Si hay un tema que interesa ese es cómo publicar un libro. Los resultados de Google lo corroboran: más de cien millones de respuestas disponible tras la búsqueda de la expresión “publicar un libro”.

He elegido este título para la entrada, pero bien podría haberse también llamado:

  • Todas las opciones para publicar un libro
  • Los distintos caminos para publicar: cómo financiar un libro
  • Diferentes maneras de autoeditar una publicación
  • Diversos caminos para (auto)publicar un libro

Por tanto, elige la que quieras para compartir este contenido en tus redes.

En definitiva, aquí analizo todas las opciones que existen hasta el momento para publicar un libro o cualquier otra publicación.

También facilito un cuadro comparativo en el que se detallan:

  • La forma de financiación de cada forma de publicación.
  • Quién hace la apuesta comercial y empresarial.
  • De dónde sale el dinero para publicar; en definitiva: quién paga y asume los costes.
  • Quién ejecuta y controla los servicios editoriales.
  • En quién recae la responsabilidad de la edición y publicación.
  • Qué canales de comercialización y venta intervienen.
  • Cuál es el porcentaje de ganancia para el autor.
  • Quién es el dueño y se queda con el material trabajado.
  • La cantidad de derechos que se ceden.
  • Si existe un catálogo editorial coherente.
  • Quién negocia con la distribuidora y las librerías.
  • Una relación de
    • el control que posee el autor sobre la edición y publicación de su obra;
    • las ganancias que obtiene por la venta de su libro;
    • el trabajo que debe hacer para publicar su libro, y
    • la calidad editorial aportada a su obra.

Agradezco la colaboración de Ana González Duque, que revisó el contenido y los conceptos que se detallan de esta entrada y la infografía.

Los distintos caminos para publicar un libro o financiar su nacimiento

El único modo para que exista un libro es dar forma —en el sentido más amplio— a un original o manuscrito.

El libro existe en tanto existe la transformación de una obra en este tipo de objeto; sea este de carácter impreso, digital, auditivo o audiovisual.

Debemos recordar que lo que crea un autor es una obra y que una de las tantas modalidades de edición posibles es ser un libro. Pero también puede ser una serie, una película, un audiolibro, una ópera, etc.

La clave está en quién pone el dinero para que esa obra se transforme en libro y se publique; en quién apuesta por ese libro y por el trabajo del autor.

A grandes rasgos, hay tres formas de financiar la publicación de un libro; es decir, y para entendernos: hay tres bolsillos de los que sale el dinero:

1. La edición a cargo del autor. Es cuando el autor asume las responsabilidades y paga todo el proceso de edición de su obra.

2. La edición a cargo de otro que no sea el autor. Se trate de una persona o un colectivo, una entidad o una empresa, el autor no paga el proceso de edición. Y, según el camino elegido, compartirá o no responsabilidades.

3. La edición a cargo del autor y un tercero. Es un modelo mixto, donde las responsabilidades, incluso las económicas, son repartidas entre las partes.

A su vez, dentro de esta forma hay posibles y diferentes caminos.

Edición a cargo del autor

Vale aclarar que lo que entienda cada uno por autoedición y autopublicación puede variar; esta es solo mi visión y la de otras personas que exponen su opinión en blogs o redes sociales.

1. Autoedición

Es aquella en la que el autor hace y deshace todo lo que quiere y como quiere. Es el estilo “Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como”,

El propio autor es quien ejecuta los servicios editoriales para que su manuscrito vea la luz. El autor se autoedita y autocorrige; autodiseña el exterior y automaqueta el interior (de las versiones impresa y digital); además, autopublica su libro.

Asume todo el trabajo, los costes y la responsabilidad sobre la edición de su libro. Por tanto, es la modalidad en la que el creador más control posee sobre la obra.

Tanto en la versión digital como en la de papel es el autor quien se encarga de su entera gestión. Él es el dueño de los archivos originales, porque los ha hecho, y podrá modificarlos todas las veces que lo necesite.

Las regalías son mayores y no cede ningún derecho, a excepción de los de distribución, venta y afines a las plataformas; es decir, solo cede los derechos necesarios para vender su libro mediante los términos y condiciones de la plataforma.

Amazon KDP, iBooks Author y Kobo Writing Life, entre otras, permiten que los propios autores puedan publicar sus libros.

Además del conocimiento para ejecutar los servicios por sí mismo, el tiempo es el otro factor clave en la autoedición. El autor debe tener tiempo para hacer todo él solo.

