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Mariana Eguaras julio 15, 2016 @ 8:40AM

Blog con noticias, opiniones y artículos sobre el sector editorial, la edición digital, la gestión de contenidos, el diseño gráfico y editorial, la edición y maquetación de publicaciones, la autoedición y autopublicación, y muchas cosas más.

Tipos de editores de libros

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Tipos de editores de libros

 

Muchas veces nos hacemos un lío mental cuando hablamos de “editor”, porque no sabemos exactamente a cuál de los varios tipos de editores de libros nos referimos. O, para más lío, a qué tipo de editor se refiere nuestro interlocutor. (Por supuesto, hablamos de editores de libros, no de editores videos o de sonido).

La confusión más común es denominar “editor” al “publicador” (publisher en inglés), cuando un editor puede ser publisher, pero un publisher puede no necesariamente ser editor. También podemos llamar “editor” al componedor o maquetador de una publicación, al que adquiere derechos de publicación y a quien trabaja el texto conjuntamente con el autor.

Entonces, ¿qué es un editor?, ¿cuáles son sus tareas y responsabilidades? En definitiva:  ¿de qué hablamos cuando hablamos de editores de libros?

El título de “editor” es amplio y más aún en la traducción del inglés al castellano. En inglés podemos encontrar denominaciones como acquiring editor, commissioning editor, copy editor, line editor, managing editor, production editor, project editor y el más genérico book editor. En castellano, a todos estos perfiles profesionales solemos traducirlos por “editor”.

Distinguir entre los distintos tipos de editores de libros no suele ser sencillo, ya que no existen límites nítidos que determinen dónde comienza y dónde acaba la labor de cada uno de ellos. En el libro Manual de edición literaria y no literaria, que conforma la serie Libros sobre Libros, encontramos algunas respuesta a estas preguntas.

Por tanto, en esta entrada intentaré nombrar los tipos de editores de libros que conozco y definir sus perfiles. Como toda lista, es enunciativa y no limitativa 😉

 

Diferenciación de los tipos de editores de libros

Editor de adquisiciones – Director editorial: (acquiring editor – acquisitions editor) es el editor principal, el tipo de editor que más importancia tiene dentro de la estructura editorial.

En definitiva, es el director editorial, el editor sénior. Aunque la traducción del inglés sería “editor de adquisiciones” en castellano conocemos este perfil más por “director editorial” (managing editor) que, por otro lado, en inglés suele llamarse “editor jefe” (editor in chief), sobre todo en prensa.

Editores de librosLa función principal de este editor es contratar o “comprar” derechos de obras y obtener contratos editoriales firmados por parte de los autores o sus agentes editoriales.

Es quien investiga y busca posibles obras para ser publicadas por la editorial para la que trabaja. Es el editor que negocia, el que visita las ferias de libros, el que se reúne con agentes literarios, contacta autores e idea libros por encargo.

También es el editor con un perfil más ejecutivo y empresarial, con mucha libertad de acción dentro de la empresa editorial. De su criterio empresarial, su sagacidad en detectar autores que vendan libros y su capacidad de negociación depende el funcionamiento de la empresa editorial.

En el libro Gestión de proyectos editoriales: Cómo encargar y contratar libros David Gilles menciona que en Estados Unidos al editor de adquisiciones también se lo llama coordinador editorial (commissioning editor). Desde mi punto de vista y más allá del título, lo importante reside en las labores, ya que un coordinador editorial puede editar pero también no hacerlo, y limitarse a las tareas de organización y coordinación.

 

Editor de contenido – Editor de mesa: (copy editor) es el editor que trabaja con el texto de un autor, el editor que realiza el editing de un manuscrito antes de ser publicado. Es frecuente que esta labor se combine con la corrección de estilo. A veces, incluso, se lo confunde con el corrector ortotipográfico o con el corrector de pruebas o galeradas (proofreader).

Personalmente, prefiero denominar a este tipo de editor como “editor de contenido” frente a “editor de textos”, ya que la primera denominación es más amplia. Muchos libros van más allá del mero texto e incluyen tablas, gráficos e imágenes; por ejemplo, los libros de no ficción o los libros ilustrados. Este editor también debe velar por la calidad de estos elementos gráficos y de las imágenes, además del texto.

En libros muy específicos de X temática, el editor de contenido es un experto en el tema que aborda el libro pero puede no saber sobre edición. Por ejemplo, es muy común en publicaciones científicas (libros y revistas) la figura del “referato” (revisión por pares [peer review]) o “árbitro” (referee), que vela por la pertinencia de los contenidos a publicar.

 

Editor – Propietario de la editorial: muchas veces llamamos “editor” al dueño de la empresa editorial, pero puede que este no gestione derechos ni trabaje el texto de los autores, ni componga publicaciones. En otros casos, puede realizar las diferentes labores de edición además de ser quien ha creado la empresa (sobre todo en pequeñas editoriales).

Si el propietario de la editorial es un inversor, incluso tal vez no tenga idea de lo que es la edición y publicación de libros, ya que se limita a facilitar los medios de financiación de la editorial (con el ojo puesto en los resultados, claro está).

El idioma inglés cuenta con dos palabras distintas para denominar a uno y otro: editor y publisher, pero en castellano no contamos más que con la expresión “editor” para hacer referencia a ambos.

 

Editor de proyecto – Coordinador editorial: es quien supervisa todas las etapas de producción de un libro y se asegura que los procesos sean cumplimentados en tiempo y forma. En el sector editorial, es el perfil que conocemos como coordinador editorial.

Editor y coordinadorEs el tipo de editor que trata a diario con el autor, el que solicita presupuestos a los posibles colaboradores que intervienen en la edición de la publicación y a las imprentas. También es el perfil de editor que se encarga de que cada uno de los procesos se realicen en el tiempo y la forma que han sido pactados.

Este tipo de editor, aunque no realice algunos de los servicios editoriales que coordina, debe conocerlos lo suficiente para velar por la calidad de estos. Debe tener suficiente formación para saber que los servicios que realizan otros profesionales están ejecutados de manera adecuada.

Dentro del mundo del libro no suele utilizarse la expresióneditor de proyecto”, sino más bien la de coordinador editorial o “coordinador” a secas. Sin embargo, sí se utiliza con frecuencia en otros ámbitos como el del software o la tecnología en general.

 

Editor digital: es un perfil que tímidamente comienza a aparecer, que considero necesario y cada vez más. Un editor que posea formación en el sector editorial tradicional, pero que además piense en clave digital, que analice cómo el mundo del libro puede imbricarse con el digital y a la inversa.

Entre sus funciones destacan “alentar (y ayudar) a sus autores a tener una presencia activa en línea” (…) agregar valor al proceso editorial 2.0, en calidad de especialista en la planificación y ejecución de un eje central digital, gestionando autores y sus contenidos, facilitando la comunicación entre las comunidades de lectores y autores, la gestión de sus datos y la información a diversos niveles, temas, aplicaciones y contextos” (Actualidad Editorial).

Para poder realizar lo mencionado en el párrafo anterior, demás está decir que tiene que conocer al dedillo cuestiones tales como los formatos de libros electrónicos; HTML, XML y JDF; funcionamiento de redes sociales, blogs y páginas web, etc.

 

Editor técnico: en según qué ámbitos, se suele llamar “editor técnico” al maquetador, maquetista o componedor. Por ejemplo, cuando trabajé en el servicio de publicaciones de un banco comencé a hacerlo como editora técnica, porque era quien me encarga del formato de las publicaciones.

Trabajaba codo a codo con el editor de contenido o referato, que era quién daba el visto bueno al contenido. Como editora técnica, mi tarea era dar forma a esos contenidos y mi responsabilidad residía en establecer cómo serían presentados esos contenidos y ejecutar las acciones necesarias.

Así, debía velar por la calidad de la publicación impresa y del PDF interactivo que se subía a la web del banco y se enviaba por correo electrónico, tanto de la apariencia o estética como del correcto funcionamiento en el caso del PDF. Lo mismo aplicaba para otro tipo de piezas gráficas, los boletines o newsletters online, las comunicaciones internas, etc.

 

Tipos de editores de libros

 

Estas denominaciones no son más que aproximaciones que pretenden exponer los diferentes perfiles relacionados con las labores de edición que existen. Afirmo que las tipologías no son cien por cien correctas ni cerradas, que no existen límites claros entre unos y otros perfiles y que seguro se prestan a distintas interpretaciones. Te animo a que dejes tu opinión o inquietud en los comentarios.

