Cómo publicar un libro: opciones de financiación para que una obra sea publicada

Mariana Eguaras noviembre 6, 2018 @ 5:28PM

Por el 5 Nov, 2018 | 15 comments

 

Si hay un tema que interesa ese es cómo publicar un libro. Los resultados de Google lo corroboran: más de cien millones de respuestas disponible tras la búsqueda de la expresión “publicar un libro”.

He elegido este título para la entrada, pero bien podría haberse también llamado:

  • Todas las opciones para publicar un libro
  • Los distintos caminos para publicar: cómo financiar un libro
  • Diferentes maneras de autoeditar una publicación
  • Diversos caminos para (auto)publicar un libro

Por tanto, elige la que quieras para compartir este contenido en tus redes.

En definitiva, aquí analizo todas las opciones que existen hasta el momento para publicar un libro o cualquier otra publicación.

También facilito un cuadro comparativo en el que se detallan:

  • La forma de financiación de cada forma de publicación.
  • Quién hace la apuesta comercial y empresarial.
  • De dónde sale el dinero para publicar; en definitiva: quién paga y asume los costes.
  • Quién ejecuta y controla los servicios editoriales.
  • En quién recae la responsabilidad de la edición y publicación.
  • Qué canales de comercialización y venta intervienen.
  • Cuál es el porcentaje de ganancia para el autor.
  • Quién es el dueño y se queda con el material trabajado.
  • La cantidad de derechos que se ceden.
  • Si existe un catálogo editorial coherente.
  • Quién negocia con la distribuidora y las librerías.
  • Una relación
    • del control que posee el autor sobre la edición y publicación de su obra;
    • las ganancias que obtiene por la venta de su libro;
    • el trabajo que debe hacer para publicar su libro, y
    • la calidad editorial aportada a su obra.

Agradezco la colaboración de Ana González Duque, que revisó el contenido y los conceptos que se detallan de esta entrada y la infografía.

 

Los distintos caminos para publicar un libro o financiar su nacimiento

El único modo para que exista un libro es dar forma —en el sentido más amplio— a un original o manuscrito.

El libro existe en tanto existe la transformación de una obra en este tipo de objeto; sea este de carácter impreso, digital, auditivo o audiovisual.

Debemos recordar que lo que crea un autor es una obra y que una de las tantas modalidades de edición posibles es ser un libro. Pero también puede ser una serie, una película, un audiolibro, una ópera, etc.

La clave está en quién pone el dinero para que esa obra se transforme en libro y se publique; en quién apuesta por ese libro y por el trabajo del autor.

A grandes rasgos, hay tres formas de financiar la publicación de un libro; es decir, y para entendernos: hay tres bolsillos de los que sale el dinero:

1. La edición a cargo del autor. Es cuando el autor asume las responsabilidades y paga todo el proceso de edición de su obra.

2. La edición a cargo de otro que no sea el autor. Se trate de una persona o un colectivo, una entidad o una empresa, el autor no paga el proceso de edición. Y, según el camino elegido, compartirá o no responsabilidades.

3. La edición a cargo del autor y un tercero. Es un modelo mixto, donde las responsabilidades, incluso las económicas, son repartidas entre las partes.

A su vez, dentro de esta forma hay posibles y diferentes caminos.

 

Edición a cargo del autor

Vale aclarar que lo que entienda cada uno por autoedición y autopublicación puede variar; esta es solo mi visión y la de otras personas que exponen su opinión en blogs o redes sociales.

 

1. Autoedición

Es aquella en la que el autor hace y deshace todo lo que quiere y como quiere. Es el estilo “Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como”,

El propio autor es quien ejecuta los servicios editoriales para que su manuscrito vea la luz. El autor se autoedita y autocorrige; autodiseña el exterior y automaqueta el interior (de las versiones impresa y digital); además, autopublica su libro.

Asume todo el trabajo, los costes y la responsabilidad sobre la edición de su libro. Por tanto, es la modalidad en la que el creador más control posee sobre la obra.