En esta forma de publicar un libro lo que se cuestiona es la calidad de la edición y su cuidado; ya que es inverosímil que un autor sea avezado en todos los pasos que implica la edición de un libros.

Así y todo, es la manera más económica de publicar un título y a la que muchos autores noveles recurren.

Relación: + control  + ganancia  + trabajo  − calidad

2. Autopublicación

Al igual que la modalidad anterior, el autor asume los costes y la responsabilidad total sobre la edición de su libro. El escritor es quien apuesta por sí mismo, comercial ni empresarialmente.

La diferencia radica en la profesionalización de los servicios. El autor paga a profesionales o empresas de servicios editoriales para que ejecuten estos servicios. De este modo, el escritor se asegura de presentar al mundo un libro de mayor calidad.

El autor contrata cada uno de los servicios editoriales para que los hagan expertos en su área. Así, contrata un corrector para corregir, un diseñador/maquetador para dar forma al libro, etc.

No se firma contrato de edición alguno, aunque puede firmarse algún tipo de acuerdo de prestación de servicios. Por lo mismo, no hay cesión de derechos y el autor mantiene, retiene y gestiona todos los derechos patrimoniales.

También es quien gestiona las cuentas en las plataformas y el dueño de los archivos editables, porque los ha pagado. (Al menos, yo así lo hago: entrego todos los archivos al cliente).

Tanto en esta modalidad como en la autoedición, el autor puede usar su propio ISBN autor-editor; o bien usar uno que las plataformas le den de manera gratuita, como es el caso de Amazon KDP.

Es él quien se ocupa de distribuir y vender sus libros con la ayuda de las plataformas de publicación. El porcentaje de ganancia es alto y los royalties van directamente a su cuenta.

El autor debe negociar con las librerías físicas si quiere que su libro se venda en ellas.

Relación: + control  + ganancia  + trabajo  + calidad

3. Editorial de autoedición

Similar caso a los dos anteriores. La diferencia es que el autor contrata los servicios a una empresa que publica con ISBN editorial.

El autor es quien paga y asume los costes de los servicios que contrata. Y es él quien se debe encargar de la distribución y venta de sus libros.

Si la editorial publica el libro en las plataformas de autopublicación retendrá un porcentaje de regalías que corresponden del autor.

En este tipo de empresas no hay apuesta comercial ni empresarial por los autores ni sus libros.

Esto mismo hace que en casi la totalidad de estas empresas no exista catálogo ni coherencia editorial de lo que publican.

El trabajo que realizan es el que tradicionalmente han efectuado las imprentas: la maquetación y el diseño de cubierta para aquellos clientes que deseaban imprimir un libro o una pieza gráfica. (La gran mayoría ni siquiera exige una corrección ortotipográfica).

En consecuencia, la empresa retiene los archivos originales y no son entregados al autor, aunque haya pagado por ellos.

Según lo indican los contratos de estas empresas, es el autor quien tiene que negociar con alguna distribuidora y librerías físicas si quiere que su libro circule y se venda en ellas.

Dos alertas respecto a esta manera de hacer público un libro:

1. Autoedición encubierta

Las “editoriales de coedición” que exigen al autor la venta de X cantidad de ejemplares entran en este tipo de empresas.

En realidad, estas firmas no co-editan; no apuestan (tampoco su dinero), sino que se garantizan el cobro de los servicios con las ventas al propio autor.

Esto es así porque si el autor no vende esa cantidad exigida debe pagar de su bolsillo la diferencia. El autor paga servicios y, a la vez, compra ejemplares; paga dos veces por publicar un libro. Por tanto, esta es una autoedición encubierta.

2. Editoriales piratas

Son aquellas que se presentan como editoriales tradicionales, aunque, más temprano que tarde, acaban pidiendo dinero al autor.

Emplean mensajes engañosos y, sobre todo, prometen cosas que no cumplirán una vez hayas firmado el contrato.

Y de quien se enmascara y engaña para conseguir clientes mucho no se puede pedir… Vamos, que no esperes milagros una vez hayas publicado tu libro con estas empresas.

¿Quieres más detalles? Mira este vídeo de Javier Miró, que explica el tema de maravillas

Relación: − control  + ganancia  + trabajo  +/− calidad

Editoriales piratas: son aquellas que se presentan como editoriales tradicionales, aunque acaban pidiendo dinero al autor.