¿Conocías estos diferentes perfiles de editor? Al momento de querer publicar tu libro y solicitar servicios profesionales, ¿te has planteado qué tipo de los editores de libros expuestos necesitas? ¿Es posible identificar nítidamente estos editores dentro de una editorial?

Nielsen BookScan: cómo saber cuántos libros vendes

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Nielsen BookScan: cómo saber cuántos libros vendes

 

Una de las grandes incógnitas en el sector editorial es cuántos libros se venden en librerías independientes, cadenas de librerías y otros puntos de ventas. Nielsen BookScan viene a despejar este interrogante para editoriales, para autores que publican con ellas y para agente literarios.

Aunque Nielsen BookScan no cubre el cien por cien de las ventas de libro impreso, el poder que tienen sus cifras es innegable: los editores esperan con ansias los informes de BookScan para saber cuántos libros han vendidos. A través de estos informes conocen las ventas de sus libros, los de la competencia, cuáles son los bestseller del momento, cuáles se están convirtiendo en longseller y las tendencias de los géneros.

Uno de los grandes problemas de los autores es saber si las liquidaciones por los derechos de autor de sus libros reflejan realmente las ventas de sus libros. No son pocos los escritores que desconfían de su editorial: creen que la editorial no incluye todas las ventas del libro para así pagarles menos regalías.

Algo similar les sucede a los agentes editoriales: tienen que velar por las regalías de los autores que representan y por la propia remuneración, ya que esta se obtiene, a su vez, de los royalties de los autores.

Ante el panorama descrito, autores y agentes exigen a las editoriales liquidaciones de derechos de autor sobre las cifras que arroja Nielsen BookScan. Esto se debe a que las cifras de BookScan reflejan ventas reales e imposibilita que la editorial pueda “dibujar” las cifras de las liquidaciones.

Toda la información que ofrece Nielsen BookScan a las editoriales no es accesible para los escritores que publican ellas, pero ahora los autores sí cuentan con la posibilidad de conocer las ventas de sus libros (lee hasta el final de la entrada y sabrás cómo).

Agradezco a Brianna Buckley, Client Service Sr. Account Executive de Nielsen Book USA, y especialmente a Luiz Carlos Conde Gaspar, Head of Nielsen Books, toda la información brindada para realizar este artículo.

Debido a consultas que me hacen algunos autores sobre sus liquidaciones, y sobre si Nielsen BookScan es realmente una herramientas eficaz para conocer cuántos libros se han vendido, decidí indagar sobre este tema. Y también porque la documentación sobre BookScan en castellano es prácticamente inexistente.

Esta no es una entrada patrocinada —de hecho, en este blog, no hay post patrocinado alguno— y cualquier información errónea o explicación que no se comprenda es responsabilidad mía.

 

Qué es y para qué sirve Nielsen BookScan

NielsenBookScan es uno de los varios productos de Nielsen Company, una empresa de información y medios con presencia en más de cien países. Nielsen realiza distintos tipos de investigaciones que abarcan información de mercado, pruebas creativas, soluciones de mercadeo, herramientas analíticas, mediciones, etc.

BookScan es una herramienta para medir la venta de ejemplares impresos en diferentes puntos de venta (librerías, supermercados, grande superficies, etc.). Nielsen BookScan constituye un panel de tiendas que contabiliza la venta de libros en papel.

Nielsen BookScan recoge datos de librerías, grandes superficies, supermercados y e-commerce directamente de la caja, por eso sus números representan ventas efectivas de libros impresos. Esta información es enviada de forma electrónica a la empresa, junto a datos censales y otras muestras, para elaborar los paneles de informes.

Tras procesar los datos, estos son enviados a un portal online donde los editores pueden realizar consultas por ISBN, precio, cantidad y datos bibliográficos de DILVE. En España, la información se actualiza de forma semanal, todos los miércoles por la tarde.

Algunos de los puntos de venta que en España dan datos a BookScan son librerías independientes, Casa de Libro, Fnac, Carrefour, El Corte Inglés, Hipercor, Eroski, Abacus, Topbooks Librerías y Vips, entre otros. En España, se cubre el 90 % del mercado y, aunque quedan algunos puntos de venta sin contabilizar (sobre todo pequeñas librerías) el margen de error que ofrece un informe de Nielsen BookScan es mínimo.

BookScan “aporta una fotografía detallada del comportamiento del mercado”, señala Ignacio Martín, especialista en marketing de la editorial RBA, en un artículo periodístico. Cuando leemos u oímos en prensa sobre los libros más vendidos esos datos han sido ofrecidos por BookScan.

Podrán ponerse muchos “peros” a esta herramienta; sin embargo, su eficacia e importancia para el sector del libro es indudable. No es infalible, como cualquier otro sistema, pero es el método más fidedigno para conocer la venta de libros impresos.

 

Nielsen BookScan para editoriales y agencias

Nielsen BookScan son datos y, como tales, necesitan ser analizados para extraer información valiosa para la editorial y las agencias literarias. Big data sin análisis, interpretación e interiorización de los datos para tomar decisiones es papel mojado.

Tengo dudas sobre cuántas editoriales saben sacarle el jugo a este tipo de herramientas analíticas (sé de editores que no saben qué es Google Analytics…), por lo que el sector necesita especialistas con competencias digitales.

Suposiciones personales aparte, con una adecuada gestión de los datos, Nielsen BookScan ofrece las siguientes posibilidades a editoriales y agentes de escritores:

  • Conocer la cantidad real de ventas de los libros impresos que publican (recordar que hay ejemplares que están en la librería o que tiene el distribuidor).
  • Seguimiento del ciclo de vida de un libro y de una cuota de mercado por título, autor, categoría, etc.
  • Hacer proyecciones y planes más realistas sobre los libros que se quieren publicar.
  • Aumentar el retorno de la inversión en marketing, por la aplicación de campañas de promoción y publicidad en determinados puntos de venta.
  • Controlar las liquidaciones del distribuidor mayorista de libros (que estas liquidaciones a las editoriales por parte de las distribuidoras también tienen tela marinera…).
  • Ofrecer una respuesta más acertada a las demandas del mercado, asegurando stock en los períodos de mayor venta y evitar gastos innecesarios de almacenaje.
  • Saber si se respetan los límites de descuento sobre los libros en los distintos puntos de venta.
  • Gestionar las expectativas de los lectores/compradores y entender las demandas por géneros.
  • Efectuar un seguimiento de tendencias en cuanto a géneros literarios.
  • Comprobar las ventas de libros anteriores de un escritor que publica con otra editorial, nacional o internacional, y evaluar su incorporación al catálogo de la editorial.
Ejemplo de la plataforma BookScan Online. Presentación de Luiz Gaspar

Ejemplo de la plataforma BookScan Online. Presentación de Luiz Gaspar.

 

El coste del servicio de BookScan parte de los 6000 euros al año (sí, 500 euros al mes) y puede incrementarse según el tipo de consulta: semanal, mensual o trimestalmente, la cantidad de géneros, períodos determinados, etc. El servicio incluye soporte y entrenamiento, de lunes a viernes.

Para una pequeña editorial el coste de este servicio puede resultar inasumible, pero —como en todo— es cuestión de prioridades. Si una editorial o agencia puede permitirse pagar la tarifa, seguro tendrá en sus manos una herramienta valiosa a la cual podrá sacarle el mayor provecho.

Si un agente desea consultar por las ventas de un autor o de libro en particular también puede aprovecharse de los informes que Nielsen ofrece a los autores.

 

Nielsen BookScan para autores

Los autores ahora también pueden tener la misma información que su editor en cuanto al punto caliente de las liquidaciones: cuántos libros se han vendido a lo largo de un año. Si un autor quiere consultar cuántos ejemplares se han vendido de su libro puede solicitar un informe a Nielsen y acceder a la información.

Nielsen BookScan ofrece a los autores distintos tipos de informes personalizados basados en el ISBN de un título. Se puede consultar un periodo determinado y el historial de ventas, como también por puntos geográficos específicos. Al hacer clic sobre los enlaces, podrás visualizar ejemplos de estos informes para el mercado de Estados Unidos: DMA Sales, National Sales, Bestseller & Sales History. Cada uno de estos informes cuestan 100 dólares (casi 90 euros), para todo el mundo.

