Esta entrada tiene como fin único despejar las dudas sobre qué es y qué no un libro digital.

Si bien hay varios artículos en este blog sobre este mismo asunto, aquí quiero hacer un repaso por los aspectos más relevantes y básicos de lo que es y de lo que no es un libro electrónico.

La información vertida en esta entrada del blog tiende a lo más abarcativo, a lo más usual; es decir, a aquello que más se emplea en la producción editorial, aunque también se mencionan otras opciones.

Tanto si eres autor como si eres editor, o si encargas la creación de un ebook, es importante conocer sobre este aspecto de la edición de contenidos.

Aunque no lo creas, muchas personas tienen una idea equivocada sobre los libros electrónicos; algunas consideran que es una copia del libro impreso o un derivado de este y no necesariamente es así.

Si no eres consumidor habitual de ebooks, la denominación libro no ayuda a identificar y discriminar una versión de otra.

Con el ánimo de facilitar la comprensión sobre cómo se hacen, se usan y funcionan los libros digitales, arrancamos…

¿Qué se entiende en la industria del libro por libro digital?

Algunas veces llamamos a una determinada cosa de manera incorrecta. Por ello, es importante aclarar de qué hablamos cuando nos referimos a libros digitales.

Algunas personas llaman ebook al descargable que una página web ofrece como reclamo para captar leads. Por lo general, es un PDF y la industria del libro no considera este formato de archivo como libro electrónico.

Claro que, en cuanto a contenido, puede funcionar como tal (se lee, consulta, etc.), pero la mayoría de las tiendas no lo venderán. Las librerías online (Amazon, Casa del Libro, Kobo, etc.) no aceptan PDF como formato de libro digital.

En definitiva, en la industria del libro un ebook es un archivo EPUB (Electronic PUBlication). Por tanto, el primer concepto clave es el siguiente: si hablamos de libros digitales hablamos de EPUB.

Por otro lado, podemos encontrar publicaciones en línea. Este libro, por ejemplo, se hizo con el PDF del libro impreso, mientras que este documento es totalmente fluido y adaptable a los dispositivos. Además, hay contenidos digitales que se presentan en aplicaciones, como algunos libros infantiles.

Ninguno de los casos anteriores proviene de un archivo EPUB, al igual que los libros interactivos. Para producir estas modalidades digitales se usa una mezcla de lenguajes y herramientas: HTML, CSS, JavaScript, plugins, widgets, etc.

¿Qué es un archivo EPUB y qué tiene?

El EPUB es un formato de archivo de libro electrónico de código abierto nacido en 1999 con el nombre Open eBook. Es un estándar técnico publicado por el International Digital Publishing Forum (IDPF), hoy fusionado con el W3C.

Se creó para normalizar el contenido, la estructura y la presentación de los libros digitales. Es el estándar adoptado por la industria editorial como libro digital o electrónico.

Desde el aspecto técnico, es un archivo comprimido ZIP, con extensión EPUB, que contiene otros archivos. Se trata de ficheros XHTML, OPF, NCX, mimetype, CSS y JPG. Lee este artículo si quieres saber qué función cumple cada uno en el EPUB.

EPUB fluido o fijo

Podemos encontrar dos tipos de EPUB: fluidos y fijos.

Los libros electrónicos de maquetación fluida o líquida (reflowable layout) son aquellos que permiten personalización por parte del lector.

Este puede cambiar la fuente y su tamaño, invertir el color de fondo y de la letra, voltear el dispositivo y que el contenido se adapte a él y contar con un diccionario para la búsqueda de términos.

Los libros digitales de maquetación fija (fixed layout) se emplean en cómics, novelas gráficas y libros ilustrados o con diseños complejos.

La mayoría de las veces este tipo de EPUB no difiere de un PDF. En consecuencia, no permite las transformaciones que sí posibilita el ebook líquido.

El primer ejemplo, con el libro Los hombres de la niebla, es un ebook fluido o líquido (reflowable layout). El segundo, con Un sistema gráfico para las cubiertas de libros, es uno de maquetación fija (fixed layout).

Los hombres de la niebla, es un ebook fluido o líquido (reflowable layout). El segundo, con Un sistema gráfico para las cubiertas de libros, es uno de maquetación fija (fixed layout).

Diferentes tecnologías

No me cansaré de repetir que el libro impreso es al libro digital como el loro a la lechuga: los dos son verdes, pero pertenecen a reinos distintos. Lo mismo pasa con el audiolibro.

Por tanto, hay que olvidarse de la presentación del libro impreso cuando pensamos, queremos o generamos un libro digital. Son tecnologías diferentes que funcionan de manera distintas y se llega a ellas por caminos disímiles.

Lo que comparten el libro impreso y el libro electrónico es el contenido (textos y elementos gráficos). Es el mismo para una u otra versión, pero nada más. Todo lo demás es diferente.