Edición a cargo de un tercero

4. Editorial tradicional

Es el sistema de financiamiento más conocido. Cuando se habla de editoriales este es el tipo de empresa que primero nos viene —o venía, porque ya lo dudo— a la cabeza.

Una editorial tradicional paga al autor por la cesión de derechos sobre una obra creada por él. Aunque no se pague un anticipo, al menos el autor no gasta un solo euro, dólar, peso o similar.

Hay una apuesta empresarial y comercial de la editorial por publicar un libro específico y se arriesga por ese autor.

La editorial se hace cargo de todos los procesos editoriales: desde la lectura profesional y las correcciones hasta la maquetación y el diseño de cubierta.

También asume los costes de impresión, los de distribución y los de venta del libro. El autor no tiene que negociar con la distribuidora ni con las librerías la venta de su libro.

Las editoriales tradicionales no publican cualquier tipo de libro, tienen un catálogo coherente que respetar para mantener su identidad editorial.

Este es uno de los motivos por lo que rechazan tantas obras para ser publicadas. Porque no vale cualquier obra ni con cualquier calidad.

Relación: − control  − ganancia  − trabajo  + calidad

5. Edición patrocinada por mecenas

Esta modalidad de financiar un libro es similar a la anterior. La diferencia radica en que es una institución o empresa ajena al sector editorial quien pone el dinero.

Es la edición solventada por un mecenas, algo nada nuevo. Antes lo ejercían personas poderosas y con dinero y hoy, por lo general, son empresas o instituciones de diversa índole.

Por estas características, la distribución y venta del libro puede llegar a ser diferente de lo convencional. Incluso puede que no haya distribución y venta, y el libro sea un regalo para asociados o clientes.

Este tipo de edición es muy común en obras de no ficción. Por ejemplo, en el ámbito científico y técnico se puede contar con el auspicio o aval de las farmacéuticas. Entidades como bancos y aseguradoras también son propensas a invertir en publicaciones.

No hay una apuesta empresarial y comercial por el producto en sí, sino más bien un interés de marca. Es decir, la publicación tiene como fin hacer relaciones públicas o branding de la empresa.

Otra variante de esta alternativa es que la institución recurre directamente a la coedición con alguna editorial.

La responsabilidad de la edición recae en la institución. Esta puede usar recursos propios para la ejecución de los servicios editoriales o bien contratar a profesionales externos.

En cuanto a la cesión de derechos y servicios editoriales el procedimiento es como el de la editorial tradicional. (A menos que en el contrato se estipule lo contrario).

Por lo general, no existen los royalties para el autor por la venta de ejemplares. A cambio, su trabajo se paga a tanto alzado; es decir, se acuerda una suma de dinero en concepto de derechos de autor y se le abona al autor.

Relación: − control  + ganancia  − trabajo  + calidad

Las editoriales tradicionales pagan al autor por publicar su obra

Edición a cargo del autor y un tercero

6. Edición patrocinada por micromecenazgo o crowdfunding

Esta es una vía similar al anterior en cuanto al modo de conseguir el dinero. La diferencia radica en que son varias las personas que financian la publicación en lugar de ser una sola persona o institución.

Lo que se hace es un tanteo de posibles lectores y una preventa del libro. Este se publicará en tanto se alcance el objetivo económico preestablecido.

Desde este puto de vista, es una forma sostenible de publicar un libro: si no hay lectores/compradores, no hay libro.

Para continuar con la línea de las editoriales, en el cuadro comparativo que acompaña esta entrada incluyo variables de crowdfunding con una editorial de micromecenazgo.

La responsabilidad de la edición y la producción es compartida entre el autor y la editorial. Y será esta quien oficie de coordinador editorial.

En muchos aspectos funciona como la edición tradicional: exclusividad, amplia cesión de derechos, material editado para la editorial, etc.

Los contratos suelen ser más cortos que los de una editorial tradicional (unos tres años). Y las regalías dependen del acuerdo al que lleguen las partes; por lo general, son del 50% una vez restados los costes de producción. En algunos casos, incluso el mecenas recibe un porcentaje de las ventas

La gran diferencia con una editorial tradicional es que el autor participa activamente en el desarrollo del libro. Y es fundamental su implicación en las acciones de promoción.

Matiz

Si el autor hace la ronda de crowdfunding por su cuenta, sin editorial, el proceso se asemejará al de autopublicación. (En estas circunstancias, con el dinero de otros, no creo que un escritor se arriesgue a autoeditar un libro y ofrecer un producto de baja o media calidad).

