Una de las dudas frecuentes entre los autores, sobre todo entre quienes autopublican en Amazon, es si elegir el papel blanco o el papel crema para el interior del libro. Muchos, además, desconocen que las imprentas ofrecen opciones mucho más amplias y que es posible publicar el mismo libro con un tipo de papel en la versión para Amazon y con otro tipo de papel en la versión para imprenta local.
Existen muchos tipos de papel con características distintas que se pueden emplear para imprimir un libro. Los hay de diferentes marcas, de diferentes gramajes, de diferentes texturas y de diferentes procesos de fabricación.
En esta entrada voy a abordar los tipos de papel estándares, desde un punto de vista práctico, sin mayores tecnicismos y con el objetivo de ayudarte a tomar decisiones.
Tomar buenas fotografías no es lo mío, pero he incluido algunas para que puedas ver en la práctica lo que el texto describe.
Tipos de papel y sus características
Dentro de los tipos de papel que se utilizan para imprimir un libro, tres categorías concentran la mayor parte de la producción editorial: el offset, el estucado y el reciclado. A partir de ellas, el mercado ofrece variantes que responden a necesidades editoriales concretas.
Papel offset
El papel offset deja la fibra al descubierto, así que al tocarlo notas su textura, algo parecido a la de un folio convencional. Por eso mismo, la tinta se expande un poco más sobre la superficie y las imágenes pierden algo de nitidez, pero el libro gana a cambio un tacto más natural, más orgánico, agradable para quien lo lee.
Dentro de este tipo de papel encuentras dos criterios de elección.
- Por el color: existen dos opciones, el blanco y el ahuesado, también llamado blanco marfil, color hueso o crema. El blanco ofrece el máximo contraste; el ahuesado absorbe la luz en lugar de reflejarla.
- Por el grosor: existen dos opciones, la estándar y la de alto volumen. La de alto volumen es el mismo papel offset, prensado con menos fuerza en la fábrica, así que queda más esponjoso y atrapa más aire entre las fibras. El resultado es que el lomo del libro abulta más sin que el ejemplar pese más.
Una aclaración rápida: no confundas el papel offset con la tecnología de impresión offset. Comparten el nombre, pero no van de la mano, porque este papel se usa igual en impresión offset que en impresión digital.
Estucado o couché
El papel estucado, también llamado couché o ilustración, lleva una capa de minerales que impide que la tinta se expanda. Esto mejora la impresión de las imágenes y aporta al papel un tacto suave.
- Mate: no tiene brillo, así que las imágenes no reflejan la luz y los colores se ven definidos y fieles a su tono real.
- Brillante: tiene un acabado brillante, lo que da más saturación al color y más profundidad a los tonos oscuros, aunque también provoca reflejos de luz sobre el papel.
Se fabrica casi siempre en blanco, gracias a esa misma capa mineral, y, al igual que el offset, también existe en una versión de alto volumen, prensada con menos fuerza en fábrica, que da más cuerpo al papel sin aumentar su peso.
Reciclado
El papel reciclado se fabrica a partir de fibras ya utilizadas, lo que le da un tono algo grisáceo, característico de este tipo de papel. Su calidad de impresión queda por debajo de la del offset o el estucado, pero también se emplea con frecuencia en algunos libros porque transmite valores actuales de respeto por el medioambiente.
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Estos tres no agotan las opciones. Hay variantes que responden a otro criterio: el proceso de fabricación, la materia prima o el fabricante.
Existe, por ejemplo, el papel ecológico, que no es un tipo de papel independiente, sino un atributo del proceso de fabricación. Tanto el offset como el estucado pueden producirse de forma ecológica si se elaboran con materias primas de bajo impacto ambiental. En esta categoría entran los papeles que cuentan con alguna de las certificaciones ambientales propias del sector papelero.
También existe el papel elaborado con materias primas distintas a la madera. El cáñamo, el lino y el algodón son las más habituales; este último da origen, por ejemplo, al papel de trapo, de acabado rugoso y muy utilizado en ediciones de prestigio.
Por el proceso de fabricación o el acabado, están también el papel kraft, de color marrón y gran resistencia al desgarro, aunque su grosor limita su uso al embalaje; el papel gofrado, que pasa por rodillos grabados para dejar un patrón en relieve sobre la superficie; el papel de hilo, que deja ver vetas de fibra natural en la hoja; y el papel vegetal o de calco, que se intercala entre páginas para proteger láminas o crear efectos de transparencia.
Por último, distintos fabricantes desarrollan papeles propios para proyectos editoriales concretos, como el GardaPat, el Munken, el Fedrigoni Arena o los papeles ecológicos con fibras de frutas o de café.
