Maquetación profesional: cinco principios básicos

Mariana Eguaras Abril 19, 2017 @ 5:58PM

Por el 27 Oct, 2015 | 29 comentarios

 

Uno de los servicios que ofrecemos desde la consultoría es la maquetación profesional de libros impresos, documentos y publicaciones varias. La maquetación profesional no se limita a colocar el texto sino que requiere de pericias específicas que mezclan conceptos del diseño gráfico, el diseño editorial y la edición, además del sentido común.

La maquetación profesional de libros en papel consiste en poner en maquetar, componer, diagramar, los elementos textuales y gráficos que componen el contenido de la publicación. Para poder maquetar, componer o diagramar debe existir un diseño previo donde realizar esta labor. Es decir, por un lado encontramos el diseño de la maqueta o máster y, por otro, la composición de esta.

Es habitual que el diseñador y el maquetador sean la misma persona, o sea, que ambas tareas sean desarrolladas por un solo profesional. En editoriales, empresas o instituciones de envergadura las funciones suelen estar divididas en dos departamentos; lo mismo sucede cuando una editorial encarga el diseño de la publicación a un estudio de diseño externo y la maquetación de los contenidos se realiza dentro de la editorial.

La estética que tendrá que el libro, la definición de la tipografía que se utilizará, de los niveles de jerarquía de la información, incluidos los estilos de párrafos, corresponden al ámbito del diseñador, no del maquetador. A este le corresponde la aplicación de las directrices del diseño y la ejecución de la maqueta propuesta por el diseñador. La tarea del maquetador es componer el contenido sobre las páginas de acuerdo a lo estipulado por el diseño y hacer que esa composición posea lógica y armonía editorial.

Contratar el diseño de forma externa suele aplicarse a una colección o a revistas y periódicos más que al diseño de un libro de ficción. En estos casos, lo habitual es ofrecer el diseño editorial junto a la maquetación profesional. Esta mixtura de servicios editoriales está presente cuando un autor publica por su cuenta y realiza todos los servicios editoriales por sí mismo.

Hay personas que consideran que saber utilizar Indesign los habilita para realizar una maquetación profesional. Pues no. Indesign es una herramienta, pero la herramienta más importante es el conocimiento en la creación, el diseño y la producción de publicaciones, que se obtiene no solo estudiando sino también ejercitando, ensayando, experimentando y errando unas cuantas veces.

Con esta base de conocimiento también se realizan maquetaciones en Word, sin que un lector evidencie en qué programa se ha realizado la composición del libro. Porque esta es una de las claves de una maquetación profesional: debe ser imperceptible y ofrecer legibilidad al contenido y fluidez al texto para que la experiencia lectora sea placentera y no se distraiga.

Por el contrario, una maquetación no profesional se evidencia rápidamente de una u otra forma. Para quienes trabajamos en la edición de libros, tras observar una publicación, resulta fácil identificar por qué. Pero el lector no avezado en estas artes también nota “algo raro” o “algo molesto” que dificulta la naturalidad de la lectura; aunque no sepa cuál es el elemento o el factor que estorba el lector reconoce que algo no habitual sucede en esas páginas.

 

Cómo hacer una maquetación profesional imperceptible

Refiero algunos principios del diseño editorial que deben considerarse para una maquetación profesional de una novela, una obra más sencilla de componer que una revista, periódico o tesis (publicaciones con texto y además imágenes, cuadros, gráficos, etc.).

1. Doble página: es necesario pensar el diseño de las páginas con visión de doble página. Esto es, que deben considerarse las dos páginas, la izquierda al lado de la derecha, sobre todo para establecer los márgenes y ubicar el folio explicativo y la numeración de página. Pensar en doble página evitará problemas de espacio para la encuadernación y además otorga unidad visual a la publicación.

 

2. Retículas y márgenes: existen varios sistemas por los cuales se establece una retícula para un libro. Este trabajo consiste en definir en tamaño de los márgenes y el espacio resultante para la caja de texto. Algunos de estos sistemas para establecer la retícula son el diagrama de Villard de Honnecourt, el esquema de Paul Renner, el esquema de Raúl Rosaviro, la divina proporción o sección áurea, etc.