Tanto en la versión digital como en la de papel es el autor quien se encarga de su entera gestión. Él es el dueño de los archivos originales, porque los ha hecho, y podrá modificarlos todas las veces que lo necesite.

Las regalías son mayores y no cede ningún derecho, a excepción de los de distribución, venta y afines a las plataformas; es decir, solo cede los derechos necesarios para vender su libro mediante los términos y condiciones de la plataforma.

Amazon KDP, iBooks Author y Kobo Writing Life, entre otras, permiten que los propios autores puedan publicar sus libros.

Además del conocimiento para ejecutar los servicios por sí mismo, el tiempo es el otro factor clave en la autoedición. El autor debe tener tiempo para hacer todo él solo.

En esta forma de publicar un libro lo que se cuestiona es la calidad de la edición y su cuidado; ya que es inverosímil que un autor sea avezado en todos los pasos que implica la edición de un libros.

Así y todo, es la manera más económica de publicar un título y a la que muchos autores noveles recurren.

Relación: + control  + ganancia  + trabajo  − calidad

 

2. Autopublicación

Al igual que la modalidad anterior, el autor asume los costes y la responsabilidad total sobre la edición de su libro. El escritor es quien apuesta por sí mismo, comercial ni empresarialmente.

La diferencia radica en la profesionalización de los servicios. El autor paga a profesionales o empresas de servicios editoriales para que ejecuten estos servicios. De este modo, el escritor se asegura de presentar al mundo un libro de mayor calidad.

El autor contrata cada uno de los servicios editoriales para que los hagan expertos en su área. Así, contrata un corrector para corregir, un diseñador/maquetador para dar forma al libro, etc.

No se firma contrato de edición alguno, aunque puede firmarse algún tipo de acuerdo de prestación de servicios. Por lo mismo, no hay cesión de derechos y el autor mantiene, retiene y gestiona todos los derechos patrimoniales.

También es quien gestiona las cuentas en las plataformas y el dueño de los archivos editables, porque los ha pagado. (Al menos, yo así lo hago: entrego todos los archivos al cliente).

Tanto en esta modalidad como en la autoedición, el autor puede usar su propio ISBN autor-editor; o bien usar uno que las plataformas le den de manera gratuita, como es el caso de Amazon KDP.

Es él quien se ocupa de distribuir y vender sus libros con la ayuda de las plataformas de publicación. El porcentaje de ganancia es alto y los royalties van directamente a su cuenta.

El autor debe negociar con las librerías físicas si quiere que su libro se venda en ellas.

Relación: + control  + ganancia  + trabajo  + calidad

 

3. Editorial de autoedición

Similar caso a los dos anteriores. La diferencia es que el autor contrata los servicios a una empresa que publica con ISBN editorial.

El autor es quien paga y asume los costes de los servicios que contrata. Y es él quien se debe encargar de la distribución y venta de sus libros.

Si la editorial publica el libro en las plataformas de autopublicación retendrá un porcentaje de regalías que corresponden del autor.

En este tipo de empresas no hay apuesta comercial ni empresarial por los autores ni sus libros.

Esto mismo hace que en casi la totalidad de estas empresas no exista catálogo ni coherencia editorial de lo que publican.

El trabajo que realizan es el que tradicionalmente han efectuado las imprentas: la maquetación y el diseño de cubierta para aquellos clientes que deseaban imprimir un libro o una pieza gráfica. (La gran mayoría ni siquiera exige una corrección ortotipográfica).

En consecuencia, la empresa retiene los archivos originales y no son entregados al autor, aunque haya pagado por ellos.

Según lo indican los contratos de estas empresas, es el autor quien tiene que negociar con alguna distribuidora y librerías físicas si quiere que su libro circule y se venda en ellas.

Dos alertas respecto a esta manera de hacer público un libro:

1. Autoedición encubierta

Las “editoriales de coedición” que exigen al autor la venta de X cantidad de ejemplares entran en este tipo de empresas.

En realidad, estas firmas no co-editan; no apuestan (tampoco su dinero), sino que se garantizan el cobro de los servicios con las ventas al propio autor.