Si has decidido comprar un informe de este tipo y tu libro se ha publicado con una editorial en España, puedes enviar un correo a Luiz Carlos Conde Gaspar <Luiz.Gaspar@nielsen.com>. En el correo debes especificar el ISBN del libro y el periodo que quieres consultar.

Como señalé anteriormente, Nielsen BookScan cubre el 90 % del mercado en España. Por tanto, la diferencia que podría surgir entre la liquidación ofrecida por la editorial y el informe debería ser mínima. Para entendernos: si una editorial liquida 1200 ejemplares y Nielsen BookScan refleja que has vendido 3450 es que tu liquidación ha sido maquillada.

 

Datos de Nielsen BookScan para España en 2015

Datos de Nielsen BookScan para España en 2015. Presentación de Luiz Gaspar.

 

Sería fantástico que alguna editorial que utilice BookScan comentara cómo le saca provecho. Pero, siendo como es de hermético el sector, dudo que alguien abra la boca…

Hasta ahora, a los autores no les quedaba más remedio que confiar en la palabra de su editor y en lo que decían las liquidaciones que recibía una vez al año. Hoy en día, cuenta con una herramienta para ratificar la información.

¿Has desconfiado alguna vez de las liquidaciones de tu editorial? ¿Qué has hecho cuando una liquidación no te convencía? Por favor, deja tu opinión o experiencia en los comentarios, y así todos aprendemos un poco más 🙂

Cómo determinar el precio de un libro digital

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Cómo determinar el precio de un libro digital

 

En una entrada anterior abordé el precio del libro impreso y, para que el tema no quede cojo, corresponde escribir también sobre el precio de un libro digital. Ya anticipé que ambos formatos de libros no se pueden medir por la misma vara. También que hacer un libro digital insume costes al igual que uno impreso.

Las reglas del mercado editorial para el libro impreso son bien diferentes del libro digital. Más aún si consideramos a los autores independientes que publican en digital por su cuenta frente a los libros electrónicos que publican las editoriales. La situación es radicalmente diferente para uno y otro caso, y más todavía según el e-Distribuidor con el que trabaje la editorial (Libranda, Bookwire, etc.).

En el mercado hispanohablante ningún grupo editorial (que son los que tienen el poder de marcar tendencia y el peso económico para hacerlo) supo llevar la batuta de la edición digital, y entonces Amazon se encargó de ello y estableció una franja de precios en el que se mueve el libro digital.

Amazon ofrece más regalías en conceptos de derechos de autor a quienes vendan sus libros entre 2,99 € y 9,99 €. Por tanto, Amazon ha establecido una línea roja por encima de los 10 € para el precio de un libro digital. Esta situación aplica especialmente a libros de ficción, donde la competencia es feroz por la superabundancia de títulos, y porque esta clase de literatura es para disfrute y no para resolver alguna inquietud del lector o para aprender X cosa.

La circunstancia anterior no es un detalle nimio si se tiene en cuenta que la gran mayoría de los autores independientes eligen Amazon para publicar sus libros. Incluso aquellas editoriales que ven en Amazon la encarnación del mal también venden sus libros a través de esta plataforma. Guste o no a determinadas editoriales, la edición digital independiente marca tendencia, sobre todo en el tema precios. (El 11/06/2016, de los diez libros más vendidos cuatro son autopublicados y nueve cuestan menos de 10 euros).

Y por edición digital independiente no hago referencia solo a autores que autopublican, sino también a pequeñas o medianas editoriales que, indistintamente de las pautas que marquen los grandes grupos, mantienen los precios de los ebooks por debajo de los 10 euros. Tal es el caso de 2709 books, Alrevés, Bóveda, Carlinga, Chidori Books, eBooksBierzo, Fata Libelli, Impedimenta, La editorial Viajera, Libros de seda, Malpaso, Musa a las 9, Popum Books, Rayo Verde, Roca, Sinerrata, y tantas otras.

El precio es un factor determinante cuando se trata del libro digital. De sobra conocido es la guerra que mantuvieron y mantienen las Big 5 —los grupos editoriales más grandes Estados Unidos— contra plataformas como Apple y Amazon. Este enfrentamiento ha tenido como consecuencia la subida de los precios de sus libros digitales, la caída de las ventas de estos libros y colaboró en el aumento de las ventas de libros de editoriales independientes y autores autopublicados (Nielsen). A estas alturas es innegable el peso del precio de venta en la edición digital.

Antes de adentrarme en el tema, anticipo que tendrás que leer hasta el final. Sobre todo porque la relación precio/ebook no es sencilla, y la conclusión final y la respuesta a todas las preguntas que puedan surgir es “Depende”. No existe una respuesta absoluta y certera para dilucidar la cuestión del precio de un libro digital.

Aquí no encontrarás una fórmula mágica para poner el precio ideal a tu ebook. Tendrás que establecer cuáles son tus objetivos, evaluar distintos escenarios y luego decidir el PVP para tu libro. Así y todo, lo más probable es que tengas que hacer lo mismo al cabo de uno o dos meses, y nuevamente más adelante. El libro digital es un producto en constante mutación y su precio no es la excepción.

 

¿Sirve un escandallo para obtener el precio de un libro digital?

Realizar el mismo escandallo del libro impreso para establecer el precio de un libro digital no tiene mucho sentido. Primero, porque no se pueden contabilizar ejemplares, ya que no existe un “número de ejemplares” de un libro electrónico (aunque muchos contratos de edición se refieran a ejemplares cuando solicitan los derechos para publicar una obra en modalidad digital).

Los libros electrónicos son archivos, copias de un archivo, y la cantidad que puede producirse es infinita. Por tanto, el cálculo para obtener el PVP de un libro impreso no sirve para establecer el precio de un libro digital porque no se cuenta con una tirada como referencia desde la cual empezar a realizar los cálculos.

Cómo poner precio a un ebook¿Qué hacer, entonces? ¿Cómo poner un precio a un ebook?  Antes de adentrarnos en el tema es fundamental considerar si la obra se publicará en ambos formatos o no; es decir, si va a publicarse en papel y digital o solo en digital. ¿Por qué? Por la imputación de costes: es más económico publicar el mismo título en papel y en digital, porque podrás imputar costes a ambos formatos.

Este punto es relevante porque no es lo mismo prorratear los costes a un solo producto que a dos. Es decir, un servicio puede repartirse entre el libro impreso y el libro digital, y esto puede influir en el precio de un libro digital. La corrección de estilo y /o ortotipográfica y el diseño de cubierta son dos servicios que se imputan a ambos formatos, porque se aprovecharán tanto en el libro impreso como en el digital.

Ten en cuenta que producir un libro digital es más económico que uno impreso, por el ahorro de costes de la impresión, pero no creas que mucho más si lo quieres es publicar con un mínimo de calidad: deberás invertir en correcciones, en un diseño de cubierta, en una composición digital adecuada, y en mucha promoción.

 

Alternativas para fijar el precio de un libro digital

A continuación presento cuatro opciones para “encontrar” el PVP de un libro electrónico:

 

Alternativa 1: escandallo digital + objetivo de venta

Aunque el mismo escandallo del libro impreso no sea útil, esto no significa que otro escandallo no sea productivo para saber cuánto cuesta producir un libro digital. En lugar de calcular si la edición es viable económicamente, una opción de escandallo es calcular cuántas copias deben venderse para amortizar los costes producción de un libro digital.

Aquí el precio que tenga el libro será fundamental, porque resolverá la cantidad de copias a vender. Por ejemplo, si un libro digital cuesta producirlo 750 € y se le fija un precio de 5 €, será necesario vender 226 copias. ¿Qué las cuentas no te cierran? Verás que sí, porque un tercio del precio de un libro digital “se lo come” la distribución y la venta. Por tanto, debes hacer los cálculos sobre la base de los 2/3 del PVP.

La mayoría de las tiendas retienen un 30 % del PVP del libro digital por la distribución y venta de este y, en algunos casos, también cobran por la transferencia del archivo. Por tanto, para no pillarte los dedos, restar un tercio al PVP del ebook es razonable.

¿Cómo calcular el precio de un libro digital con este método? Utiliza un escandallo editorial para determinar los costes y haz las cuentas como las propone Ubicuo Studio en esta entrada.