Una alternativa sencilla es utilizar una retícula con proporciones consistentes de formato y caja de texto. Esto es: crear el espacio de la caja de texto en el centro de la página y mover ligeramente esta caja hacia arriba y hacia afuera en ambos folios. De esta forma, el margen exterior es más pequeño que el interior (por donde se encuaderna un libro) y el margen inferior posee más espacio para ubicar el número de página.

Retícula con proporciones consistentes de formato y caja de texto

 

3. Cuadrícula o rejilla base: en Indesign se distinguen dos cuadrículas, una base y otra del documento. Es fundamental utilizar la cuadrícula o rejilla base para que las páginas encajen visualmente de manera armoniosa y no queden las líneas de una página desniveladas respecto a la otra.

La cuadrícula simula los reglones de un cuaderno y sobre cada línea se asientan los tipos. Todas las páginas de un libro deben tener la misma cantidad de renglones y estar situados a la misma altura. En Word no existe una función como la que posee Indesign, por lo que la rejilla base dependerá de la maestría del maquetador.

 

4. Última línea base: todas las páginas deben “cerrar” en la última línea base de la cuadrícula. No es propio de una maquetación profesional que algunas páginas terminen una o dos líneas por encima de esta línea base, se maquete en Word o en Indesign. Esto significa que todas las páginas tendrán la misma cantidad de renglones o líneas y todos deben utilizarse a menos que se trate del final de un capítulo.

Este es uno de los principios que se saltan algunas personas que ofrecen maquetación profesional (por ejemplo, para CreateSpace o KDP). En octubre he arreglado tres maquetaciones y en dos de ellas el respeto por la línea base estaba ausente.

 

5. Viudas y huérfanas: dos fenómenos tipográficos inaceptables en una maquetación profesional. Tanto Indesign como Word permiten evitar la aparición de viudas y huérfanas, por lo que no hay excusas. Las viudas y huérfanas harán que no todas las páginas cierren perfectamente en la última línea base y aquí es donde la pericia del maquetador se demuestra al solventar el problema; entre otros recursos, echando mano a través de la separación de palabras o gestionando el tracking de los párrafos.

 

Infografía | Maquetación profesional: 5 principios básicos

 

Tanto si autopublicas como si ofreces el servicio de maquetación de libros deberías aplicar estos principios y conceptos básicos del diseño editorial.

    29 comentarios

  1. Hola, Mariana. Como de costumbre en tu blog, resulta muy clara tu explicación de los principios básicos de la maquetación profesional de libros impresos. A mi parecer, InDesign constituye el programa ideal para ello, aunque te doy toda la razón en que la herramienta más importante es el conocimiento. Lograr un efecto profesional en Word es un trabajo de hormiguita, que toma mucho tiempo y puede volverse ineficiente.

    En cuanto a la estética visual, los libros electrónicos de texto fluido aún están en pañales. Me parece el colmo que el Kindle aún no tenga soporte para líneas huérfanas y viudas (lo cual existe en el formato EPUB desde hace años) o un método automático de separación de sílabas.

    Gracias por estas entradas tan útiles. Recibe un abrazo.

    Valentina Truneanu

    27 Octubre, 2015

    • Hola, Valentina.

      Sobre las viudas y huérfanas, creo estamos acostumbrados a leer con su ausencia y por ello nos molesta cuando las encontramos en libros impresos, pero no sé si al lector digital le estorba encontrárselas. Es lo que me pasa: las veo en una aplicación de lectura de Kindle y no me molestan; sin embargo, en un libro impreso me pone los pelos de punta (y hace menos de una hora encontré una huérfana en un libro de un gran grupo editorial).

      Gracias por pasarte de nuevo por aquí y comentar. Un abrazo.

      Mariana Eguaras

      27 Octubre, 2015

  2. Felicitaciones por tu excelente pagina…me gusta mucho el contenido.

    Alice

    31 Octubre, 2015

  3. Creo que contemplas muy bien lo de los 5 detalles para poder maquetar como es debido. Añadiría los espacios entre palabras y letras.

    Obligatorio no forzar las particiones, revisarlas. No abras una línea y aprietes la siguiente, busca el “dorado punto medio”

    Felicidades!!

