Las imágenes para impresión raramente sirven si son tomadas de Internet o tienen baja resolución. Si quieres calidad en las imágenes para tu libro prescinde de las imágenes con baja resolución. ¿Se pueden poner en un libro? Sí, pero la calidad no será buena y no hay modo de hacer milagros. Es mejor que lo sepas desde el inicio.

Cuando seleccionas imágenes para un libro es fundamental tener en cuenta que las fotografías tomadas de Internet rara vez son aptas para impresión, incluso si tienen una resolución mediana. Este es un aspecto clave que los autores deben considerar al elegir imágenes, ya sea para la cubierta o el interior de la obra.

Es común que, al solicitar un presupuesto, el autor mencione que su libro incluye una cierta cantidad de imágenes. Al investigar más sobre el origen de estas, algunas veces provienen de Internet, pero no de bancos de imágenes.

El problema es que las imágenes utilizadas para ser vistas en pantalla no cuentan con la calidad necesaria para una impresión en papel. Aunque envíes un PDF de alta calidad o utilices impresión bajo demanda, si no verificas la calidad de las imágenes, el resultado será una impresión pixelada o borrosa.

Desde mi experiencia, es común recibir diferentes formatos de archivos cuando se trabaja en una publicación: JPG, PNG, TIFF, WEBP, incluso archivos PDF. En ocasiones, algunos de estos ficheros no son aptos ni siquiera para emplearla en la edición digital; un ejemplo claro es el formato WebP.

En estos casos, es necesario convertir de WebP a PNG y luego transformarlo en TIFF para su uso en impresión. Aun así, es fundamental realizar una verificación manual para asegurarse de que el archivo tendrá la calidad suficiente para una impresión nítida y profesional.

Por ello, es crucial utilizar imágenes de alta resolución desde el comienzo del proyecto, para garantizar que se vean bien impresas. Solo así se puede asegurar que el producto final refleje la calidad que un libro impreso merece.

 

Comparativa de 300 dpi y 72 dpi

A modo de ejemplo, la imagen de la derecha (72 dpi) se vería poco nítida, pixelada, impresa sobre papel.

Por tanto, si quieres que tu libro sea impreso, obtén imágenes con calidad de impresión suficiente desde el inicio; a medida que escribes y desarrollas el libro.

Concluir la escritura de una obra y luego enterarte de que tienes que conseguir las imágenes en alta resolución es frustrante. Lo mismo ocurre si tienes que modificar el contenido de la obra porque no las encuentras o no existen con calidad.

En distintos bancos de imágenes podemos encontrar imágenes con calidad suficiente para ser utilizadas en libros impresos, incluso en los gratuitos.

Sin embargo, antes será necesario conocer si cumple con el tamaño que se desea, redimensionar la imagen, remuestrearlay adaptarla a los requerimientos de impresión.

Las imágenes, al igual que una obra literaria, científica o de cualquier tipo, también posee derechos de autor. Pide permiso al autor de la fotografía para publicarla en tu libro. Consigna el copyright de la imagen y recuerda que gratuito no es sinónimo de libre de derechos o de dominio público, que hay diferentes licencias de uso.

Características de las imágenes para impresión y las imágenes para pantalla

Para no ahondar en aspectos teóricos y con el ánimo de hacer este artículo práctico me limitaré a presentar las diferencias y características que debe tener cada tipo de imagen. Recuerda poner especial atención a las imágenes para impresión, que son las que suelen ofrecer inconvenientes al producir un libro.

Al final de este artículo encuentras enlaces de interés sobre temas relacionados con las imágenes para impresión o para pantalla.

La información de esta entrada está centrada en las imágenes para impresión de un libro, por lo que las características de las imágenes para otro tipo de impresión (serigrafía, flexografía, tampografía, sobre vinilo, etc.) pueden ser distintas.

Si tienes dudas sobre el tipo de impresión para una pieza gráfica específica, siempre debes consultar al impresor. Él te sabrá guiar y ofrecer consejos y sugerencias para producir una pieza de forma adecuada y sacar el máximo partido al trabajo final.

Las diferencias fundamentales entre las imágenes para pantalla —aquellas que vemos en páginas web, blogs y libros digitales— y las imágenes para impresión en un libro en papel radican en la resolución, el tamaño, el tipo de archivo y los canales de color.

Cuadro comparativo de requerimientos técnicos para imágenes para impresión y para pantalla.

Enlaces de interés

Formatos de archivo:

Canales de color:

Resolución: