su éxito por la cantidad de seguidores que tienen en las redes sociales o por las visitas a su pagina web; otros por la cantidad de lectores y/o las copias vendidas; otros por la cantidad de títulos publicados. Según el objetivo que se plantee el autor con la publicación de su obra verá satisfecho su deseo de éxito o no.

      Lograr la excelencia en cada uno de los procesos no es tarea fácil, pero confío en que debe aspirarse a ella —como a la objetividad en el periodismo— aunque no se llegue a completarla al cien por cien. Luego, el éxito será una consecuencia si se ha trabajado a conciencia en los cientos de detalles que influyen para llegar al éxito. Y, como dices, con paciencia y esfuerzo; el éxito rápido no es más que pan para hoy y hambre para mañana.

      Un abrazo.

      Mariana Eguaras

      26 febrero, 2016

  4. Huir de los bestseller , a mi entender, es muy recomendable, amén de los que les colocan una banda falsa, esta clase de libracos suele ser literatura fácil, salvo coincidencias mínimas, son libros poco profundos, es cierto que las editoriales tienen mucho que ver en la difusión de este tipo de literatura

    Alba Aida Oliva

    27 febrero, 2016

    • Si el bestseller llega, no vamos a rechazarlo, Alba, sea a literatura que sea y con la “profundidad” que tenga. ¿Cuántas editoriales quisieran tener un superventas que les alivie la cuenta de resultados? ¡Todas! Incluso aquellas que denuestan a autores como Dan Brown se descosen por tener un autor así en su catálogo 😉

      Gracias por visitar el blog y dejar tu comentario.

      Mariana Eguaras

      28 febrero, 2016

  5. ¡Muy buen artículo Mariana! Claro, conciso y real. Cuando al final se rompe la fantasía de que al publicar el escritor pasa de forma automática a tener fama y fortuna, los nuevos autores afrontan una de las decepciones más duras de su carrera. Y muchas veces el escritor no tiene culpa, sino desconocimiento. Siguiendo las 4C las probabilidades de alcanzar cierto grado de reconocimiento (y venta) se incrementan exponencialmente. Saludos!

    Tomás

    27 febrero, 2016

    • El autor, con las 4C, evita publicar un libro malogrado, y eso no es poco 😉 Gracias por leerme y comentar, Tomás.

      Mariana Eguaras

      28 febrero, 2016

  6. Un post muy pero que muy útil. Pero debo de reconocer que estoy perdidísima en cuanto al marketing. Las redes sociales y yo no nos entendemos muy bien y la experiencia me ha demostrado que el boca a boca me ha hecho más publicidad de la que yo podría imaginarme… Sin embargo, sé que estoy fracasando en ese ámbito porque entre todas las propuestas sobre marketing para escritores yo no veo ninguna del todo clara…

    Será que soy de naturaleza desconfiada.

    Saludos!

    Carmen

    7 marzo, 2016

  7. Leyendo el artículo pensaba constantemente en tu conclusión. Falta una cuarta c (casualidad, chorra), ese momentum que llega, bien sea por la promoción o porque tu libro acabe en las manos adecuadas, y que es clave para vender más de esas 100 copias.

    Pero cuando llegue, ya puedes tener un buen producto con esas cuatro C.

    Nuria Muro

    29 marzo, 2016

    • La suerte es un factor no calculable, pero deseado y muy bienvenido, Nuria 😉

      Mariana Eguaras

      29 marzo, 2016

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