Si un texto escrito por un humano siempre necesita una corrección profesional, ¿qué podemos decir de los textos generados por la inteligencia artificial?

Sí, vamos a hablar de la inteligencia artificial, otra vez. Puede que resulte aburrido, pero es inevitable, dado que está presente cada día en más aspectos de nuestra vida.

En esta ocasión, hablaremos de la IA desde un enfoque distinto. O puede que no tan distinto. La verdad es que no creo que quede mucho por decir que no se haya dicho ya de un modo o de otro, pero vamos a intentarlo.

No seamos ingenuos

Todos conocemos casos de currículums muy generosos con su protagonista. El caso típico es con el idioma inglés. ¿Te suena «Inglés: nivel alto»? Seguro que sí. La entrevista de trabajo podemos imaginarla sin mucho esfuerzo. No señalaremos aquí a los candidatos que la han vivido en primera persona.

¿Que a qué viene esto del inglés en el currículum? Pues muy sencillo: viene a que podría empezar a pasar lo mismo con la capacidad de redactar que se pide en algunos trabajos. ¿Cuánto faltará para que podamos leer en un currículum: «Redacción de contenidos: nivel alto»?

Quien se sienta seguro porque su nivel «alto» se lo proporciona la inteligencia artificial es bastante ingenuo. Pocos son los que no pueden distinguir entre textos generados por un humano y textos generados por la inteligencia artificial. No digamos entre quienes hacen las preguntas en las entrevistas de trabajo o entre quienes seleccionan libros que publicar en su editorial.

No seamos ingenuos, no creamos que los textos generados por la inteligencia artificial van a sonar creíbles, genuinos, con sentimiento.

Y no hablamos solo de textos en los que los sentimientos humanos tengan un peso importante. Hablamos de todo tipo de textos: desde el texto promocional de un producto hasta uno corporativo en una página web; desde el texto de contraportada de un libro hasta la reseña de ese libro; desde una nota de prensa hasta la circular mensual de la empresa; desde…

¿Quieres un ejemplo de textos generados por la inteligencia artificial?

Le he pedido a ChatGPT que escribiera un texto para promocionar un producto que se vende en una página web. Ha escrito esto:

 

Producto disponible: [Nombre del Producto]. Especificaciones técnicas: optimización de rendimiento y uso ergonómico. Utilidad definida en el marco de funciones avanzadas.

Categoría tecnológica: punto álgido de innovación. Diseño: adaptado a contextos universales. Integración disponible: sistemas conectados para funcionamiento coordinado.

Compra a través de plataforma digital. Promoción limitada: actúa ahora para acceso inmediato al producto en cuestión.

 

Quien intente promocionar sus productos con textos así necesitará algo más que suerte para triunfar en esa misión.

No vamos a hacer un ejercicio de humanización de este ejemplo, ya que existen casi tantas formas de explicar lo mismo como personas que quieran vender el mismo producto. Y no es solo que el texto carece de alma, por decirlo así, sino que además lo ha creado sin tener en cuenta circunstancias que son imprescindibles para crear un texto efectivo para ese propósito. Entre ellas: las circunstancias de la empresa y las del mercado, las del momento económico y social, la legislación hasta donde sea aplicable, las características del público objetivo, el registro lingüístico del público al que nos dirigimos (incluso la variante del español que resulte más adecuada), el calendario (si hay campañas comerciales que puedan afectar a la forma o al fondo del anuncio), la posible relación del producto anunciado con otros del catálogo propio o del de la competencia…

Utiliza la inteligencia artificial, pero no dejes que te utilice a ti.

¿Y qué hay de los textos de ficción?

Si hablamos de textos de ficción, el asunto es todavía más fácil de identificar. Pero, curiosamente, es fácil de identificar para todos menos para el «autor», a menudo tan indulgente con sus «propias» creaciones. ¿La inteligencia artificial puede leer novelas? Sí. ¿La inteligencia artificial puede escribir novelas? Afortunadamente, no. Es así de sencillo y no sirve de nada darle muchas más vueltas.

No será la primera vez que nos han llegado para corregir textos generados por la inteligencia artificial, pero enviados como trabajos con autor humano.

Si un texto humano debe ser revisado por una mirada externa y experta, no digamos ya un texto no humano.

Los textos generados por la inteligencia artificial no suenan humanos, creíbles, genuinos

Vas a «escribir» textos generados por la inteligencia artificial. Lo sabes. Nosotros también lo sabemos. Todos lo sabemos. No pretendemos evitarlo, solo pretendemos evitarte las consecuencias de dar a leer textos tan poco humanos como el del ejemplo anterior.

Cualquiera que sea el motivo o el propósito que te ha llevado a delegar la tarea de escribir en una inteligencia artificial, nada debe quitarte de la cabeza la idea de que una mirada experta corrija o, si es el caso, mejore el texto que has creado con el esfuerzo de la inteligencia artificial.

A veces el texto generado puede humanizarse con algunos retoques aquí y allá. Aunque ya imaginarás que esas veces son las menos. Y otras, la mayoría, como decía, necesitarán tanto trabajo que la intervención del experto estará más cerca de la reescritura que de la corrección.

De verdad, cualquiera que sea el motivo o el propósito que te ha llevado a delegar la tarea de escribir en una inteligencia artificial, no pierdes nada por consultarnos qué podemos hacer para ayudarte a humanizar el texto.

Apóyate en la IA si quieres, pero no delegues en ella toda la responsabilidad

Inspírate en la inteligencia artificial si quieres, pero no confíes tanto en ella como para escribir de forma desatendida. Si no lo conoces, mira el caso de Rie Kudan, la autora japonesa que ganó un prestigioso premio literario de su país con la ayuda de la inteligencia artificial. Se apoyó en ella, sí, pero luego retocó, corrigió y reescribió el texto generado automáticamente.

Al otro lado de tus textos hay lectores (humanos) que se van a dar cuenta de cuánto te importa tu tarea y de cuánto los respetas a ellos.

No ofrezcas textos que hablen mal de ti. Porque no solo hablamos de corrección de textos, hablamos de respeto a los lectores, a los clientes, a los compañeros de trabajo, al público en general.

Si te ves en esa situación de (tener que) generar textos con la ayuda de la inteligencia artificial, escríbenos: te ayudaremos a conseguir que tus textos suenen humanos, confiables, genuinos.