Esto es así porque si el autor no vende esa cantidad exigida debe pagar de su bolsillo la diferencia. El autor paga servicios y, a la vez, compra ejemplares; paga dos veces por publicar un libro. Por tanto, esta es una autoedición encubierta.

2. Editoriales piratas

Son aquellas que se presentan como editoriales tradicionales, aunque, más temprano que tarde, acaban pidiendo dinero al autor.

Emplean mensajes engañosos y, sobre todo, prometen cosas que no cumplirán una vez hayas firmado el contrato.

Y de quien se enmascara y engaña para conseguir clientes mucho no se puede pedir… Vamos, que no esperes milagros una vez hayas publicado tu libro con estas empresas.

¿Quieres más detalles? Mira este vídeo de Javier Miró, que explica el tema de maravillas

Relación: − control  + ganancia  + trabajo  +/− calidad

Editoriales piratas: son aquellas que se presentan como editoriales tradicionales, aunque acaban pidiendo dinero al autor.

 

Edición a cargo de un tercero

4. Editorial tradicional

Es el sistema de financiamiento más conocido. Cuando se habla de editoriales este es el tipo de empresa que primero nos viene —o venía, porque ya lo dudo— a la cabeza.

Una editorial tradicional paga al autor por la cesión de derechos sobre una obra creada por él. Aunque no se pague un anticipo, al menos el autor no gasta un solo euro, dólar, peso o similar.

Hay una apuesta empresarial y comercial de la editorial por publicar un libro específico y se arriesga por ese autor.

La editorial se hace cargo de todos los procesos editoriales: desde la lectura profesional y las correcciones hasta la maquetación y el diseño de cubierta.

También asume los costes de impresión, los de distribución y los de venta del libro. El autor no tiene que negociar con la distribuidora ni con las librerías la venta de su libro.

Las editoriales tradicionales no publican cualquier tipo de libro, tienen un catálogo coherente que respetar para mantener su identidad editorial.

Este es uno de los motivos por lo que rechazan tantas obras para ser publicadas. Porque no vale cualquier obra ni con cualquier calidad.

Relación: − control  − ganancia  − trabajo  + calidad

 

5. Edición patrocinada por mecenas

Esta modalidad de financiar un libro es similar a la anterior. La diferencia radica en que es una institución o empresa ajena al sector editorial quien pone el dinero.

Es la edición solventada por un mecenas, algo nada nuevo. Antes lo ejercían personas poderosas y con dinero y hoy, por lo general, son empresas o instituciones de diversa índole.

Por estas características, la distribución y venta del libro puede llegar a ser diferente de lo convencional. Incluso puede que no haya distribución y venta, y el libro sea un regalo para asociados o clientes.

Este tipo de edición es muy común en obras de no ficción. Por ejemplo, en el ámbito científico y técnico se puede contar con el auspicio o aval de las farmacéuticas. Entidades como bancos y aseguradoras también son propensas a invertir en publicaciones.

No hay una apuesta empresarial y comercial por el producto en sí, sino más bien un interés de marca. Es decir, la publicación tiene como fin hacer relaciones públicas o branding de la empresa.

Otra variante de esta alternativa es que la institución recurre directamente a la coedición con alguna editorial.

La responsabilidad de la edición recae en la institución. Esta puede usar recursos propios para la ejecución de los servicios editoriales o bien contratar a profesionales externos.

En cuanto a la cesión de derechos y servicios editoriales el procedimiento es como el de la editorial tradicional. (A menos que en el contrato se estipule lo contrario).

Por lo general, no existen los royalties para el autor por la venta de ejemplares. A cambio, su trabajo se paga a tanto alzado; es decir, se acuerda una suma de dinero en concepto de derechos de autor y se le abona al autor.

Relación: − control  + ganancia  − trabajo  + calidad

Las editoriales tradicionales pagan al autor por publicar su obra

 

Edición a cargo del autor y un tercero

6. Edición patrocinada por micromecenazgo o crowdfunding

Esta es una vía similar al anterior en cuanto al modo de conseguir el dinero. La diferencia radica en que son varias las personas que financian la publicación en lugar de ser una sola persona o institución.