En el libro impreso es su productor quien controla cómo se va a leer, no así en el ebook. En el libro electrónico es el lector quién decide cómo lo consume con las prestaciones que el dispositivo le brinda.

Además, el contenido en un libro impreso se plasma en unos materiales completamente diferentes al digital.

Parangonando: un coche y una bicicleta son medios de transporte y nos trasladan de un punto a otro. Pero ¿a que son bien diferentes, requieren de distintas habilidades y difieren en sus prestaciones? Pues lo mismo sucede con el libro impreso y el digital.

La trastienda de un libro electrónico

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Y, en este caso, no se me ocurre otra forma de mostrarte visualmente lo que hay detrás de un libro impreso y uno electrónico.

Si no te has convencido de que el libro impreso poco y nada tiene que ver con la tecnología del digital, esta debería ser la muestra definitiva:

Composición del libro impreso, en InDesign, de Hawaii: una historia - De Hernán Cortés a los últimos de Filipinas.

Tripas de la versión digital de Hawaii: una historia - De Hernán Cortés a los últimos de Filipinas, en Sigil.

La primera imagen muestra la composición del libro impreso, en InDesign, de Hawaii: una historia – De Hernán Cortés a los últimos de Filipinas; la segunda, las tripas de la versión digital del mismo libro, en Sigil.

Programas o aplicaciones en los que leer ebooks

Para leer un libro digital necesitamos un programa o una aplicación instalada en el dispositivo que usemos.

Pensemos que si para leer un archivo de texto (por ejemplo, un .docx) o ver una imagen (por ejemplo, un .jpg) precisamos abrir un programa, en la misma situación nos encontramos con un libro electrónico.

La función de la aplicación o programa es renderizar el código del libro digital; es decir, interpretar el lenguaje en el que está hecho el libro para que lo veamos de una determinada manera.

Hay aplicaciones de lectura de libros digitales que ya vienen instaladas cuando compramos un móvil o tableta. Tal es el caso, por ejemplo, de Kindle Paperwhite, un iPad o un smartphone Samsung.

En el mercado hay muchas aplicaciones para leer ebooks según el tipo de hardware que usemos. Algunas de ellas son:

También podemos leer ebooks directamente en los navegadores del ordenador o instalando una extensión en ellos, como Readium o EPUBReader.

Según la aplicación que elijamos el libro digital se verá de un modo u otro. Raramente, el libro se verá de la misma manera en distintos programas.

Estas aplicaciones ofrecen diferentes prestaciones, como pueden ser:

  • Modificar la fuente y la alineación y el espaciado de los textos.
  • Cambiar el color de fondo de los textos.
  • Mostrar el progreso de lectura.
  • Permitir comentarios, anotaciones y compartir.
  • La lectura en voz alta.

Los dispositivos de lectura de libros digitales

Las aplicaciones mencionadas, y muchas otras, se instalan en un dispositivo, hardware o “cacharro tecnológico”.

En la actualidad, contamos con los siguientes dispositivos en los que podemos leer un libro digital:

  • Móvil o celular inteligente
  • Lector de libro electrónico
  • Tableta
  • Ordenador
  • Televisor inteligente
  • Reloj

Cada uno de estos artilugios son fabricados por diferentes marcas y, por tanto, varían también las prestaciones que ofrecen.

Por ejemplo, algunas aplicaciones se crearon solo para móviles de una determinada marca o únicamente para una clase de aparato.

Otra limitación son las tipografías: el lector podrá elegir cambiar la fuente de lectura del libro únicamente entre las fuentes disponibles en el dispositivo.

Diferentes tamaños de pantallas en las que se puede leer un ebook.

Visualizaciones de la pantalla o pantallazos, no páginas

En esta entrada ya argumenté que hablar de páginas en un libro digital no tiene sentido alguno.

En resumen, no existen las páginas en los ebooks, sí existen visualizaciones de la pantalla del dispositivo. Y esta visualización está condicionada por el dispositivo y la fuente y el tamaño que elector elija para leer.

Si se trata de un libro digital fijo podríamos hablar de páginas. No hay dinamismo del contenido y son, prácticamente, una réplica de un PDF.

Índices

No es necesario incluir un índice “tradicional” a los libros digitales, pero puede hacerse. Se aconseja incluirlo y puede colocarse al inicio o principio del contenido, como en el libro impreso.

Lo que sí requieren es de un control de navegación, denominado NCX (Navigation Control for XML). Este archivo es una reproducción de la tabla de contenido en la que se jerarquizan los títulos del ebook.

Como se indica en la Ayuda de Amazon KDP, el archivo NCX “aparece en cualquier página, mientras que el índice HTML se muestra como una o varias páginas dentro de un libro. Los lectores podrán encontrar el índice HTML en su correspondiente ubicación”.