 

Alternativa 2: por similitud a otros libros

Es muy aconsejable que realices una investigación sobre los libros que se han publicado en la misma temática que vas a situar el tuyo.

Si fijas el PVP de tu libro en línea con el resto de la oferta del mercado es más probable que se venda. Esto no te exime de realizar una buena promoción y currártelo en otros varios aspectos (blog, redes sociales, etc.), pero si tu libro se encuentra por fuera de la “lógica del mercado” será mucho más difícil que lo vendas.

Para que nos entendamos: si publicas una novela romántica y tras la investigación de precios de otras novelas de este tipo ves que están entre 0,99 € y 3,99 € no te convendrá ponerle a tu libro un precio por arriba de los 4 euros.

 

Alternativa 3: el que tu lector esté dispuesto a pagar

Algunos profesionales afirman que el que precio adecuado para un libro digital es el que está dispuesto a apagar tu lector. No digo que no sea así, pero saber a ciencia cierta cuánto está dispuesto a pagar el posible lector de tu libro antes de que lo publiques es bastante difícil. Puedes tener una idea, pero no lo sabrás hasta que no pruebes.

Cuando ya tengas el libro a la venta y, por ejemplo, consideres que no se vende porque su precio es alto, comenzarás tomarle el pulso a lo que tu lector ideal está dispuesto a desembolsar por libros como el tuyo. Podrás experimentar con diferentes variaciones de precios hasta encontrar el adecuado para tu audiencia. Sé diligente y evalúa cada cambio porque las razones por las que tu libro no se vende pueden ser otras…

 

Alternativa 4: porcentaje del PVP del libro impreso

Algunas casas editoriales aplican esta lógica sin darle más vueltas al precio de un libro digital: establecen su PVP considerando el del libro impreso.

Al sondear precios de ambos formatos de un mismo libro, podría decir que el porcentaje oscila entre un 50 y un 65. Para hacer esto gráfico: si los ejemplares impresos tienen un PVP de 23 € el precio del libro digital sería de 11,50 € (50 %) o 14,95 € (65 %) según el porcentaje aplicado. Esto explicaría, en parte, por qué encontramos libros digitales de grupos editoriales con valores superiores a los 10-12 €.

La otra explicación es que algunas editoriales piensan que el libro digital restará ventas al libro impreso y mantener altos los precios de los ebooks es una estrategia para favorecer la venta del libro impreso. Como estrategia me resulta sobradamente tonta porque acaban vendiendo menos ebooks, no por ello se venden más libros impresos, pierden lectores y además ganan menos dinero.

Si se decide seguir este método, mi sugerencia es que el porcentaje sea del 40 % del precio del libro impreso. Por lo general, el precio de un libro digital estará por debajo de los 10 € y la percepción para el lector es que no es un PVP caro.

Cómo fijar el precio de un libro digital

 

Otros factores que influyen en la fijación del precio de un libro digital

Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, hay otros componentes que también repercuten en el PVP de un ebook y deberían tenerse en cuenta:

  • Los mercados y monedas distintos del lugar de publicación: un libro con PVP en euros en las librerías de América Latina tendrá su correspondiente PVP en pesos argentinos, mexicanos y colombianos; en dólares en Estados Unidos y Ecuador, etc. Fijar precio de forma local y no global.
  • El precio cambiante: los ebooks tienen una larga vida en las librerías y pueden estar años a la venta (no hay problemas de stock ni de almacenaje). Con seguridad será necesario ir modificando su precio y los metadatos a medida que transcurre el tiempo.
  • Popularidad del autor: no es lo mismo un autor desconocido o novel que uno que lleva diez libros publicados. Para que nos entendamos: un escritor reconocido (un longseller) puede permitirse poner un libro digital a un precio más alto que un autor novel.
  • Cantidad de libros: si un autor lleva siete libros publicados el primero no tendrá el mismo precio que el séptimo, ni que el cuarto. También influye el tiempo de publicación: un libro publicado hace cinco años costará menos frente a las novedades.
  • Sucesos inesperados: una catástrofe o acontecimiento fortuito puede disparar el interés de la audiencia por determinado tipos de libros o temáticas. Jugar con el precio de un ebook puede ser la diferencia entre que se compre el tuyo o el de tu competencia.

 

A modo de conclusión

Como habrás leído hasta ahora —si es que no te has aburrido y llegas a estas líneas finales— no existe una receta única para determinar el precio de un libro digital. Las variables a considerar son muchas, variadas, y hay que experimentar con ellas, una y otra vez.

Para mí, la situación más cercana a lo ideal es mezclar las alternativas propuestas. O mejor aún, intentar establecer el PVP del libro digital con cada una de ellas y luego compararlas entre sí para, finalmente, encontrar un precio apropiado que pivote entre las ganancias que quieres obtener, lo que un lector está dispuesto a pagar y que se encuadre dentro del mercado para que la competencia no fagocite al libro.

El libro electrónico, a diferencia del libro impreso, permite una dinamización y elasticidad de precios que hay que saber aprovechar —sí, ya sabemos que existe la Ley del “precio fijo”, pero también conocemos cómo se la salta cuando conviene—. Por eso, pasados unos meses de haber puesto el libro digital a la venta no estaría de más realizar otra vez el ejercicio de evaluación y comparación de las alternativas.

A estas alturas ya te habrás dado cuenta que todo lo dicho no sirve si se trata de un “libro gancho” o un “libro-capta-lectores” (los ebooks gratuitos o aquellos que están al mínimo precio posible en una plataforma). En ambos casos los objetivos son otros.

¿Todavía quieres más sobre este tema? 🙂 No dejes de leer estas cuatro entradas sobre estrategia de precios que ha escrito Miguel Ángel Alonso Pulido en su blog. Allí realiza un análisis más exhaustivo sobre cómo determinar el precio de los libros digitales.

 

¿Cómo haces tú para poner precio a tus ebooks? ¿En qué te fijas o qué variables tienes en cuenta? ¿O lo haces “a ojo”?  ¡Todas las opiniones son bienvenidas!

Listado de booktubers en español

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Listado de booktubers en español

 

A raíz de una entrada anterior y por un par de correos que he recibido sobre cómo conocer booktubers en español que hablen de una determinada temática, se me ocurrió —nada de otro mundo— hacer el típico listado de booktubers para facilitar su descubribilidad. Por esto y porque la entrada Redes sociales de lectura para promocionar un libro tuvo mucho éxito en su momento y es muy visitada por los internautas. 😉

Mi propósito inicial era hacer una clasificación por temática o estilo de booktuber; sin embargo, una vez puesta en materia me di cuenta de que el objetivo que me había planteado era demasiado ambicioso, porque las temáticas se mezclan y, además a veces no sabía cómo clasificar las cuentas.

La idea de reseñar libros frente a una cámara nació entre usuarios de países anglosajones. Desde hace unos años se ha extendido también entre los jóvenes que hablan la lengua de Cervantes, aunque estos mantienen varias expresiones del inglés en sus video-reseñas.

Para comprender parte de la terminología que utilizan los booktubers en español —como booktag, book haul y unboxing, entre otras palabras— en esta infografía, creada por la editorial SM, encuentras algunos términos empleados por los estos singulares reseñadores.

Si te interesa descubrir booktubers en español, aquí encuentras algunos canales. Como todo listado, este es incompleto, así que te invito a dejar más nombres de canales de YouTube de booktubers en español en los comentarios. De esta forma, podré agregarlos a esta lista y los lectores aprovechar los enlaces.