Lo que se hace es un tanteo de posibles lectores y una preventa del libro. Este se publicará en tanto se alcance el objetivo económico preestablecido.

Desde este puto de vista, es una forma sostenible de publicar un libro: si no hay lectores/compradores, no hay libro.

Para continuar con la línea de las editoriales, en el cuadro comparativo que acompaña esta entrada incluyo variables de crowdfunding con una editorial de micromecenazgo.

La responsabilidad de la edición y la producción es compartida entre el autor y la editorial. Y será esta quien oficie de coordinador editorial.

En muchos aspectos funciona como la edición tradicional: exclusividad, amplia cesión de derechos, material editado para la editorial, etc.

Los contratos suelen ser más cortos que los de una editorial tradicional (unos tres años). Y las regalías dependen del acuerdo al que lleguen las partes; por lo general, son del 50% una vez restados los costes de producción. En algunos casos, incluso el mecenas recibe un porcentaje de las ventas

La gran diferencia con una editorial tradicional es que el autor participa activamente en el desarrollo del libro. Y es fundamental su implicación en las acciones de promoción.

Matiz

Si el autor hace la ronda de crowdfunding por su cuenta, sin editorial, el proceso se asemejará al de autopublicación. (En estas circunstancias, con el dinero de otros, no creo que un escritor se arriesgue a autoeditar un libro y ofrecer un producto de baja o media calidad).

Verkami, Lánzanos, Kickstarter, Ulule, etc., son plataformas que facilitan la recolección del dinero, pero no son editoriales.

Relación: +/− control  +/− ganancia  + trabajo  + calidad

 

7. Editoriales de coedición

Las denominadas editoriales de coedición hacen lo mismo que las de autoedición.

En una coedición real, el autor paga menos porque la empresa asume parte de los costes de la edición. Por tanto, el riesgo y la apuesta también son compartidos.

Esto en tanto no se llame coedición a una autoedición encubierta y, al final, sea el autor quien deba pagar por los ejemplares no vendidos. (Ver punto 3 de esta misma entrada).

Igual que las editoriales de autoedición, los archivos originales pertenecen a la empresa y el autor deberá recurrir a ella cada vez que quiera producir más ejemplares.

En algunos casos estas compañías tienen un catálogo editorial acorde y homogéneo. Por lo general, son editoriales que llegan a las librerías físicas mediante distribuidores mayoristas de libros.

Un inconveniente de esta modalidad es que el autor participe solo aportando dinero, pero no tomando decisiones sobre su obra. Así y todo, el autor deberá ceder gran parte de los derechos patrimoniales que le corresponden.

Debido a la crisis, algunas editoriales tradicionales han recurrido a este modelo de financiación mixto; sobre todo, para no tener que cerrar la editorial.

Relación: − control  − ganancia  +/− trabajo  + calidad

 

La edición por encargo o el packaging editorial

Este tipo de producción editorial puede encuadrarse en la edición editorial y en la autopublicación; también en la edición patrocinada por uno o varios mecenas.

Más que una vía para publicar un libro es una metodología de producción editorial; por ello, no se incluye como una forma alternativa de publicación.

Para conocer más sobre estos temas puedes visitar esta entrada sobre packagers y libros por encargo.

Cuadro comparativo con las diferentes maneras de publicar un libro
Descarga el cuadro comparativo en PDF desde este enlace.

 

A modo de conclusión

No existe un modelo mejor que otro para publicar un libro. Todos los caminos son válidos, siempre que se cumpla con el compromiso asumido y se respeten los acuerdos.

La pregunta: “¿Cuál es la mejor manera de publicar un libro?” no es pertinente. Mejor es demasiado ambiguo si no se tiene en cuenta el contexto. Y la respuesta, en este caso, siempre será: “Depende” (al menos si la respuesta es sincera).

Un camino puede ser el más fácil, el más cómodo, el más propicio, el más conveniente, etc., en una determina circunstancia. Y puede que en otra coyuntura no lo sea en absoluto.