Notas al texto

Si no existe la página, ¿dónde se ubican las notas al pie de página que situamos en un libro impreso? En el libro digital las notas al texto se ubican, físicamente, tras el capítulo o el apartado al que pertenecen.

A efectos de navegación, no interesa demasiado dónde están esas notas, sino que se encuentren debidamente enlazadas. Es decir, que el voladito o superíndice esté enlazado al número de la referencia de la nota.

Nos ha pasado alguna vez que un cliente nos mandó un documento de Word para editar sin las notas correctamente linkeadas al texto. En tal caso, se lo indicamos para que el cliente subsane este tema en Word y nos vuelva a enviar el archivo, o bien ejecutamos ese trabajo y lo sumamos a la tarifa final del proyecto.

La inclusión de imágenes

Los libros electrónicos pueden contener imágenes sin inconvenientes. Por supuesto, no es lo mismo incluir unas pocas imágenes que componer el libro digital con trescientas.

Si nos encontramos con un caso como este último, hay que evaluar qué tipo de contenido es y cuál de las versiones de libro digital se ajusta más al fin de libro, si la fija o la fluida.

Por ejemplo, si es una novela con, supongamos, diez ilustraciones, indudablemente acabará siendo un ebook fluido. En cambio, si se trata de un libro ilustrado de fotografía será uno de maquetación fija.

A medio camino de los casos anteriores, podemos encontrarnos con un libro de recetas. Si este contiene una imagen por receta puede llegar a ser un ebook fluido; al contrario, si hay una imagen por cada paso a ejecutar en cada una de las recetas muy probablemente acabe siendo un fixed layout.

Las tablas, los gráficos y las fórmulas

Los ebooks soportan tablas sin inconvenientes, tanto tablas sencillas como más elaboradas.

Sin olvidar que un ebook es HTML, debemos resignar el control tipográfico que podemos aplicar a una tabla en un libro impreso.

Las tablas sencillas no presentan inconvenientes; sin embargo, la navegación de las más complejas, con varias columnas y extensas, pueden dar una mala experiencia de navegación. Imagínate leer una tabla de este tipo en un móvil…

En definitiva, se trata de evaluar los tipos de tabla que hay en el libro y si conviene que estas se incluyan como imagen o como HTML (etiquetas <table>).

Las fórmulas, los gráficos, los esquemas y elementos similares tienen que insertarse en el ebook como imagen.

Ejemplo de imágenes y tablas de dos libros digitales de la colección de libros Las 3C visionadas en tabletas.

Ejemplo de imágenes y tablas de dos libros digitales de la colección de libros Las 3C visionadas en tabletas.

Metadatos sí, siempre, y de calidad

Son datos sobre los datos, una información esencial incrustada en el libro. Los metadatos permiten etiquetar, catalogar, describir y clasificar recursos para facilitar la búsqueda y posterior recuperación de la información.

Hay metadatos “visibles”, como el título del libro y el nombre del autor. Por el contrario, otros no están a la vista, pero igualmente “viajan” con el libro, como las palabras clave. Algunos son obligatorios y, los que más, opcionales, como los datos ricos. Todos son importantes.

Cuantos más y de mejor calidad sean los metadatos que se apliquen a un libro mayor posibilidad tiene de ser descubierto por los lectores. De ahí la relevancia, entre otros ejemplos, de una buena descripción para posicionar un libro.

La gestión de metadatos de un libro —impreso y digital—es imprescindible para ser reconocidos por los motores de búsqueda.

Versión EPUB 2 o 3

Es un aspecto muy técnico que no atañe al objetivo de esta entrada. Si quieres adentrarte en las tripas de una y otra versión, visita las especificaciones de los archivos EPUB 2 y la de los EPUB 3.

De manera resumida, el EPUB 3 es un formato digital enriquecido del 2 y necesita dispositivos más modernos para ser renderizado. Esta versión de EPUB usa HTML5 y permite la generación de publicaciones con video, audio y mayor interactividad. Además, EPUB 3 facilita la accesibilidad.

El hándicap está en que el EPUB 2 lo aceptan todas las tiendas y es interpretado por casi todos los dispositivos, incluso los más viejunos. Por tanto, si el ebook es fluido y no lleva video ni audio, en la actualidad (julio 2022), la opción más segura es la 2, aunque el IDPF la considere obsoleta.

DRM o gestión de derechos digitales

Sobre los diferentes tipos de DRM escribí aquí y la diferencia entre los DRM sociales o blandos aquí. Está pensado para evitar la copia del archivo del ebook, pero, en la práctica, no sirve.

Son las tiendas de ventas de libros digitales las que aplican este DRM. Si publicas tu libro con librerías en línea que lo usan obligatoriamente para todos sus productos, nada puedes hacer.