 

Abriendo Libros Abril Camino
Abril G. Karera Accio Libros
Ale Arenas Alena Prior
Alex Busca Su Sitio Alma Lectora
Ana González Duque Andreo Rowling
Anita Vela Antonella
Biblioteca de Lisbeth Ángel Entre LÍneas
A través de Libros Becka Dankwood
Bells Lemos byimpactada
Caro LEE Catastrophic Cat
Clau Reads Books Cris Granger
Crónicas de una Merodeadora Dan Dragons
Danza de Letras David EntreLibros
Diego Marcapaginas Dina Oltra
El coleccionista de Mundos Elena G.
El frikimundo de Carly Elizabeth Sand
El mundo en una Isla El Pelirrojo Lector
El Rincón de las Páginas El secreto de los libros
El sillón de Koreander Ella no elige
EsauBear Escribo Sin Tinta
Esthervampire FershaVlogs
Fly like a butterfly Flye Tamako
Florentina Geek Furioso de la Literatura
hijadeposeidon Inkwand
La cueva de Charles Inmortales
Isabel Todos mis libros JavierRuescas
Jimy The Young Reader Juliana Zapata
Kyoko SWords La aldea oculta de Mayra
La Estanteria de Ithil La cueva de Charles
Las locuras de MOGO Las palabras de Fa
La Trotamundos Lenabya Books
Letras Claras Letras de Andrómeda
Libro, Cámara, Acción Libros de María Antonieta
Libros con alma / Novela Juvenil Libros con Pato
Libros Por Leer Little Red Read
Lizeth López L Looking for a snitch
Los libros de Vani Los Reinos de Aarón
Lu Pevensie 2 Lluvia de octubre
Magrat Ajostiernos Maiko Vlogs
Martitara Book Vlogs Matias G.B
Mayrayamonte Mel Alexanderful
Memorias de un friki Mery’s Notebook
Mili Reads MimiReads
Mi mundo está en tus páginas Never be Hopeless
Nikkyudall Nubes de Palabras
Océanos de Páginas papalbina
Pasa la página Patricia Bejarano Martín
Pergamientos Pergamino Infinito
Raizarevelles99 Realidad Literaria
Recomanacions de Llibres Rolly Haacht
Sdelibros Sentencebreaker
Silber Vlogs Sofia Sopa de Letras
Soñando Mundos│Divergente Soren Y Sus Libros
Sputnik Sumergidos entre libros
Tesorera Literaria The Grey Lady
The Lost Boys Books tierra de letras
Tinta Y Mar Tormenta Literaria
Tres trece Vanfunfun
Vale Bigotes Vení, que te cuento
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Fórcola ediciones: edición con mimo y cuidado artesanos

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Fórcola ediciones: edición con mimo y cuidado artesanos

 

La fórcola es una parte de la góndola veneciana donde el gondolero apoya la pértiga para maniobrar. Cada fórcola se talla en una pieza de madera aprovechando la curvatura natural del árbol —que por lo general es nogal, pero también puede ser arce, manzano, peral o cerezo—. La principal característica de la fórcola es que no hay dos iguales, todas son originales, talladas a mano y de forma artesana.

Al amparo de este concepto, Javier Jiménez fundó hace casi una década Fórcola ediciones: “Así concibo el oficio de editor: no hay dos libros iguales, cada uno es editado con mimo y cuidado artesanos”. Una editorial donde podemos encontrar obras que hablan sobre libros, de literatura, de lectura y demás menesteres relacionados con el mundo de la edición y la circulación de libros.

Hace ya un tiempo que tenía pendiente escribir sobre algunos de los títulos que publica Fórcola y que son de especial relevancia para este blog (no reseño títulos que no tengan alguna relación con los libros o procesos vinculados a ellos), como ya lo hice con la revista Texturas y la colección Tipos Móviles o Libros sobre Libros.

 

Mi selección de libros de Fórcola

Logo Fórcola edicionesTres de las cinco colecciones de Fórcola abarcan títulos relacionados con el universo del libro, como ensayos sobre literatura y lectura, además de textos curiosos para el lector bibliómano: Señales, Periplos y Singlatura.

Destaco algunos títulos que llaman mi atención por tratarse específicamente de ejemplares que abordan temas sobre los que me interesa leer y atañen a este blog. La selección es totalmente arbitraria y subjetiva, así que mejor visita el catálogo completo de Fórcola —de ochenta títulos— para conocer más títulos.

Elogio del texto digital. Claves para interpretar el nuevo paradigma, de José Manuel Lucía. Un análisis de la sociedad de la información y el conocimiento, de la sociedad digital actual y su relación con la industria cultural y editorial. Un texto para intentar comprender las nuevas formas de crear, acceder y consumir la cultura, para abordar la sociedad digital sin miedos, una sociedad donde autores, editores, libreros y bibliotecarios deberán reflexionar sobre cuál será su nuevo papel en este contexto. “La mejor forma de predecir el futuro es inventándolo”.

Hijos de Babel. Reflexiones sobre el oficio de traductor en el siglo xxi, de varios autores. Con el propósito de desterrar la invisibilidad del traductor, este título es una oportunidad para conocer las inquietudes y reflexiones de catorce traductores en activo sobre su labor profesional.

Libros y libreros en la Antigüedad, de Alfonso Reyes. Un recorrido por el mundo de los libros en la antigüedad, que explora el día a día de la edición, la compra y la lectura de los libros en Grecia y Roma, como también las peculiaridades de los primeros libreros y editores, y la idiosincrasia de las primeras bibliotecas.

Los enemigos de los libros. Contra la biblioclastia, la ignorancia y otras bibliopatías, de William Blades. En las páginas de este libro encontraremos a los enemigos de los libros, que no son pocos, perfectamente identificados por el impresor y bibliómano británico William Blades. El autor sostiene que además de los elementos naturales existen otros enemigos intangibles y dañinos, como la ignorancia y el fanatismo. Entre ellas destacan las mañas y malas artes de los bibliópatas, la torpeza de los encuadernadores y la avaricia de vendedores y coleccionistas.

Los primeros libros de la Humanidad. El mundo antes de la imprenta y el libro electrónico, de Fernando Báez. Tras varios años de trabajo, esta exhaustiva y documentada obra constituye una crónica de los cinco mil años que transcurrieron desde las primeras escrituras hasta la aparición de la imprenta y su ejército de tipos móviles, un extenso período en el que el libro fue hecho realmente de forma artesana: a mano.

Si quieres… lee. Contra la obligación de leer y otras utopías lectoras, de Juan Domingo Argüelles. Según el autor, leemos para aportar un elemento de placer, alegría o felicidad a nuestras vidas. “Los lectores no se fabrican en serie. La lectura es un enorme fracaso en la escuela y la universidad porque hemos hecho obligación del placer. La lectura es otra cosa: no adorar los libros por ser libros (papeles pintados), sino porque son provocadores de todos nuestros sentidos”.

Tocar los libros, de Jesús Marchamalo. Una recopilación de anécdotas sobre cómo las bibliotecas definen a sus dueños y los libros; un relato divertido y ameno sobre cómo los libros poseen esa sorprendente capacidad de colonizar los/nuestros espacios. Este “forcolín” acaba de presentarse con una nueva edición ampliada y ya he comenzado a señalar frases de sus páginas que me parecen geniales.

 

En Fórcola también encontrarás libros sobre (no de) la escritora brasileña Clarice Lispector; el escritor, guionista y fotógrafo mexicano Juan Rulfo; los escritores españoles Pío Baroja y Antonio Muñoz Molina; el crítico Julián Marías; el novelista inglés Charles Dickens, el historietista belga George Remi (conocido com Hergé y padre del personaje Tintín)  y el escritor argentino Julio Cortázar, entre otros. La editorial también tiene publicado un libro sobre Julio Verne y otros de Julio Verne, obras menos conocidas de este famoso escritor.

Algunos títulos de Fórcola ediciones

Quiero resaltar especialmente un par de cuestiones sobre la producción de los libros de la editorial Fórcola: una es que también publica varios de sus títulos en digital y lo hace sin DRM.

La otra es la inclusión de todos los nombres de los profesionales que intervienen en la edición de un libro. Así, en la página legal de los títulos de Fórcola encontramos el nombre de la persona que ha realizado la corrección del libro, el del diseñador, el del maquetador, quién se ha encargado de la producción, etc. Un reconocimiento explícito a los profesionales que ayudan a parir un libro y que también es una forma de mimar y cuidar la edición.

Cómo determinar el precio de un libro impreso

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Cómo determinar el precio de un libro impreso

 

Esta entrada podría titularse Cómo determinar el precio de un libro, a secas, sin más aclaraciones. Sin embargo, las reglas del juego de la industria del libro —y las del mercado— son muy diferentes para un libro impreso y para un libro digital. Por tanto, en esta entrada me centraré en cómo obtener el precio de un libro impreso; es decir, cómo determinar el precio de venta al público (PVP) de un libro en soporte papel.

No me detendré en la diferencia entre valor y precio del libro porque el primero es subjetivo y este artículo va de cosas mundanas, como el dinero, el precio, las ganancias y las ventas 😉

Para establecer el precio del libro impreso, como cualquier otro producto, es necesario remontarse a los costes, a cuánto cuesta producirlo. Para ello, existe una herramienta que es el escandallo editorial. Si tenías una idea romántica y glamorosa de la edición de libros cuando te topes con un escandallo editorial comenzarás a dejar de tenerla. Son números, puros y duros.