Por eso es importante que cada autor evalúe qué le conviene en función de sus necesidades e intereses; de lo que quiere hoy, pero también de la proyección que quiera dar a su carrera; más si pretende vivir de la escritura.

Si solo se quiere imprimir ejemplares para regalar a familiares y amigos una editorial de autoedición o contratar profesionales autónomos puede ser el camino más sencillo.

Al contrario, si la intención es publicar con editoriales tradicionales y labrarse un camino como escritor, publicar con una editorial de autoedición tal vez no sea lo más acertado.

El sector tradicional sigue percibiendo como de baja o nula calidad los libros publicados por estas empresas. Saben que, mayormente, no pasan filtro alguno y la obra “se quema”. (Ya explicaré en otra entrada esto).

Publicar mediante crowdfunding conlleva mucho trabajo y organización. Sin embargo, hay una activa participación del autor, de los profesionales y de los mecenas en la producción; cosa que no se da en otra forma de publicar, y es una experiencia muy enriquecedora hacerlo.

La advertencia siempre la doy en referencia al contrato editorial o de contratación de servicios. Hay que leerlo tropecientas veces, preguntar lo que no se entiende, y asesorarse.

Pero si tengo que elegir…

Según las circunstancias, sin dudas, me quedo con la 2, con la autopublicación. De hecho, es el sistema que elegí para Publicar con calidad editorial, aunque tuve una propuesta de una editorial tradicional.

Si bien ofrezco la edición integral de publicaciones para otros, recurrí a parte de mi equipo de colaboradores habituales para la edición de mi libro. Así, trabajé con una editora y una correctora.

La edición por micromecenazgo también sería una opción, si el proyecto es interesante. Y, por último, si el contrato no es abusivo y se garantiza una buena distribución y llegada real a librerías físicas, optaría por la edición tradicional.

Descarga el cuadro comparativo en PDF desde este enlace.

    15 comentarios

  1. Tengo terminada una novela, que podríamos denominar ” dramática/psicológica “, que ha gustado bastante a los que han leído el borrador, siempre dentro de mi entorno más bien próximo, pero no necesariamente indulgente, y todos ellos avezados a la lectura, como es mi propio caso ( tengo una biblioteca particular de más de 3.000 ejemplares de todos los géneros.
    También he escrito otros libros, quizás de más calidad, pero esta vez he optado por algo que pueda tener más tirón comercial, y parece que es así, según esos críticos aficionados a los que me he referido.
    Mis características personales creo que no son las más comunes en un escritor novel. Tengo ” casi ” 73 años. Soy licenciado en Derecho, jubilado hace tiempo, y todavía empresario para poder mantener un buen nivel de vida. Me puedo definir como un intelectual neto, aunque no comparable a lo que fui en mi juventud, por eso ahora puedo ser más comercial, sacrificando una calidad que, por no apreciar nivel suficiente, me hizo destruir varios borradores sobre todo en mi juventud más temprana.Soy un gran aficionado a la música, incluso como practicante con algún instrumento, y me muevo habitualmente en los círculos artísticos de mi ciudad.
    Me gustaría poder publicar mi libro ( tengo otro a medio escribir ), dentro de las siguientes pretensiones:
    — No pretendo obtener beneficios económicos con ello, o , por lo menos nada ambicioso, pero tampoco tener que regalar los ejemplares a mi familia y amigos, porque me sentiría un poco ridículo, y sí me gustaría, por lo menos recuperar lo invertido.
    — Soy consciente de que necesitaría un apoyo total par hacerlo, empezando por una lectura profesional y su correspondiente corrección, además de todas las fases siguientes del proceso de edición y publicación.
    — No quiero participar en la venta física de mi libro, ni entregándolo en librerías, ni en presentaciones públicas con firma dedicada etc. (a las que podría tener cierto acceso ). Es decir que pretendo que sean otros quienes lo comercialicen.

