Quienes leen estas entradas saben que uno de los motivos por el que inicié este blog fue tener un espacio propio donde compartir parte de mi experiencia, cuestiones del trabajo diario, opiniones, recursos varios y temas que me interesan relacionados a la edición y la publicación.

Por supuesto, también para que se conozcan los servicios que ofrezco y en qué consiste mi trabajo. Y quienes me siguen saben que no tengo problema alguno en que los contenidos que se encuentran aquí sean compartidos, incluso reproducidos en otros blog o página web.

En estos casos solicito un requisito —uno solo—: que no se copie el contenido íntegro (un corta-pega “a saco”), sino que se extraiga la primera parte del texto y se coloque un enlace hacia mi entrada del estilo “Seguir leyendo”.

No pido que se mencione la autoría del artículo porque sobrentiendo que se Así lo hice con la Revista Jus y también lo hago con blogs, como La viga en mi ojoProyecto451 y Solo Novela Negra, por mencionar algunos.

Esta entrada tiene una doble finalidad: que quien desee compartir los contenidos que aquí encuentra conozca cómo me gustaría que se haga y plasmar la evidencia de una acción que se repite constantemente: el copia-pega de material producido por otra persona sin aplicar un mínimo de sentido común y respeto.

Hace unos días encuentro en mi buzón de correo varios trackbacks de un blog donde se ofrecen servicios editoriales (uno similar al mío, vamos).

Al hacer clic en los enlaces observo que habían reproducido íntegras varias entradas de este blog, sin siquiera citar la fuente.

Los enlaces internos de cada una de las entradas también fueron copiadas tal cual por lo que sí redirigían a mi blog (no diré de qué espacio se trata para no regalar tráfico).

¿Profesionales del mundo de la edición copiando contenido ajeno?

No son pocas las veces que he escrito por este tema a algunos blogs, explicando cómo compartir mis contenidos en el suyo. La gran mayoría son espacios de profesionales que se dedican a lo mismo que yo o realizan tareas similares.

Esto me hace pensar que poco saben del concepto y las implicaciones de compartir en Internet. O poseen escasa capacidad de generar contenidos, o, simplemente, se aprovechan del trabajo ajeno.

Incluso he tenido que llamar la atención cuando se utilizaban algunas de mis entradas para publicitar cursos o talleres, cuando este blog posee una licencia CreativeCommons no comercial.

¿Profesionales del mundo de la edición copiando contenido ajeno sin reparos? Sí… y luego se invocan los derechos de autor y se pretende cobrar por trabajar.

Hace un par de semanas, mientras reescribía una entrada que será publicada en la revista digital Argonautas encuentro que Editar y publicar no son sinónimos ha sido copiada y pegada al tajo en el blog de unos “editores”. Esta vez se menciona la autoría, aunque se han eliminado todos los enlaces.

¿Quién se hace llamar editor y copia-pega contenido ajeno en su página web? ¿Qué autor confiaría en estos “editores” si son incapaces de producir un contenido propio de cuatro párrafos?

Hay formas sutiles de reutilizar contenido ajeno

Como, por ejemplo:

  • coger unos párrafos de la entrada que te gusta y desarrollarlos en tu blog;
  • dar una opinión en tu blog sobre lo escrito por otra persona en el suyo;
  • recuperar parte de la entrada que te gusta y “darle una vuelta” en tu blog (ejemplo);
  • Y si tanto te interesan los contenidos que encuentras en un determinada bitácora, recomiéndala (ejemplo).

Cualquier persona que administra un blog sabe muy bien el trabajo que conlleva crear contenidos y publicarlos de forma periódica.

Y también de los sinsabores que da encontrar en la Red un contenido generado por uno como si lo hubiera escrito otro. O que alguien obtenga rédito (publicitario, económico, etc.) por un contenido generado por ti.

Es cierto que es una tendencia habitual —no por ello correcta— y que no se puede hacerse demasiado para remediar esta situación, más que explicitarlo en una entrada como esta. Sin embargo, existen algunos recursos de los que echar mano.

¿Qué hacer si copian tus contenidos? Opciones

1. Ignóralo en las redes sociales

Aunque parezca una paradoja, y uno deba aguantarse, lo mejor no mencionar a quien te copia. Yo no menciono en las redes sociales ni aquí, ni en ningún otro espacio, a quien copia literalmente un contenido de este blog.

Y lo hago así por la razón que expuse más arriba: para no regalar tráfico al blog que duplica contenido. Me he dado cuenta que ignorar suele ser más efectivo que llamar la atención.

2. Denuncia al blog copión en Google

Es interesante saber que Google posee una página de denuncia de contenido duplicado. Cualquier usuario puede hacer uso de ella a través de la herramienta Google Webmasters.

Esto no hará que se retire el contenido duplicado del blog que copia. Sin embargo, Google penalizará a ese blog y lo limitará o lo eliminará de los resultados de búsqueda.

¿Quién quiere quedarse fuera delos resultados de búsqueda de Google?

3. Otras denuncias que puedes hacer

La empresa Automattic, dueña de WordPress, ofrece un enlace de denuncia de infracción de los derechos de autor o contenido duplicado.

Lo hace solo para blogs alojados en WordPress.com, porque el alojamiento de WordPress.org no se hace en Automattic, sino en servidores contratados por los administradores de los blogs. Para bitácoras de Blogger existe un enlace similar de denuncia.

4. Cómo saber si han duplicado tu contenido

¿Cómo detectar si tus contenidos están siendo reproducidos en otros espacios? Sugiero que crees alertas con palabras clave relacionadas a tu blog. Puedes hacerlas con Google y además con otros servicios, como Talkwalker.

Por ejemplo, yo tengo creadas alertas con “obras de dominio público”, “edición y publicación” y “sector editorial”, entre muchas otras. Y, por supuesto, con mi nombre y apellido, y con la URL de esta web.

Esto te ayudará a monitorizar si alguien reproduce el contenido generado por ti.

 

Pauta para compartir mis contenidos en tu blog

En este sentido, hace más de tres años escribí la entrada 5 sugerencias para los que copian y pegan contenido ajeno en su blog. A la vista está que mucho caso no se hace…

Pin It on Pinterest