Haciendo clic sobre el enlace puedes descargar un modelo gratuito de escandallo, en Excel.

 

Método para obtener el precio de un libro impreso

El método más convencional para determinar el precio de un libro impreso es a través de un escandallo y se realiza con el propósito de evaluar la viabilidad de un libro; es decir, si sale a cuenta publicarlo. Esto lo hace —o debería hacer— una editorial con cada obra que estima publicar.

Es más difícil que un autor que publica por su cuenta confeccione un escandallo porque por lo general este está decidido a publicar su libro de todos modos. Si este es tu caso, el escandallo te servirá como guía para establecer el precio de un libro impreso o, por lo menos, para llevar una cuenta ordenada de los gastos.

En el escandallo editorial se vuelcan todos los costes que insume la producción de una determinada cantidad de ejemplares de un libro. Allí deben especificarse el anticipo de derecho de autor; el coste de las diferentes correcciones, el de la maquetación interior y el diseño de cubiertas, el coste de las posteriores revisiones, el de la impresión de ejemplares, etc.

Además, debe considerarse cuánto dinero se destinará a acciones de marketing, a la publicidad en prensa escrita y en línea, cuántos ejemplares se regalarán (a prensa, blogueros, booktubers, etc.) más los descuentos al canal de venta (librerías, tiendas online, grandes superficies, etc.). También deberías estimar las devoluciones, sobre todo si eres responsable de una editorial o trabajas en ella.

Sin entrar en excesivos detalles, con todos los gastos reflejados en el escandallo se obtiene una cifra que se divide entre la cantidad de ejemplares que se consideran producir. El resultante es el coste por ejemplar. Por ejemplo, si producir 2.500 ejemplares de un libro cuesta 9.000 €, el coste por ejemplar es de 3,60 €.

Esta cifra representa el coste de edición más el coste de impresión. Todavía faltan unas cuantas más variables a considerar, como los descuentos que aplica el punto de venta y el que se lleva el distribuidor. En los dos casos, el descuento es sobre el precio de venta al público (PVP) menos el IVA (del 4% porque el libro impreso). Es decir, que se tiene que estimar un PVP para el libro y comenzar a restar para ver qué ganancia le queda al editor o al autor/editor.

La “fórmula” consiste es multiplicar la cifra que se obtiene de los costes de edición más impresión por 4 o 5, según la franja de precios en la que se considere ubicar al libro. Para facilitar las cuentas (sí, en los ejemplos siempre pongo números facilongos 🙂 ), utilizaré el 5. Y las cuentas se hacen sin el IVA del 4%, este porcentaje se suma al final si el escandallo arrojó unas cuentas dignas.

Entonces, el PVP estimado es de 18 € (resultado de 3,60 € × 5). A esta cifra hay que restar el 60% que se reparten entre el distribuidor y la librería (10,80 € [explicado aquí]), y los derechos de autor (10% = 1,80 €). Por tanto, la cifra que va quedando es 5,40 €. A este magro número se le resta el coste de producción: 5,40 € menos 3,60 € = 1,80 €.

Esta misma cuenta puede hacerse por la primera edición; es decir, por la totalidad de los ejemplares que componen la primera edición de este hipotético libro:

  • Precio de coste por ejemplar: 3,60 € × 5 =18 €
  • 18 € × 2500 ejemplares = 45.000
  • Menos 60% distribuidor y la librería = 27.000 €
  • Menos 10% derechos de autor = 4.500 €
  • Menos los costes de edición y producción = 9.000 €
  • Cifra resultante: 4.500 €

Ten en cuenta que hasta ahora solo se han restado los procesos “más gordos”, los que más dinero insumen de la producción total de un libro, pero aún faltan restar las acciones de promoción, los ejemplares que no se venden, los gastos de almacén y logística, más un “otros” (que siempre aparecen gastos imprevistos).

Por tanto, la pregunta que ahora cabe hacerse es: ¿puede permitirse o se conforma el editor con ganar tan poco por publicar un libro, menos de un 10% del PVP del libro? ¿Un 10% que acabará siendo, con suerte, un 5%, considerando que es el único en la cadena de valor del libro que arriesga?

¿Comprendes por qué muchos libros tienen un PVP de 20 €, euro arriba, euro abajo? Porque, caso contrario, para una editorial tradicional sería económicamente insostenible publicar un libro. Incluso algunas editoriales hacen la cuenta mencionada directamente × 6.

Y, para colmo, todo lo anterior solo representa posibles resultados. Posibles porque son cálculos que realiza el editor considerando que venderá todos los ejemplares de la primera edición. Sin embargo, sabemos que en el circuito tradicional del libro las devoluciones rondan un tercio de la edición. O lo que es lo mismo: 1 de cada 3 libros vuelven al editor. Esto siendo conservadores y atendiendo al Informe del Comercio Interior del Libro de 2014, pero off the record se sabe que la cifra es mayor.

En el caso del autor/editor, la ganancia por la venta del libro será mayor porque no se contabilizan los descuentos de la distribución y de la venta del libro en librerías físicas. Si lo hace, será directamente con unas pocas librerías que le reciban el libro en depósito y el porcentaje de 60% se reduce a la mitad o lo sobrepasa levemente.

Esta circunstancia hace que un libro impreso de un autor independiente sea más económico que uno publicado por una editorial, porque no cuenta con una mordida tan grande por parte de la distribuidora y la librería. Sé precavido al momento de hacer las cuenta para publicar en CreateSpace, porque la distribución y venta se lleva porcentajes que van desde los 20% al 60% (información aquí).

La situación precedente explica el gran riesgo que asume una editorial tradicional al publicar un libro. Una editorial que no cobra por publicar, sino que paga al autor por eso. La apuesta es casi de lotería y siempre se confía en que la primera edición se venderá al completo, se podrán realizar más tiradas e incluso publicar en modalidad bolsillo (donde prácticamente solo habrá costes de impresión). Esto también esclarece por qué una editorial tradicional no puede publicar todo lo que le llega y debe decantarse por uno u otro manuscrito.

Imagina que esta situación, la de prever la vida y rentabilidad de un libro que el editor quiere publicar, se multiplica por cada título de la editorial. Esto hace que la “bicicleta editorial” siga en funcionamiento, incluso aunque esté un tanto desvencijada.

Cómo determinar el precio de un libro impreso

Otro método es poner el PVP al libro impreso guiándose por el precio que tienen otros títulos similares, cuánto está dispuesto a pagar tu lector por un libro como el tuyo —considera que siempre será menos de lo que tú crees justo— e incluso poner el precio “a ojo” (cosa que no recomiendo en absoluto, porque editar y publicar es un negocio).

Sí creo que puedes “tirar” una cifra y ver si luego te cuadran los números, subir o bajar unos euros, pero te aseguro que con un escandallo irás sobre seguro.

Ahora que ya sabes cómo determinar el precio de un libro impreso y tras hacer estas cuentas, ver los posibles resultados, visualizar el trabajo que hay detrás de un libro, la incertidumbre de las ventas, etc., ¿sigues teniendo una idea romántica de la edición?

Tanto si eres editor como autor independiente, ¿cómo estableces el precio de un libro impreso? ¿Utilizas un método diferente al descrito aquí? Cuenta tu experiencia o deja tu opinión en los comentarios. ¡Gracias!

Booklaunch: cómo crear una página para tu libro (y salir del paso)

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Booklaunch: cómo crear una página para tu libro (y salir del paso)

 

Booklaunch es una buena alternativa para salir del paso si necesitas una landing page para tu libro o página de escritor. Nada será mejor que una plataforma completa, pero si el tiempo no te ha dado tregua para crear tu propio sitio web, o no eres ducho con la tecnología, Booklaunch.io te permite crear una página de aterrizaje y dirigir las visitas hacia allí durante la promoción de tu libro.

Repito, nada mejor para promocionar tu libro que una plataforma de autor. Es decir, un sitio web que aloje un blog, información sobre tus libros, una biografía, datos de contacto, incluso una tienda online si quieres vender libros a través de tu propia web.

Booklaunch es una opción sencilla para crear una página de promoción para tu libro. Ideal para salir del paso, aunque también puedes crear una web para tu libro en Booklaunch e insertarla en tu página web.