En cambio, si usas con Amazon KDP pueden optar por aplicarlo o no a tu libro electrónico. Una vez que escojas la opción ya no podrás cambiarla para ese libro.

¿Conversión o creación de libro digital?

Para una buena edición y maquetación de los textos estos deben trabajarse con estilos de textos. Tanto si creamos un libro digital desde cero como si aprovechamos la maqueta de un libro impreso o un PDF veremos que el marcaje es importante. La diferencia radicará en la cantidad de trabajo a ejecutar y quién asume esa labor.

Conversión de PDF a libro digital

¿Se puede hacer un libro digital de un PDF? Sí, pero es más complejo y caro que hacerlo desde el archivo original.

Si contamos con un PDF como archivo de origen para crear un ebook, este se puede usar. Sin embargo, habrá que llevar a cabo tareas que no están relacionadas con la creación del libro digital.

Por ejemplo, las tres primeras tareas de la siguiente lista. Estas están vinculadas a la fase de edición y formateo de la obra, no a la de creación de un ebook:

  1. Conversión a archivo editable.
  2. Limpieza del documento obtenido.
  3. Cotejo con el original.
  4. Marcado de los contenidos.
  5. Creación de EPUB.

El primer paso es convertir el PDF a un formato editable, por ejemplo, un archivo .docx o .rtf. Porque el PDF de imprenta o uno de baja resolución, así tal cual, no sirve para crear un libro digital.

Luego hay que limpiar y formatear este archivo de texto; quitarle todo lo que genere código basura e interferencias en el renderizado y la lectura.

En el siguiente paso se debe cotejar este documento con el original PDF porque en la conversión se generan una serie de importante de errores. Entre ellos, palabras cortadas, saltos de párrafos inadecuados, mala conversión de caracteres y un largo etcétera. Incluso pueden perderse resaltes tipográficos y estilos de carácter, como cursivas y versalitas.

El fin es obtener un contenido editable, capaz de ser marcado. Porque cada fragmento de texto que tenga el libro digital debe estar debidamente marcado con estilos de carácter y de párrafo.

Si tu libro está en PDF y lo quieres en versión digital fluida hay que transitar todos los pasos anteriores. Esto hace que las tarifas de creación de un libro digital se incrementen, porque los presupuestos se hacen partiendo de un original editable. Mejor un archivo de Word o similar o un InDesign antes que un PDF.

Creación de ebooks desde Word o InDesign

Como mencioné con anterioridad, los textos necesitan ser marcados con estilos. Esto se hace para que el ebook esté técnicamente correcto y se pueda leer en diferentes dispositivos sin inconvenientes.

El etiquetado de los textos se efectúa mediante el lenguaje de marcado XHTML y la apariencia que se determina en la hoja de estilos CSS.

Es decir, se deben especificar las jerarquías de los textos (h1, h2, p…) y, a la vez, los atributos que tienen, como si llevan sangría, espacio posterior, etc. Lo mismo sucede con las tablas y las imágenes que contenga el libro electrónico.

Este trabajo se puede hacer en un archivo DOC, DOCX o RTF, que son formatos habituales para procesar texto. Mejor es ejecutarlo en InDesign (INDD o IDML), ya que la exportación a EPUB se efectúa con mayor calidad. También pueden usarse programas de lenguaje de marcado como Markdown u otros editores de HTML.

En cualquier caso, habrá que rematar el trabajo en Sigil, Calibre o Jutoh y luego hacer las debidas comprobaciones.

La conclusión es que se precisa que el contenido sea editable para obtener un libro electrónico.

Amazon y los EPUB

Amazon no usa el archivo EPUB como estándar para sus libros digitales, sino formatos propios, como MOBI, AZW o AZW3. Sin embargo, esto no es un impedimento para publicar en Amazon.

De hecho, todas las editoriales distribuyen y venden sus libros electrónicos en formato EPUB, incluso en las tiendas Amazon. Una vez que Amazon recibe los archivos los convierte a sus formatos propietarios.

Si usas KDP para publicar tus libros, Amazon exige que cargues un DOCX, un EPUB o un KPF. Ya no admite la subida de MOBI en nuevos ebooks fluidos o para actualizar los que están publicados. De las tres opciones que brinda, la mejor conversión se obtiene de un EPUB.

Cabe mencionar que la conversión que Amazon hace del EPUB, y que vemos en el Previewer mientras publicamos, difiere del EPUB que vemos en otra aplicación de lectura.

Por eso, yo suelo preguntar siempre al cliente dónde venderá su ebook. Si únicamente lo hará en Amazon, efectúo unos ajustes específicos en el EPUB para que al momento de convertirse en un formato de Amazon lo haga de tal manera que luego se visualice mucho mejor.

A finales de 2022, el formato EPUB será incorporado por Amazon como otro de los formatos aceptados para enviar archivos a dispositivos compatibles Kindle tras la compra de un ebook.