    Con todo esto, me gustaría conocer tu opinión sobre la mejor forma de hacerlo.
    Saludos
    José Ramón Lejarza

    JOSE RAMON LEJARZA DÍEZ

    6 noviembre, 2018

    • Buenas tardes, José Ramón:

      1. Que el libro se venda o no, para recuperar lo invertido, dependerá del interés que tenga la obra para los lectores, a lo que habrá que identificar, buscar y venderles el libro (algo nada sencillo).

      2. Saber cuánto puede costarle esto lo sabrá solicitando presupuestos.

      3. Entonces la opción es publicar en Amazon, ya que ninguna editorial tradicional publica una obra sin disposición del autor y menos una editorial de autoedición o coedición, donde el cliente es usted, no los lectores. Para que otros comercialicen una obra tiene que publicar con una editorial tradicional.

      Me temo que todo como lo quiere no es posible… Saludos.

      Mariana Eguaras

      6 noviembre, 2018

  2. Muchas gracias por esta entrada Mariana! Es una ayuda enorme para los que escribimos y no sabemos cómo y con quien publicar. Hay mucho chanta suelto y es importante identificar quien es quien y que hace cada uno.

    Saludos!

    Margarita

    7 noviembre, 2018

    • Gracias a ti por leerme y por informarte. Sí, hoy hay que leer muchas veces lo que dice y, sobre todo, lo que no dicen o dejan de decir algunas “editoriales”. 😉 ¡Saludos!

      Mariana Eguaras

      7 noviembre, 2018

  3. Como siempre, excelente. Alguien tendrá que explicar que quien paga manda, si es quien escribe ¿por qué tanta vergüenza al reclamar por incumplimiento de contrato? Si existieran plataformas organizadas contra las «editoriales» sería mejor aunque es obvio que no pueden decirse nombres por si andan los trolls por ahí.

    Montse

    7 noviembre, 2018

    • No creo que sea vergüenza, Montse. Si lo haces y pasan de ti, si no te hacen caso, el siguiente paso es poner una denuncia, y esto implica gastos (y no pocos). Si no son capaces de hacer algo quienes se sienten estafados por algunas “editoriales” nada hará nadie por ellos.

      Yo misma y muchas personas que comentaron en el blog, durante un tiempo, mencionamos editoriales que no tenían buenas prácticas y, por ello, tuve más de un dolor de cabeza; mejor no dar nombres y que cada uno se informe bien antes; que verifiquen lo que “venden” antes de comprar con otros autores, en las librerías, etc.

      Mariana Eguaras

      9 noviembre, 2018

  4. ¡Buenos días! Interesante, didáctico y formativo.
    Estoy en proceso para publicar una obra de referencia, nada fácil…espero lograrlo.
    Saludos

    Luz Graciela Guerra

    8 noviembre, 2018

  5. Muchas gracias por toda esta información. Mariana, me pasé mas de una hora leyendo todo tu post, lo encuentro mas que interesante. De hecho, tal vez te consulte, pues tengo una novela negra escrita, enviada a varias editoriales y a concursos desde hace cuatro meses. Solo una editorial me ha contestado, pero resulta que para obtener la distribución, por parte de ellos tengo que financiar los primeros 200 libros.me costó bastante caro la corrección, y la realización de las tapas, que diseñe y luego una diseñadora profesional la terminó y preparó para la impresión. Pero como te digo, y como resido en Barcelona, tal vez contacte contigo para una charla mas a fondo. Muchas gracias por tu atención