Una comodidad que ofrece Booklaunch es que una vez que te registras o entras con tu cuenta de Twitter o Facebook permite apuntar el número de ISBN o ASIN de tu libro. Esto resulta muy práctico porque carga en su sistema los metadatos del título publicado, con el consiguiente ahorro de tiempo y esfuerzo en la configuración de la página del libro.

Los metadatos que carga automáticamente son los básicos de cualquier libro: el título, el nombre de autor, la imagen de cubierta, la descripción o texto de contracubierta, la biografía del autor y hasta reconoce los colores del libro para utilizarlos en la landing page. Aparte de esa información, que Booklaunch convierte en secciones, esta herramienta permite agregar más secciones si te suscribes como Plus o Premium.

Si algo no te gusta, después se puede borrar, empezar de nuevo o personalizar a tu gusto. Podrás elegir la tipografía para la página, cambiar la imagen de fondo y personalizar la URL.

Lamentablemente, la versión gratuita de Booklaunch tiene varias limitaciones: no deja personalizar más metadatos que los mencionados, ni integrarlo con otras herramientas como MailChimp, SumoMe y WordPress, entre otros (requiere ser Premium para esto, 10 dólares al mes). Tampoco permite captar suscriptores ni establecer un dominio propio a la página con la versión básica.

Por estos motivos es que afirmo que Booklaunch es para salir del paso, ya que no permite realizar grandes modificaciones (a menos que te suscribas al plan Premium). Antes que no tener una página para promocionar tu libro es mejor crear una con esta herramienta. Incluso podrás obtener estadísticas, aunque básicas, de visitas con la versión gratuita.

Las demás secciones permiten cierta personalización, como agregar las redes sociales en las que tienes perfil y tiendas en las que tu libro está disponible para ser comprado. Sí hay disponible una gran variedad de tiendas y pasarelas de venta, y supongo se debe a que Booklaunch no solo puede ser utilizado para libros sino también para otro tipo de productos. Entre las tiendas, destacan Amazon, Google Play, CreateSpace, iBooks, Nook Press, Kobo, Lulu, Smashwords, Scribd, Blurb, Audible, PayPal y Gumroad, entre otras.

Booklaunch: cómo crear una página para tu libro (y salir del paso)

 

Booklaunch paso a paso

Buscando información extra para esta entrada me topo con un video que Ana Nieto ha publicado la semana pasada. Se titula Cómo crear una web para publicar tu libro con Booklaunch y no puede venirme más al dedo para completar este contenido.

Finalmente, si quieres ver algunas páginas de libros en español creadas con Booklaunch, puede visitar Los improductivos,  324 Nichos y Temas Millonarios para Escritores Kindle, Listas efectivas y Hitler vagabundo y soldado en la gran guerra.

¿Conocías Booklaunch? ¿La has utilizado alguna vez para promocionar tus libros? ¿Cuál ha sido tu experiencia con esta herramienta?

Aviso de calidad de Kindle: auditorías de Amazon a tu libro

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Aviso de calidad de Kindle: auditorías de Amazon a tu libro

 

Si publicas tu libro en Amazon tal vez has recibido algún aviso de calidad de Kindle y ya sepas de qué va esta entrada. Si no es así, y tienes tu libro a la venta en Amazon, sugiero que leas el siguiente artículo y te pongas manos a la obra: a corroborar que esté todo correcto o a corregir posibles errores para evitar notificaciones.

¿Por qué puedes recibir un aviso de calidad de Kindle? Esto se debe a que Amazon realiza dos tipos de auditorías de calidad(*) de los libros electrónicos que vende en sus tiendas:

Proactivas: estas auditorías están destinadas a monitorear aquellos libros que venden de forma continuada para ofrecer a sus autores o editoriales participar en promociones y novedades importantes de Kindle. Uno de los requisitos es que el libro se venda de manera continuada durante al menos 30 días seguidos; es decir, que sea un bestseller y esté en camino a  ser un longseller.

Reactivas: es la auditoría que pone en ojo en los libros que reciben quejas por parte de los clientes, sea tanto sobre la calidad técnica como sobre el contenido. Por si no lo sabías, Amazon permite notificar la baja calidad o el formato mediocre de un libro. Cuando Kindle recibe una notificación por parte de un usuario activa la auditoría reactiva.

De las dos auditorías, la que nos atañe en esta entrada es la reactiva, ya que es la que puede hacer que tu libro deje de estar en las tiendas de Amazon. Debes saber que si haces caso omiso a un aviso de calidad de Kindle tu libro será dado de baja de Amazon hasta que no corrijas los errores señalados.

En este blog he insistido varias veces sobre la importancia de dotar de calidad a una obra, tanto en lo relativo con el contenido como con el continente; al fondo como a la forma. No solo para ofrecer una obra decente sino también porque el nombre del autor va asociado intrínsecamente al libro y ningún autor quiere que se lo vincule a una obra mediocre.

Pues ahora tienes un motivo más: ajustar la calidad del libro que vas a cargar en Kindle Direct Publishing antes de publicarlo y evitar un aviso de calidad de Kindle cuando ya esté disponible para la compra.

Lector electrónico Kindle, de Amazon

 

Eliminar errores para evitar un aviso de calidad de Kindle

Si Amazon detecta fallos en una publicación, estos son comunicados al responsable de la publicación del libro mediante un correo electrónico cuyo asunto es “Aviso de calidad de Kindle”.

Si recibes un correo de este tipo corrige lo que en el cuerpo del mensaje se indica y vuelve a subir tu libro a Amazon. Esta es la forma de evitar que su libro sea dado de baja de las tiendas Amazon. Si no haces caso al aviso, Kindle dará de baja tu libro hasta que realices las correcciones, vuelvas a cargar el archivo y comprueben que has realizado las modificaciones solicitadas. Hasta que no realices esto, tu libro no estará disponible para que los lectores lo compren.

Kindle comunica dos tipos de errores: unos relacionados con el contenido (errores de ortografía; errores tipográficos o erratas; contenido erróneo, molesto o inadecuado; errores en tablas; problemas con las imágenes) y otros relacionados con el continente (falta de la tabla de contenido, mal formateo de los textos, aparición de caracteres no reconocidos o admitidos, inexistencia de enlaces, etc.).

La guía para la calidad del contenido Kindle ayuda a detectar los tipos de problemas más frecuentes que se encuentran en los libros digitales. Si le dedicas atención antes de cargar el archivo en la plataformas evitarás recibir un aviso de calidad de Kindle.

Esta guía te ayuda a poner atención en los errores tipográficos, en las tablas y en los enlaces; revisa el contenido que no aparece, el incorrecto o molesto y el inadecuado para leer en Kindle. Corrobora que en tu libro no aparecen texto duplicado ni caracteres no admitidos y que la calidad de la imagen de la cubierta es la adecuada. Pon esmero en el formato y en los detalles.

También sugiero que leas (y sigas) las recomendaciones de Valentina Truneanu en ¿Cuáles son las características de un buen eBook?

 

Aviso de calidad de Kindle: ejemplos

En la siguiente imagen podrás ver un ejemplo de aviso de calidad de Kindle sobre el contenido de un libro electrónico. No solo se indica el error sino también la posible solución. Y el motivo de por qué se envía la notificación: “Algunos lectores nos han avisado de que hay varios problemas en su libro” (bueno, en realidad, son solo tres…).

Ejemplo de aviso de calidad de Kindle, sobre el contenido

En la siguiente imagen podrás ver un ejemplo de aviso de calidad de Kindle sobre aspectos técnicos del ebook. Solo por la falta de un salto de página —aunque ya sabes que la página, tal como la concebimos en un libro impreso, no existe en el libro digital— Amazon puede enviarte una notificación.

Ejemplo de aviso de calidad de Kindle, sobre el formato

¿Has recibido alguna vez un aviso de calidad de Kindle? ¿Cuál es tu experiencia con este tema?

 

(*) Fuente: presentación “Cómo sacar el mayor provecho de tu relación con Amazon” de Rex Czuba, exdirector de KDP para España, EE. UU. y América Latina, en el encuentro Amazon Academy (octubre 2015, Madrid).