Verkami, Lánzanos, Kickstarter, Ulule, etc., son plataformas que facilitan la recolección del dinero, pero no son editoriales.

Relación: +/− control  +/− ganancia  + trabajo  + calidad

7. Editoriales de coedición

Las denominadas editoriales de coedición hacen lo mismo que las de autoedición.

En una coedición real, el autor paga menos porque la empresa asume parte de los costes de la edición. Por tanto, el riesgo y la apuesta también son compartidos.

Esto en tanto no se llame coedición a una autoedición encubierta y, al final, sea el autor quien deba pagar por los ejemplares no vendidos. (Ver punto 3 de esta misma entrada).

Igual que las editoriales de autoedición, los archivos originales pertenecen a la empresa y el autor deberá recurrir a ella cada vez que quiera producir más ejemplares.

En algunos casos estas compañías tienen un catálogo editorial acorde y homogéneo. Por lo general, son editoriales que llegan a las librerías físicas mediante distribuidores mayoristas de libros.

Un inconveniente de esta modalidad es que el autor participe solo aportando dinero, pero no tomando decisiones sobre su obra. Así y todo, el autor deberá ceder gran parte de los derechos patrimoniales que le corresponden.

Debido a la crisis, algunas editoriales tradicionales han recurrido a este modelo de financiación mixto; sobre todo, para no tener que cerrar la editorial.

Relación: − control  − ganancia  +/− trabajo  + calidad

La edición por encargo o el packaging editorial

Este tipo de producción editorial puede encuadrarse en la edición editorial y en la autopublicación; también en la edición patrocinada por uno o varios mecenas.

Más que una vía para publicar un libro es una metodología de producción editorial; por ello, no se incluye como una forma alternativa de publicación.

Para conocer más sobre estos temas puedes visitar esta entrada sobre packagers y libros por encargo.

Cuadro comparativo con las diferentes maneras de publicar un libro
Descarga el cuadro comparativo en PDF desde este enlace.

A modo de conclusión

No existe un modelo mejor que otro para publicar un libro. Todos los caminos son válidos, siempre que se cumpla con el compromiso asumido y se respeten los acuerdos.

La pregunta: “¿Cuál es la mejor manera de publicar un libro?” no es pertinente. Mejor es demasiado ambiguo si no se tiene en cuenta el contexto. Y la respuesta, en este caso, siempre será: “Depende” (al menos si la respuesta es sincera).

Un camino puede ser el más fácil, el más cómodo, el más propicio, el más conveniente, etc., en una determina circunstancia. Y puede que en otra coyuntura no lo sea en absoluto.

Por eso es importante que cada autor evalúe qué le conviene en función de sus necesidades e intereses; de lo que quiere hoy, pero también de la proyección que quiera dar a su carrera; más si pretende vivir de la escritura.

Si solo se quiere imprimir ejemplares para regalar a familiares y amigos una editorial de autoedición o contratar profesionales autónomos puede ser el camino más sencillo.

Al contrario, si la intención es publicar con editoriales tradicionales y labrarse un camino como escritor, publicar con una editorial de autoedición tal vez no sea lo más acertado.

El sector tradicional sigue percibiendo como de baja o nula calidad los libros publicados por estas empresas. Saben que, mayormente, no pasan filtro alguno y la obra “se quema”. (Ya explicaré en otra entrada esto).

Publicar mediante crowdfunding conlleva mucho trabajo y organización. Sin embargo, hay una activa participación del autor, de los profesionales y de los mecenas en la producción; cosa que no se da en otra forma de publicar, y es una experiencia muy enriquecedora hacerlo.

La advertencia siempre la doy en referencia al contrato editorial o de contratación de servicios. Hay que leerlo tropecientas veces, preguntar lo que no se entiende, y asesorarse.

Pero si tengo que elegir…

Según las circunstancias, sin dudas, me quedo con la 2, con la autopublicación. De hecho, es el sistema que elegí para Publicar con calidad editorial, aunque tuve una propuesta de una editorial tradicional.

Si bien ofrezco la edición integral de publicaciones para otros, recurrí a parte de mi equipo de colaboradores habituales para la edición de mi libro. Así, trabajé con una editora y una correctora.

La edición por micromecenazgo también sería una opción, si el proyecto es interesante. Y, por último, si el contrato no es abusivo y se garantiza una buena distribución y llegada real a librerías físicas, optaría por la edición tradicional.

Descarga el cuadro comparativo en PDF desde este enlace.

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