    Mª Obdulia Zamora

    10 Noviembre, 2015

  4. Me sorprende lo que dices en relación al maquetado en Word, nunca lo había escuchado, menos de alguien que se considere profesional. Para la maquetación no dices nada nuevo hay muchos libros de diseño editorial en el mercado. Quizás para un novato sea de utilidad. Saludos

    Irma Alonso

    8 Diciembre, 2015

    • Tal vez nunca había oído hablar de componer publicaciones en Word porque su ámbito de trabajo es reducido o sectorial.

      He visto publicaciones maquetadas en Indesign o QuarkXPress que eran, literalmente, una porquería, así que la profesionalidad no pasa por la herramienta o el software, sino por la pericia de la persona que la utiliza.

      No recuerdo que en algún lado de la entrada se lea que lo que digo es nuevo… Por supuesto, esto mismo —mil veces mejor explicado y con más detalle— se encuentra en cientos de libros de diseño gráfico y editorial. Sin embargo, los visitantes de este blog tienen perfiles muy variados y muchos de ellos —por no decir, la gran mayoría— no necesariamente consumen libros o blogs de estas temáticas.

      Por lo general, escribo para personas que no conocen temas relativos a la edición y la publicación —los novatos a los que se refiere—, ya que mi intención es acercar conocimientos de mi trabajo a quienes no lo conocen a fondo; para personas avezadas y veteranas en la materia existen otros ámbitos y foros.

      Mariana Eguaras

      8 Diciembre, 2015

  5. Muy bueno este post, Mariana. Quisiera saber si todos estos principios se aplican también a revistas y otros textos a dos columnas.

    Cleo

    5 Enero, 2016

    • Sí, Cleo, estos principios aplican para cualquier tipo de publicación. En diferentes blogs y libros de diseño editorial podrás encontrar más información, incluso aplicada a revistas y periódicos.

      Mariana Eguaras

      5 Enero, 2016

  6. Hola Mariana, gracias por la información. Tengo una duda, ¿qué es el tracking de párrafos que mencionas al final?

    ¡Muchas gracias!

    Saludos

    Margarita

    13 Enero, 2016

    • Hola, Margarita:

      En esta entrada se explica bien qué es el tracking: Al fin puedes aprender la diferencia entre kerning y tracking.

      A efectos prácticos, el tracking es el interletraje, el espacio entre las letras de un párrafo. En Indesign lo ajustas en la ventana de Carácter, donde dice tracking y está representado con AV sobre una flecha con dos puntas. En Word, esta función —aunque con sus límites— está en Fuente > Avanzado > Espacio entre caracteres > Espaciado.

      Con este recursos puedes estirar o acortar los párrafos según se necesite ajustar la maquetación.

      Saludos

      Mariana Eguaras

      13 Enero, 2016

      • ¡Muchas gracias Mariana! Me sirvió bastante

        Saludos,

        Margarita

        13 Enero, 2016

  7. Hola Mariana, eso de las viudas y las huérfanas son un verdadero dolor de cabeza, usas algún script en indesign para solucionarlas?…cualquier consejo o tips vendría muy bien!!!

    Alex CB

    9 Marzo, 2016

    • En el estilo de párrafo estableces que no las quieres, y no aparece ni una viuda ni una huérfana.

      Tienes que ir a editar el estilo de párrafo y en Opciones de separación (Keep Option) debes tildar Conservar líneas juntas, hacer clic en Al principio/final de párrafo y asignar 2 a cada línea. Aquí más: Viudas y Huérfanas: Qué son y cómo eliminarlas.

      Luego, seguro que a alguna columna le sobra o falta un espacio para nivelarse por la base. Aquí entra la pericia del maquetador y se puede ajustar con tracking , por ejemplo.

      Mariana Eguaras

      9 Marzo, 2016

      • Gracias Mariana por tu pronta respuesta!!!

        Alex CB

        9 Marzo, 2016

  8. El maquetar un libro extenso, y hacerlo bien, es una tarea larga, delicada y tediosa. Nada sencilla, como bien lo indicas. Es el trabajo callado de algunos que subyacen desconocidos detrás de todo buen libro.

    También detrás de todo buen autor, porque sin las dedicadas personas que les hacen la corrección ortotipográfica y la de estilo (de lo que hablas en otro artículo), esos grandes escritores serían impublicables. Porque en muchas ocasiones, la creatividad suficiente para escribir una gran novela no va de la mano con los conocimientos gramaticales con la profundidad adecuada.

