Desde que apareció la impresión digital como alternativa a la impresión offset también han surgido nuevos términos asociados a ella.

Impresión digital, impresión bajo demanda y distribución 1:1 son términos relacionados, pero no sinónimos.

Por ello, es importante distinguir a qué se refiere cada denominación y qué implica echar mano de una u otra.

La explicación corta es:

  • la impresión digital permite la impresión bajo demanda;
  • la impresión bajo demanda permite la distribución 1:1, pero no está implícita en ella;
  • se puede hacer impresión bajo demanda sin distribución 1:1;
  • no se puede hacer distribución 1:1 sin impresión bajo demanda.

Para mayor detalle, lee a continuación, y así podrás aprovechar estas modalidades para publicar y vender tus libros.

La impresión digital

Es un tipo de impresión, como también lo son el offset, la impresión giclée, la cromogénica o la serigrafía.

La impresión digital es un sistema de impresión directo en el que la imagen se imprime directamente sobre diferentes materiales. Por lo general, el archivo de origen es un PDF.

Estos materiales son el papel, la cartulina y el cartón en el caso de los libros, pero también se puede imprimir sobre vinilo y plástico.

La impresión digital se aplica mediante polvo de tinta (tóner) o tinta líquida (chorro o inyección de tinta).

A pesar de tener un mayor precio por página impresa que el offset, ahorra costes porque evita la impresión de láminas. Esto la convierte en un modelo de impresión muy competitivo para tiradas de poco volumen.

Como señala el estudio Evolución de la distribución e impresión bajo demanda. Informe Podiprint, “la impresión digital va unida a los comienzos de la publicación electrónica”.

“La posibilidad de que textos electrónicos pudieran ser consultados online o, si se prefería, imprimirse —sobre todo en entornos académicos—, supuso uno de los primeros momentos clave de la impresión bajo demanda a nivel general”.

Gracias a la impresión digital podemos hacer impresiones bajo demanda. La IBD no se hace con impresión offset, ya que es inviable económicamente.

Por otro lado, una característica vital para que la impresión digital posibilite la distribución 1:1 es la capacidad de la impresora de encuadernar; es decir, que la impresora cuente con un sistema de encuadernación además de la impresión.

La impresión bajo demanda

La impresión bajo demanda (IBD o PoD, por el término en inglés print on demand) no está asociada solo a libros. De hecho, se pueden imprimir diseños sobre tela y otros materiales, además de los derivados del papel.

En el universo editorial, cuando hablamos de impresión bajo demanda hablamos de libros impresos mediante tecnología de impresión digital.

Ventajas de la impresión bajo demanda

  • la rapidez en la ejecución del trabajo y, por ende, en los tiempos de entrega del producto terminado;
  • para determinados libros (como los de solo texto) no presenta diferencia de calidad respecto a la impresión offset;
  • permite la personalización y la serialización mediante el uso de datos variables;
  • es un sistema más económico para tiradas cortas;
  • permite vender la publicación antes de producirla, haciendo desaparecer los costes asociados al almacenamiento;
  • posibilita la distribución 1:1.

¿Cuántos ejemplares conforman una tirada corta? La cantidad de copias dependerá del tipo de publicación que sea (libro, catálogo, revista, folleto) y de la cantidad de páginas que contenga.

Este aspecto habrá que evaluarlo de manera concreta en cada trabajo, prestando atención a estas características. Además, deberá considerarse qué formatos y materiales quieren emplearse en la producción de los libros, ya que la impresión digital no es apta para todos ellos.

Espresso Book Machine, impresora de libros bajo demanda

Espresso Book Machine. Fotografía: Politics and Prose Bookstore.

De cara a la industria editorial, la impresión bajo demanda presenta los siguientes beneficios para las editoriales:

  • monetizar los títulos de fondo y los que están fuera de catálogo;
  • manejar plazos menores de impresión;
  • reducir costes de impresión (recordemos que las editoriales tradicionales hacen tiradas cada vez más cortas) y de almacenamiento;
  • evitar la gestión y rotura de stock;
  • hacer nuevas impresiones con erratas corregidas;
  • publicar nuevas ediciones revisadas y actualizadas de pocas copias;
  • eliminar las devoluciones de libros.

Para un autor que publica por su cuenta, la impresión bajo demanda es una gran aliada. De hecho, casi todos los escritores autopublicados la utilizan para la impresión de sus libros.

Por supuesto, es el sistema que usa Amazon KDP para producir los libros que se venden en sus tiendas y para las copias de autor.

La impresión offset

Por su parte, la impresión offset es un sistema de impresión indirecto. La pieza que se va a estampar no se plasma directamente al soporte físico, sino que pasa de la plancha a un rodillo de caucho y, finalmente, del caucho al soporte final.

Algunas ventajas de la impresión offset son:

  • permite una reproducción casi exacta de la imagen en el papel;
  • facilita el control del color y es compatible con colores especiales, como Pantone, lacados y barnices, además de la cuatricromía;
  • admite una gran cantidad de tamaños y tipos de papeles;
  • más económico para tiradas grandes.

La distribución 1:1

Como su nombre indica, la distribución 1:1 no es un sistema o técnica de impresión, sino de comercialización, distribución y venta.

La distribución 1:1 significa que un libro se vende y un libro se hace. Además, en ese orden, porque el pedido es bajo demanda. Esta es la gran ventaja de la distribución 1:1: primero se compra el ejemplar y luego se fabrica.

En una tienda en línea propia (del autor o de la editorial) o ajena (un marketplace) se venden los ejemplares que luego se fabrican. En ningún caso —lo diré por si no ha quedado claro— hay distribución física en librerías.

Ventajas de la distribución 1:1

A las ventajas de la impresión bajo demanda, se suman:

  • riesgo económico mínimo: primero vender y luego producir;
  • por lo anterior: se eliminan los problemas asociados al stock;
  • cero coste de impresión previo: el único coste previo es la edición de la obra, ya que el de la imprenta se descuenta del PVP;
  • rápida entrega al comprador del libro comprado (de cuatro a cinco días, aproximadamente);
  • los reportes de ventas son casi instantáneos;
  • tener presencia y un canal comercial en varios países;
  • tener todo el catálogo disponible para los lectores;
  • permite ejecutar campañas de marketing y promoción con mayor control.

La gran mayoría de las imprentas pueden hacer impresión digital bajo demanda, no así la distribución 1:1. De hecho, en la actualidad, nos sobran los dedos de una mano para contar las empresas que pueden ofrecer este tipo de comercialización.

Para los autores independientes, Amazon Kindle Direct Publishing es el líder indiscutible del mercado. Mediante KDP, se confecciona una ficha del título y se suben los PDF para su producción. La propia plataforma se encarga de producir el ejemplar que ha vendido a través de algunas de sus tiendas.

Otras plataformas que trabajan la distribución 1:1 son Barnes & Noble Press, Lulu, IngramSpark.

Para las editoriales, Podiprint hace bastante tiempo que trabaja con librerías físicas de España y de algunos países de América Latina. Esta empresa tiene acuerdos con imprentas locales para que la producción se realice en el país de destino.

En México, y con el ánimo de expandirse a los países latinoamericanos de la Alianza del Pacífico, encontramos a Librántida. Más información sobre ella en este artículo de Manuel Gil.

Impresion bajo demanda