    Graciela Montello

    9 noviembre, 2018

  6. Hola, Mariana. Recientemente acabo de descubrir tu blog y me parece tan interesante como útil. Enhorabuena. Este post me ha parecido particularmente interesante, ya que actualmente estoy planteándome una opción para publicar, pero ignoro si sería factible: aparte de las fórmulas que enumeras, ¿serían posible otras de tipo mixto que aunasen autopublicación y publicación tradicional? Estoy pensando en, por ejemplo, un contrato sin exclusividad con una editorial tradicional. Es decir, que la editorial publicara el libro y yo lo comercializara también por mi parte (en Amazon). Una de las dudas principales que tengo es si no se incurriría en competencia desleal (por la ley del precio fijo del libro), porque querría poner un precio lo más ajustado posible (y con seguridad sería menor que el de la editorial). ¿O tal vez se solventaría especificando que los derechos cedidos a la editorial son únicamente para la edición tal y como fuese publicada por ella: formato tapa blanda con solapas? En teoría, si se especifica que la editorial únicamente tiene derechos sobre el formato X (hablo solo de papel, no cedería la publicación en digital), yo podría hacerlo en cualquiera de los restantes, ¿no? (tapa blanda sin solapas, como es el caso de Amazon). Como contraprestación por la no exclusividad podría ofrecerles una reducción del porcentaje en mis derechos de autora, por ejemplo. Pero la verdad es que no sé si un contrato así es una utopía o un dislate legal ;D. ¿Existen en el mundo editorial?
    Muchísimas gracias por tu atención.

    Clara García

    10 noviembre, 2018

    • Hola, Clara:

      Comentarte que una editorial tradicional no firma contratos sin exclusividad, así que todo el planteamiento siguiente no procede. Y es lógico que así sea: una editorial tradicional es una empresa que destina dinero para publicar un libro y no dejará que otra entidad (sea persona o empresa) le mine el negocio. ¿Quien apostaría por tu libro cuando su principal competencia serías tú misma? 😉

      Saludos.

      Mariana Eguaras

      10 noviembre, 2018

      • Mmm… sí, es lógico, pero en realidad no es una competencia total: Amazon no llega a las librerías a no ser que el autor o la autora hagan el esfuerzo de ir ofreciéndolo puerta a puerta, así que prácticamente todo ese mercado sería suyo. Y te aseguro que no todo el mundo tiene acceso, o entiende, o siquiera tiene conocimiento de que Amazon existe, sobre todo entre un sector de población de edad más avanzada (o que,simplemente, apuesta por las librerías). De todas formas, ¿no es común que coexistan distintas tiradas de un mismo libro, publicadas por editoriales distintas? Estoy pensando en el formato de bolsillo, por ejemplo (en caso de que no se hubiesen cedido los derechos para él).
        De todas formas,¡por intentar que no quede! Pero seguriría tendiendo esa duda sobre si, con la ley en la mano, la del precio fijo del libro, incurriría en competencia desleal…
        Gracias y un saludo también para ti.

        Clara García

        10 noviembre, 2018

        • Entiendo tu posición, Clara, pero yo te comento lo que hacen las editoriales tradicionales. No conozco una sola editorial que permita en su contrato de edición la no exclusividad. (Si encuentras una editorial que no firme exclusividad te agradecería me lo comentes, porque sería una rara avis).

          El libro de bolsillo en España (no así en el mercado anglosajón) se publica bastante después de que lo haga la edición principal —sea trade o paperback—, cuando hay cierto agotamiento de la primera edición. Y, por lo general, lo hace la misma editorial o, en el caso de los grupos, algún sello de la casa.

          La ley de precio fijo está vigente en España y no podrías poner otro precio a una misma edición, sí si fuera distintas, pero como te decía en el comentario anterior: ¿quién quisiera publicar a alguien que le va a hacer competencia directa? (Piensa en una presentación del libro. ¿Cuál promocionarías, el publicado por ti o por la editorial? ¿Crees que la editorial pagaría una presentación para que publicites tu libro y no el publicado por ella? ¿Cómo no faltar a la cláusula del contrato con la editorial que te obliga a promocionar el libro si también tienes uno publicado por ti? Etcétera…).

          Seguro tu edición sería considerada competencia desleal, entre otras cosas, porque incumpliría términos del contrato que no solo tienen que ver con la exclusividad/no exclusividad. Lo que no se suele considerar es que un contrato de edición debe analizarse en su conjunto, no por cláusulas aisladas. 😉

          Mariana Eguaras

          10 noviembre, 2018

          • Sí, tienes toda la razón. Visto así, no creo que haya posibilidad…
            Bueno, era una vía que tenía que explorar. Muchas gracias por tu ayuda, me ha resultado muy muy útil.
            ¡Besos!

            Clara García

            13 noviembre, 2018

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