    Esto me lleva a una pregunta que me intriga desde hace años.

    En las obras cinematográficas es usual y de pago que, al final, aparezca la larga lista de créditos con los nombres de todos los que han participado, no solamente los actores de reparto sino cualquier extra, sea el conductor del taxi que no dijo nada, la camarera que llevó el café o la corredora que pasó trotando. Por supuesto que aparecen todos los técnicos, iluminadores, maquilladores, estilistas y pare usted de contar.

    La pregunta es: ¿Por qué en un libro, fuera del autor, tan solo aparece el nombre de la editorial y de la imprenta? A menos que sea una traducción y se indique también el nombre de quien la realizó.
    ¿Por qué razón no aparecen los créditos de quién diseño la portada y de quién la realizó? ¿El nombre del diseñador gráfico, del maquetador, del corrector ortográfico y el del revisor de estilo?

    Gracias.

    J.Alfredo Díaz

    12 Abril, 2016

    • Efectivamente, aunque el trabajo del maquetador no se vea debe estar correctamente realizado para que la lectura sea fluida. Que un libro se disfrute y pueda leerse sin inconvenientes no es un milagro: es el resultado del trabajo de profesionales que han trabajado con y para él.

      La respuesta es sencilla, Alfredo: no existe imperativo legal para hacerlo, no hay tradición de incluir a los colaboradores en los créditos de un libro y no ha existido suficiente presión sectorial para que ello se realice, como sí pasa en la industria audiovisual.

      Saludos.

      Mariana Eguaras

      12 Abril, 2016

  9. Sí, los procesadores de texto tienen esa herramienta para evitar líneas huérfanas y viudas, cosa que a veces consiguen a costa de alterar el número de líneas y el margen inferior. Dada esa circunstancia, ¿no sería más práctico forzar la eliminación de esas líneas añadiendo o suprimiendo sobre la marcha alguna otra línea previa?

    Alberto

    4 Mayo, 2016

    • No sé a qué te refieres con alterar el número de líneas (siempre es la misma cantidad en una página) y el margen inferior para que cuadren las viudas y huérfanas; estas no deben existir pero sin modificar los márgenes…

      Lo que planteas de agregar o suprimir líneas suele hacerse cuando el maquetador no encuentra un modo adecuado de cerrar las páginas y que los textos queden bien, como último recurso. Y esto siempre se hace si el autor quiere (hay autores que no quieren que les toque ni una coma…).

      Mariana Eguaras

      4 Mayo, 2016

  10. Me refiero a que al menos a veces, una página de un texto redactado a Word no tiene igual número de líneas que otra del mismo documento, y que el además el texto “se come” parte del margen inferior después de haber aplicado preventivamente la eliminación automática de líneas huérfanas y viudas, con el evidente fiasco que eso supone. Por eso preguntaba si quizás pudiera ser más práctico (aunque también más tedioso) eliminarlas sobre la marcha forzando un poco el texto en vez de subsanar luego esas jugarretas del procesador.
    Y sí, en efecto, hay gente que no quieren que le toquen ni una sola coma, supongo que les parece casi una profanación….

    Alberto

    5 Mayo, 2016

    • El texto se puede trabajar utilizando el espacio entre letras, lo que se conoce como tracking, dentro de unos valores normales. Es lo que más utilizo en Word y en Indesign para que todas las páginas mantengan siempre la misma cantidad de líneas.

      Mariana Eguaras

      6 Mayo, 2016

  11. El texto se puede trabajar utilizando el espacio entre letras, lo que se conoce como tracking, dentro de unos valores normales. Es lo que más utilizo en Word y en Indesign para que todas las páginas mantengan siempre la misma cantidad de líneas.

    Mariana Eguaras

    6 Mayo, 2016

  12. Hola Mariana, unas preguntas:

    Cuando en la primera hoja del capítulo no podemos arreglar la última línea de la hoja (la huérfana) porque tengo que meterle un tracking de al menos de 50, ¿subo o bajo la primera línea del capítulo?

    Crestespace nos da unas medidas para calcular el ancho del lomo en base a las páginas, en este caso serían 322 x 0,0635 mm = 20,447 mm, ¿cómo calculo el ancho total del lomo exactamente con la cubierta? Es que me piden las medidas desde la imprenta para redimensionar el diseño de la cubierta.

