El informe de lectura profesional es una herramienta editorial para evaluar la pertinencia de una obra. La pertinencia en cuanto a su calidad literaria, a la inclusión en un catálogo y a su potencial comercial.

Un informe de lectura sirve para ventilar “los trapos” de un manuscrito. Constituye una radiografía de la obra, donde se explicitan sus virtudes y sus miserias.

Es un reporte donde destaca la síntesis. En pocas páginas debe describirse la obra y puntuarla, indicar los puntos fuertes y los que necesitan edición, además de analizar la trayectoria del autor.

El informe de lectura también facilitan la selección de manuscritos en una editorial. Es una herramienta que ayuda al editor a cribar originales.

La persona competente que realiza este tipo de informes se la conoce como lector profesional. Este lector realiza una lectura crítica de la obra y analiza sus potencialidades y debilidades. Tiene una función distinta a la del lector cero.

Un informe de lectura profesional es acusador, porque señala qué es lo que está mal o debe modificarse. Pero el lector profesional no los enmienda en el informe. De estas tareas se encargan los correctores y los editores de mesa.

La buena valoración de una obra no garantiza que esta tenga más posibilidades de ser publicada. Puede ser que al editor le encante el manuscrito, pero al departamento de marketing no, y el pulso lo gane esta última.

Un informe también sirve de guía para elaborar el texto de contracubierta del libro y como base para la campaña de marketing. Frases que el lector profesional incluye en el informe podemos verlas como tagline del libro una vez publicado.

¿Quieres conocer la estructura de un informe de lectura profesional? Descarga este modelo y utilízalo como orientación cuando solicites uno a un lector profesional.

Informe de lectura profesional: radiografía de una obra

Características de un informe de lectura profesional

Por lo general, un informe de lectura profesional consta de dos o tres páginas; es un ejercicio de sinopsis. Lo importante reside en la capacidad de síntesis y en la valoración del lector profesional.

Las editoriales entregan a sus lectores un modelo de informe de lectura (similar a este). Y este debe contener elementos que permitan al editor y al departamento de marketing evaluar la inclusión del libro en su catálogo.

El lector evalúa la obra a la luz del catálogo de la editorial. Considera en qué colección encaja, la similitud con otras obras del catálogo y el público al que se dirige.

Todo informe de lectura está constituido por una parte técnica, una descriptiva, una valorativa y otra consultiva:

  • Parte técnica: contiene los datos básicos de la obra: título, subtítulo, autor, procedencia (autor u otra editorial si es una traducción) y el género. Si el prologuista es distinto del autor de la obra, también se consigna.
  • Parte descriptiva: resumen sintético de la trama y otro un poco más extenso. Breve esquema de la estructura narrativa. Breve biografía del autor.
  • Parte valorativa: valoración sintética global, valoración y puntuación literaria y comercial. La importancia del autor y la relación literaria con otros escritores. Público cautivo de la obra y libros que le hacen competencia. También, en qué partes del libro es necesario realizar un editing y con qué nivel de intervención.
  • Parte consultiva: el editor también suele solicitar sugerencia al lector profesional. Estas sugerencia se piden para el título del libro, el diseño de la cubierta y para las acciones de marketing.

Sensación epidérmica

Silvia Querini, editora del sello Lumen y profesora del Máster en Edición de la UPF, en sus clases nos hablaba de lo fundamental que para ella son sus lectores profesionales. En los informes que ella solicita —y en el que se basa este modelo— agrega un factor que llama Sensación epidérmica.

Con esta frase, la editora invita al lector profesional a exponer qué sensaciones le ha generado la obra. Es un aspecto un tanto alejado de la objetividad, pero no por ello menos importante. ¿Acaso algunas veces no elegimos qué libro leer basándonos en sensaciones y emociones?

¿Informe de lectura para editor o autor?

Un informe de lectura profesional difiere si el cliente es un editor o un autor independiente. Hay aspectos que le interesan al editor pero no al autor, y viceversa.

Por ejemplo, ¿la obra encaja en el catálogo de una editorial? Al editor le importa si encaja en su catálogo, mientras que al autor le sirve para identificar a qué editoriales enviar su manuscrito.

Si un autor quiere presentar su manuscrito a una editorial y tiene un informe de lectura realizado es recomendable que lo envíe con el resto del material.

El informe identifica qué partes de la obra se pueden potenciar y cuáles se debería evitar o eliminar. Esto es útil tanto para el editor como el autor.

El informe para la editorial debe seguir las pautas que esta establezca para su elaboración y de acuerdo a los requerimientos del editor. Si quien encarga el informe es un autor independiente es el lector profesional quien propone la estructura del informe.

¿Vale la pena encargar el servicio de un informe de lectura?

Estructura de un informe de lectura profesionalPara un editor, ni dudarlo. Un informe siempre le ayudará a elegir el manuscrito por el cual apostar.

Si eres escritor, desde mi punto de vista, sí vale la pena. Aunque depende de tus intereses y del presupuesto que destines al libro.

Una opinión externa siempre es enriquecedora y aportará valor a tu manuscrito. Es una mirada objetiva y realizada desde desde el punto de vista de un editor.

Si tu deseo es publicar sí o sí y no te interesa en lo más mínimo la opinión de los demás, entonces no le sacarás partido al informe de lectura. Publicarás de todas formas más allá de las valoraciones y opiniones.

No confundas los términos…

Antes de finalizar esta entrada quiero hacer una puntualización. Una editorial de autoedición o coedición no hace un informe de lectura profesional.

Cuando dicen que evaluarán el manuscrito para ser publicado no se refiere a un informe de este tipo (ni a otro). La obra siempre será aceptada para publicar, independientemente de la calidad y el género.

¿Por qué? Porque su modelo de negocio se basa en la cantidad de libros impresos y publicados, no en la calidad de estos (modelo lícito como cualquier otro, por ciento). Encuentras más información en esta y esta entrada.

Mi advertencia es solo para que no te confundas. “Su manuscrito ha sido evaluado” no es sinónimo de un informe profesional. Si pagas este servicio, exige que te lo envíen y corrobora que tenga substancia. 😉

Te agradeceré me cuentes si alguna vez has encargado un informe de lectura. ¿Te ha resultado útil para mejorar tu obra? Como editor, ¿te ha realmente ayudado a definir qué manuscrito publicar? ¡Gracias!

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