Qué tipo de papel escoger según el tipo de libro
El offset es la opción adecuada para cualquier libro con texto continuo: novelas, poesía, ensayo, libros de enseñanza, manuales, agendas o libros de autoayuda, en general para cualquier libro donde no importe que las fotos pierdan algo de nitidez a cambio de una sensación más orgánica al tacto.
Dentro del offset, el blanco se asocia a libros escolares, manuales técnicos, diccionarios, libros científicos y cómics, porque da el contraste que necesitan el texto y los gráficos monocromáticos. El ahuesado, en cambio, es el estándar en novelas, poesía, ensayo y biografías, porque reduce la fatiga visual en lecturas prolongadas.
Entre los tipos de papel, el estucado es la opción más adecuada cuando hay muchas ilustraciones, imágenes o fondos de color y la calidad fotográfica es importante: revistas, catálogos, folletos, libros de fotografía, de arquitectura y de cocina suelen imprimirse en este papel.
Dentro del estucado, el mate se reserva para libros de fotografía, libros de arte, novelas gráficas y libros de cocina. El brillo se usa más en catálogos (de productos, de arte, de propiedades), sobrecubiertas y en la cara exterior de las portadas en encuadernación rústica.
Por su parte, el papel reciclado encaja en cómics, libros de fotografía contemporánea, revistas, publicaciones ecológicas, cuadernos de bocetos y papelería corporativa verde.
El papel de alto volumen resulta útil en libros de poca extensión que necesitan un grosor competitivo en el punto de venta sin pesar más.
La cartulina gráfica es el papel grueso y rígido que se usa en las cubiertas de los libros en tapa blanda o en encuadernación rústica, y su uso se limita a esa parte del libro.
Estas asociaciones son tendencias, no reglas fijas. Un mismo libro puede imprimirse en distintos tipos de papel, y la elección final depende de qué pese más en cada caso: el presupuesto, la calidad de impresión que necesite el contenido o el mensaje que se quiera transmitir con el propio papel.
Un cómic, por ejemplo, puede imprimirse en offset, en estucado o en reciclado, según lo que busque quien lo edita. El offset da un tacto más natural y suele costar menos; el estucado ofrece más nitidez en la imagen, y el reciclado transmite un compromiso con el medioambiente, aunque sacrifique algo de calidad de impresión.
¿Qué gramaje de papel elegir para un libro?
El gramaje más adecuado para imprimir un libro depende del número de páginas, del tamaño del libro y de la sensación que quieras transmitir con el papel.
Las hojas más finas, de 25 a 35 g/m², tienen un uso muy concreto dentro del sector editorial: se emplean casi en exclusiva en ediciones especiales, como las reproducciones de la Biblia, donde se conocen como «papel Biblia», y apenas aparecen en el resto de los libros.
Un poco más arriba, de 60 a 90 g/m², está el gramaje ligero, habitual en libros de bolsillo, con una vida útil bastante corta.
El grueso de la producción editorial se mueve entre 80 y 200 g/m², el rango con la densidad justa para leer una obra sin miedo a que una hoja se rompa al pasarla. Cuanto mayor es el gramaje dentro de esta horquilla, mayor calidad ofrece el papel, con más capacidad para imágenes y color, y mejor aguanta el paso del tiempo.
Dentro de este rango, el gramaje varía según el tipo de libro.
- Para novelas, poemarios y libros de lectura en general, el offset blanco o ahuesado funciona bien de 80 a 100 g/m²; si el libro tiene pocas páginas, el gramaje puede subir hasta 120 g/m².
- Para libros con imágenes, el estucado pide de 115 a 170 g/m², y el offset, de 100 a 140 g/m². Cuanto mayor es el gramaje menos se transparentan las páginas.
Para las cubiertas y portadas, el gramaje sube de forma considerable. Las cartulinas, de 150 a 300 g/m², son la opción habitual: cuanto más se acercan al extremo alto, más cerca está la edición de la tapa dura, aunque también aparecen en cubiertas de ediciones de bolsillo. A partir de 300 g/m² ya hablamos de cartón, con un gramaje similar al de las portadas en encuadernación rústica. Las portadas de tapa dura, por su parte, suelen llevar 380 g/m² o más.
Dirección de la fibra
Durante la fabricación, las fibras del papel se alinean en la misma dirección en la que avanza la máquina que lo produce. Esa alineación se llama dirección de la fibra o grano del papel, y puede ser larga o corta.
