Un proyecto editorial empieza por comprender qué quieres construir
Publicar un libro implica tomar muchas más decisiones de las que parece cuando se tiene un manuscrito terminado.
La manera de organizar el contenido de la obra, el nivel de intervención de la corrección, las características de la edición, los formatos, la forma de publicar el libro y los profesionales que intervienen forman parte de un mismo proyecto. Y lo que se decida en un momento determinado puede condicionar varias de las decisiones que vendrán después.
Por eso, cuando recibo un proyecto, lo primero que necesito es entender qué obra tengo delante. Saber qué quiere conseguir el autor o la organización con ese libro, a quién quiere dirigirse, con qué recursos cuenta y qué circunstancias pueden influir en el trabajo. A veces, incluso, ese análisis inicial hace aflorar cuestiones que todavía no se habían planteado.
Con esa información es posible establecer criterios y tomar decisiones con una referencia común, en lugar de ir resolviendo cada cuestión conforme aparece.
Esa forma de entender y desarrollar los proyectos editoriales es el punto de partida de LOGOS.
Qué es la metodología LOGOS
LOGOS es la metodología que he desarrollado para definir, desarrollar y publicar proyectos editoriales a partir de criterios convenidos desde el inicio.
La metodología ordena una forma de trabajar que parte del análisis de cada proyecto. Una vez comprendidas sus características, puedo establecer los criterios que necesita y recurrir a ellos cuando toca tomar decisiones. Porque el desarrollo del proyecto cambia según el libro, el autor, los recursos disponibles o su alcance, y las decisiones deben guardar relación entre sí.
El nombre del método procede del término griego logos, vinculado a conceptos como razón, criterio, pensamiento y construcción intelectual. Me interesa precisamente esa idea: detrás de un proyecto editorial existe una sucesión de decisiones y es necesario que respondan a una lógica común, porque unas condicionan a las siguientes y todas deben contribuir al resultado buscado.
Los cinco elementos de la metodología LOGOS
LOGOS se articula en cinco elementos que se relacionan entre sí y configuran un protocolo de trabajo flexible. Cada uno cumple una función dentro del proceso y se conecta con los demás según las características del proyecto.
Te cuento qué aporta cada uno:
L · Lectura. Todo empieza por comprender bien qué proyecto tengo delante. Qué quiere conseguir el autor o la organización, con qué recursos cuenta, qué condicionantes existen y qué circunstancias pueden influir en el desarrollo del proyecto. Sin esa lectura inicial, cualquier decisión posterior corre el riesgo de tomarse demasiado pronto o con información insuficiente.
O · Orientación. A partir de esa lectura, toca decidir hacia dónde va el proyecto y con qué criterios se va a trabajar. Aquí se definen los objetivos, los lectores, el alcance, las prioridades y las referencias que ayudarán a valorar las distintas opciones que puedan surgir.
G · Gestación. Es el momento en el que todo lo anterior empieza a tomar forma. Los criterios definidos orientan el desarrollo del proyecto y se aplican a las distintas fases de producción y publicación que correspondan en cada caso.
O · Organización. Un proyecto editorial también necesita orden. Fases, tareas, profesionales, validaciones y tiempos tienen que encajar entre sí para que cada decisión se tome cuando corresponde y el trabajo mantenga una secuencia lógica.
S · Singularidad. Es el principio que atraviesa toda la metodología. Cada proyecto tiene unas circunstancias, unos objetivos, unos recursos y unas necesidades propias. Por eso, LOGOS se adapta a cada caso y orienta el trabajo según la realidad concreta del proyecto.
La lógica que conecta estos elementos es sencilla: comprender, definir, desarrollar y coordinar. La singularidad acompaña todo el recorrido y condiciona la manera en que cada una de esas acciones se lleva a la práctica.
La metodología LOGOS aplicada a distintos proyectos editoriales
Una metodología editorial tiene que poder responder a proyectos de naturaleza y alcance diferentes. Por eso, cuando desarrollé LOGOS, también organicé mi forma de dar acompañamiento a los proyectos en cuatro grandes modalidades: Origen, Rumbo, Destino y Horizonte.
Las cuatro propuestas parten de la misma metodología: en las cuatro se articulan los cinco elementos de LOGOS. Lo que cambia es qué hago yo directamente y qué queda en manos del autor o del editor.
En Origen, LOGOS permite estudiar el proyecto, definir los criterios editoriales y diseñar la arquitectura que guiará su desarrollo. La ejecución queda después en manos del autor o de los profesionales que elija, pero parte de un proyecto previamente pensado y definido.
En Rumbo, LOGOS acompaña el proyecto desde esa primera lectura hasta la publicación del libro. Los criterios definidos al comienzo se trasladan al trabajo editorial y sirven de referencia durante la corrección, el diseño, la maquetación para papel y digital, así como en el resto de tareas necesarias para producir y publicar el libro.
Esos mismos criterios permiten ordenar las distintas fases, coordinar a los profesionales que intervienen y tomar las decisiones que surgen durante el proceso. Definición y ejecución forman parte, por tanto, del mismo recorrido.
En Destino, la proyección del libro forma parte del planteamiento del proyecto y también se desarrolla mediante LOGOS. Las posibilidades profesionales del autor y el uso que quiera dar al libro se tienen en cuenta durante su desarrollo y pueden influir en las decisiones editoriales que se toman antes de publicarlo. El trabajo continúa después de la publicación con la estrategia para aprovechar el libro como activo profesional.
En Horizonte, LOGOS opera de manera continuada sobre una actividad editorial. Cada publicación tiene sus propias características y exige decisiones específicas, pero todas forman parte de un conjunto que necesita mantener criterios comunes y continuidad a lo largo del tiempo.
Estas cuatro modalidades me permiten aplicar LOGOS de forma global, pero la metodología también está presente en trabajos más acotados. Si el encargo se limita a una maquetación, por ejemplo, necesito comprender primero la estructura del texto que tengo delante y decidir cómo abordarlo antes de componer el boceto de maquetación. El alcance del trabajo es menor, pero la forma de trabajar parte del mismo principio.
LOGOS puede aplicarse, por tanto, con distinta amplitud. Lo que cambia es el alcance del proyecto, el trabajo que asumo y las partes del proceso que quedan en manos del autor o de otros profesionales.
¿Quieres saber por qué estos servicios se llaman Origen, Rumbo, Destino y Horizonte? Están conectados con mi historia personal y cuento de dónde vienen sus nombres aquí.
Una metodología para tomar decisiones con criterio
Esta metodología nace de una forma de trabajar que he ido desarrollando durante años y que parte de una idea sencilla: un proyecto editorial necesita algo más que una sucesión de tareas bien ejecutadas. Requiere criterios que permitan decidir qué hacer, en qué momento y con qué propósito.
Convertir esa experiencia en un sistema de trabajo me permite trasladar una misma lógica a proyectos distintos sin tratarlos como si fueran iguales. Cada libro, cada autor y cada contexto plantean preguntas diferentes, pero el trabajo editorial sigue pidiendo comprensión, orientación, desarrollo, organización y atención a las particularidades de cada caso.
Eso es, en esencia, LOGOS: una forma de abordar los proyectos editoriales para que las decisiones guarden relación entre sí y respondan a la realidad concreta de cada proyecto.
Si tienes un proyecto editorial y quieres saber cómo puedo ayudarte, puedes escribirme y juntos valoramos qué necesita tu proyecto.