    ¿El gramage que utiliza Createspace es de 90 gr para el interior y 300 gr para la cubierta? Comprando libros impresos en España y en Createspace me ha dado esa sensación pero el tacto del papel es diferente por eso no lo sé bien.

    Muchas gracias

    Romeo Ebooks

    8 Julio, 2016

    • Hola, Romeo:

      1. Depende de lo que quede mejor. Incluso se le puede pedir al autor y/o editor que saque o agregue alguna palabra a una frase.

      2. Ancho de la contracubierta + ancho de lomo + ancho de cubierta.

      3. El papel interior es de 80 gr y el de la cubierta (creo) es 250 gr.

      Saludos,

      Mariana Eguaras

      9 Julio, 2016

  13. Hola, Mariana, felicidades por el blog y mil gracias por tus impresionantes tutoriales. Tengo una duda respecto a las líneas base. Como la mayoría soy enemigo de las viudas y huérfanas, pero en mis maquetaciones de libros impresos intento respetar las líneas base y esto significa muchas veces tener que mantener alguna huérfana. Para mí es visualmente mejor que una viuda. Si eliminamos las huérfanas, ¿qué pasa con ese vacío en la parte inferior? ¿No crees que afea bastante la composición de la página? (y no me estoy refiriendo al final de un capítulo). En muchas ediciones de editoriales importantes (sobre todo en libros de ficción) los sellos como Ediciones B eliminan las viudas y mantienen las huérfanas cuando no hay más remedio, y he de decir que como lector no me desagrada tanto. Supongo que se deben dar cuenta de que es un mal menor que no distorsiona totalmente el diseño.

    A veces echo mano del tracking y me da muchas soluciones, pero no siempre es posible, porque entonces el interletraje del texto queda feo en algunos párrafos. ¿Qué piensas de todo esto?

    Un saludo,

    David

    15 Febrero, 2017

    • Hola, David:

      A mí me dan repelús ambas, las huérfanas y las viudas; el efecto al ver alguna de ellas es similar a un pinchazo en la yema del dedo con una aguja. 😀

      El primer recurso es probar con el tracking que, por lo general lo uso +20/-20; en la mayoría de fuentes serif +20/-20 “aguanta” bien sin que el texto se vea demasiado apretado o suelto. Y si un párrafo se ve apretadico o muy libre respecto al párrafo anterior y/o al posterior en aplicar +10/-10 en esos párrafos para que el cambio no se note o no sea ta abrupto.

      Vacíos, como el que planteas con la huérfana, no dejo y prefiero pedir una solución al editor (si el editor quiere dejar el vacío ya no puedo hacer nada). El editor siempre puede modificar el texto y, por lo general, con agregar algunas palabras a un párrafo es suficiente para ganar una línea y evitar el vacío. Lo mismo a la inversa: pedir que se elimine alguna palabra o modifique un párrafo para acortarlo. Hay veces que un cambio tan simple como trocar todavía por aún hace que un párrafo ocupe una línea menos.

      Saludos.

      Mariana Eguaras

      15 Febrero, 2017

  14. Hola Mariana, muchas gracias por la información. Quisiera preguntarte, por favor, sobre el tema del inicio de los capítulos. Sé que es casi una regla comenzarlos en página impar, pero mi texto es más didáctico y divulgativo. Inicialmente he tomado como base los libros de educación media y preuniversitarios de Santillana, cuyas unidades comienzan en página par y terminan en impar, de modo que no se crucen dos temas en un mismo pliego. Quisiera saber si hay una norma rígida al respecto o variaciones dependiendo del tipo de texto. Muchas gracias.

    Edson

    31 Marzo, 2017

    • Hola, Edson. En los libros de textos, enciclopedias y otros libros complejos (donde intervienen elementos gráficos además de textos) los capítulos suelen comenzar en página par. Esto se debe a que se considera como área de trabajo —caja tipográfica— la doble página. Has hecho muy bien en ver otros libros (yo siempre lo aconsejo) y ver esa característica. Saludos y éxitos con el libro.

      Mariana Eguaras

      1 Abril, 2017

      • ¡Muchas gracias Mariana! Saludos desde Bolivia

        Edson

        1 Abril, 2017

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