Este detalle, que a simple vista parece menor, condiciona cómo se comporta el libro al abrirlo. La fibra debe ir en paralelo al lomo, porque solo así las páginas se doblan con suavidad y el libro se mantiene abierto sin esfuerzo. Cuando las hojas se pliegan en sentido contrario al de la fibra, el papel resiste el doblado, el lomo se queda rígido y las hojas corren más riesgo de agrietarse o arrugarse con el uso.
Sobrecubierta, camisa, faja y guardas
La sobrecubierta o camisa se imprime en un papel de entre 120 y 170 g/m²; la faja, en uno de entre 150 y 200 g/m². Las guardas llevan un papel algo más grueso que el del interior, entre 90 y 150 g/m².
Tipos de papel disponibles en Amazon KDP
De los tipos de papel que existen, Amazon KDP trabaja únicamente con papel offset, tanto para el interior en escala de grises, que la plataforma llama «blanco y negro» (aunque solo se imprime en negro), como para el interior en color.
⇒ Para el interior en escala de grises (blanco y negro), Amazon ofrece dos colores de papel, ambos con el mismo gramaje, entre 74 y 90 g/m²; la diferencia entre ellos está solo en el tono:
- Papel crema: tono amarillento, cercano al marfil. Absorbe la luz en lugar de reflejarla, lo que reduce la fatiga visual en lecturas largas. Es el papel habitual para cualquier libro con texto continuo sin imágenes, como novela, poesía, ensayo, biografía o cualquier otro tipo de libro.
- Papel blanco: contraste alto, con una nitidez excelente para el texto en negro. Es la opción adecuada cuando el libro incluye gráficos o ilustraciones en blanco y negro.
Desde hace poco se suma una tercera opción, con tonalidad crema, más ecológica y con un gramaje inferior, entre entre 60 y 67 g/m²:
- Papel de pasta mecánica de madera: pensado para novelas de tapa blanda y obras con mucho texto. Tiene una opacidad mayor y una textura distinta, lo que hace más cómoda la lectura y el paso de página. Genera, como mínimo, un 15 % menos de emisiones de CO₂ equivalente que los libros fabricados con otros tipos de papel. Solo está disponible para libros de tapa blanda con el interior en blanco y negro. No se recomienda para libros con mucha cobertura de tinta, es decir, páginas muy cargadas de imágenes oscuras o fondos de color.
⇒ Para el interior en color, Amazon sigue usando papel blanco offset, pero distingue dos calidades:
- Color estándar: de 74 a 90 g/m², impreso con impresoras de chorro de tinta y con acabado mate. Es ideal para libros con muchas páginas y pocas imágenes.
- Color prémium: de 88 a 105 g/m², más grueso y de mayor calidad. Es ideal para libros con muchas imágenes a color, como los libros infantiles, de cocina o de fotografía.
Supongo que Amazon da un rango de gramaje, y no una cifra fija, porque depende del papel que tengan disponible en cada momento las imprentas con las que trabaja, así que no puede comprometerse con un único valor.
Qué tener en cuenta para elegir el papel de tu libro en Amazon KDP
No existe la posibilidad de elegir que algunas partes del libro se impriman a color y el resto con tinta negra, o viceversa. Es decir, la opción que elijas se aplicará a todo el libro. Por ejemplo, si el interior de tu libro tiene cinco imágenes y quieres que vayan a color, indefectiblemente debes escoger entre color estándar o prémium. En tapa dura tampoco está disponible el papel de pasta mecánica de madera.
Imprimir en color sale más caro. Un libro en color estándar suele costar el doble que uno en blanco y negro. Ese mismo libro en color prémium cuesta alrededor de 3,5 veces más que en blanco y negro.
Si te decantas por la modalidad de tapa dura y color, la única opción disponible es la tinta prémium.
Algo que conviene saber: el papel crema en el que se imprimen los libros de Amazon no siempre tiene la misma tonalidad. Según donde se imprima el libro, el tono puede ser más tenue o más acentuado. La diferencia no es grande, pero existe, y conocerla de antemano evita sorpresas al recibir los ejemplares.
Por ejemplo, los dos libros de la imagen siguiente están publicados a través de Amazon KDP, ambos con papel crema. Fueron impresos en ubicaciones distintas y de ahí la diferencia.
Cambios de papel en Amazon KDP
Después de publicar, puedes cambiar el tipo de papel, pero solo entre blanco y negro, crema y pasta mecánica de madera. Si haces este cambio, revisa el archivo de cubierta, porque el ajuste de gramaje puede obligarte a subir uno nuevo.
Los libros en color no admiten ese cambio una vez publicados; es decir, no puedes alternar entre estándar y prémium.
Tampoco puedes cambiar un libro de blanco y negro, crema o pasta mecánica de madera a estándar o prémium.