Cómo registrar una obra: sistemas de registro de la propiedad intelectual

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Cómo registrar una obra: sistemas de registro de la propiedad intelectual

 

Entre las consultas que recibo habitualmente una de las más usuales es cómo registrar una obra, para qué sirve este procedimiento y qué efectividad real tiene a la hora de proteger los derechos de autor.

Por tanto, escribo esta entrada con el objeto de informar sobre los distintos sistemas de registro de la propiedad intelectual, y también para que me eche una mano en mi trabajo diario: cuando los autores me consulten sobre este tema podré facilitarles el enlace a esta información.

¿Por qué hablo de sistemas de propiedad intelectual y no solo de registro de propiedad intelectual? Porque si bien el más conocido es el Registro Oficial de la Propiedad Intelectual, existen distintas formas para registrar una obra y distintos sistemas a través de los que puede efectuarse.

Es el autor de esta quien decide cómo, cuándo y por qué registrar una obra; es decir, el registro es voluntario. No existe obligatoriedad o imperativo legal de registrar una obra.

Y es importante que sepas que una obra registrada no está exenta de ser plagiada, robada o pirateada. Es decir, que por el mero de hecho de registrar una obra no pienses que no la podrás encontrar en páginas de descarga de contenido no legal. El registro es eso, un registro, una constancia de la autoría de una obra, pero no un mecanismo de control o denuncia de infracciones a la propiedad intelectual.

Lo que se registra es una obra, no una idea, y esto se debe a que la Ley de Propiedad Intelectual no protege ideas sino solo las expresiones de estas. Para registrar ideas existen las patentes y marcas, que se rigen bajo el derecho mercantil, a través de la Propiedad Industrial, y no por el derecho civil, como sí lo hace la propiedad intelectual.

Por otro lado, cuando se habla de obra esta se entiende en sentido amplio, no solo de “un libro”. Esto es, que una obra puede ser una entrada en un blog, un artículo para una revista, una fotografía, una pieza musical, un cuadro, y un largo etcétera. Conclusión: cualquier expresión de una idea es una obra.

 

Sistemas disponibles para registrar una obra

Existen diferentes formas de registrar una obra. La aparición de Internet ha conllevado no solo a replantear el concepto de propiedad intelectual sino también la aparición de nuevas obras —como, por ejemplo, un modelo tridimensional virtual para un videojuego— y de nuevos sistemas de registros, más versátiles y menos desfasados que el oficial.

Por tanto, hoy en día, quien desee registrar una obra puede hacerlo a través de diferentes sistemas de propiedad intelectual. Me limitaré a mencionarlos y escribir cuatro líneas sobre ellos: toda la información necesaria para registrar una obra se encuentra disponible en las respectivas páginas web:

 

 Registro Oficial de la Propiedad Intelectual Registro Oficial de la Propiedad Intelectual: es un registro público, y de ahí que sea el más conocido. En todos los países existe un registro de la propiedad intelectual oficial y público.

En España, el Registro General de la Propiedad Intelectual es único en todo el territorio nacional y es un mecanismo administrativo para la protección de los derechos de propiedad intelectual de los autores y demás titulares sobre sus obras, actuaciones o producciones. El registro se puede efectuar personándose en las oficinas o por vía telemática con certificado digital.

La tasa por cada registro es de 13,20 € y se suman algunos euros si se desea solicitar certificado, nota simple, etc. El registro vale para siempre y no hay que hacer renovaciones.

Para realizar el registro de una obra en el Registro de la Propiedad Intelectual de tu país, debes averiguar el procedimiento a seguir, ya que cada país y registro posee sus propios mecanismos. Busca la oficina de tu país en la Guía de Oficinas de Propiedad Intelectual de la OMPI y sigue los enlaces para saber cómo registrar una obra en tu nación.

 

Safe CreativeSafe Creative es un registro de la propiedad intelectual privado que “consiste en un registro o depósito de obras de propiedad intelectual en formato digital, al que se puede asociar, en su caso, la política de cesión de uso de los derechos de explotación de la misma por medio de licencias/contratos predefinidos como Creative Commons, Licencia Pública General GNU u otros sistemas”.

Este registro también permite consultar y contactar con autores y titulares de derechos que tienen depositadas sus obras en su plataforma. La sede de la empresa está ubicada en Zaragoza, España, y se rige por la ley española. Todo el registro de las obras se realiza vía Internet.

Safe Creative ofrece un servicio gratuito hasta 10 registros al mes y, si necesitas registrar más obras, por un precio económico anual (60 € + IVA) puedes hacerlo. Encuentras toda la información sobre este servicio en el apartado de Preguntas frecuentes de Safe Creative.

 

Re-Crea Re-Crea es un depósito de creaciones: el usuario envía su documento en línea a un servidor seguro de la Cámara de Comercio de Barcelona y automáticamente se genera un sello de tiempo y un certificado conforme el documento ha sido depositado en una hora y una fecha concreta.

Re-Crea no ofrece registros gratuitos y sus packs parten de los 28 €. Este sistema hace foco más en obras de diseño, I+D, ingeniería, marketing y fotografía.

 

Digital Media RightsDigital Media Rights también es un registro privado de derechos de autor especializado en la protección del copyright en Internet y otros soportes digitales. Su sede está en Londres, Reino Unido, por lo que los términos y condiciones de su plataforma se rigen e interpretan de conformidad al derecho británico (atención, que no es un detalle menor).

Con el registro gratuito se pueden certificar hasta 25 páginas web. También es un registro compatible con Creative Commons.

 

Registered Commons: similar a los sistemas anteriores, pero además permite explotar económicamente la obra en la misma plataforma, mediante la venta de licencias. Ofrece tres registros gratuitos por año. Su sede está en Austria. La política de este sistema no especifica con claridad la jurisdicción, sino que se limita a mencionar que “los usuarios internacionales se comprometen a cumplir con todas las leyes locales”. Por tanto, entiendo que se refiere a la ley austriaca.

 

Copyright.es también es un servicio de registro de copyright online. Su coste parte de los 35 €. (Su página web da errores de manera constante cuando se la consulta, por lo que dudo de su fiabilidad).

 

Depósito notarial: cualquier autor también puede realizar el registro de una obra ante notario. Este acto no da fe de la autoría de la obra sino de la fecha y de la persona que efectúa el depósito. La tarifa del servicio será la que establezca el notario.

 

Entidades de Gestión: también se puede registrar una obra en las entidades de gestión de colectivas de obras, como la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) o Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO). Por lo general, para realizar el registro solicitan el ISBN o el Depósito legal de la obra, por lo que este tipo de registro está restringido a obras que ya están en el circuito comercial del libro.

 

¿Qué sistema elegir para registrar una obra?

Aunque la Ley de Propiedad Intelectual española reconoce la autoría de una obra por el mero hecho de crearla, llegado el momento de una contienda es más fácil que esta se resuelva favorablemente si la obra está registrada en algún sistema de propiedad intelectual.

El principal y mayor beneficio de tener registrada una obra en el Registro Oficial de la Propiedad Intelectual es que quien figura inscrito en este registro público no debe probar su autoría o titularidad en el caso de una contienda, y la carga de la prueba recae en quien discuta la titularidad de los derechos.

En el caso de los distintos sistemas de registro privados de la propiedad intelectual, estos facilitan la inscripción y publicación del autor y titulares de los derechos, garantizadas mediante un sistema de huella digital y time-stamping o sello de tiempo (mecanismo que demuestra que una serie de datos han existido y no han sido alterados desde un instante específico en el tiempo).

También establecer los términos y condiciones de reproducción de la obra, como también su distribución, comunicación pública, etc. para facilitar la gestión de los derechos de autor. Además, estos sistemas emiten un certificado de autoría o titularidad de la obra que sirve como prueba documental en caso de necesitarla. Y este certificado tiene la misma validez legal que el registro público.

Entonces, ¿qué registro utilizar? Te diría que el que te resulte más cómodo. Yo optaría por el Registro oficial o Safe Creative. Las entidades de gestión no me lo plantearía ni como alternativa…

Cómo registrar una obra

¿Conoces otros sistemas de registro de la propiedad intelectual? ¿Has utilizado alguno de los que menciono en esta entrada? ¿Cuál ha sido tu experiencia? Te invito que dejes tu opinión en los comentarios para que los lectores de este blog conozcan tu parecer.

En defensa de los booktubers y contra la hipocresía editorial

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En defensa de los booktubers y contra la hipocresía editorial

 

Editores: no carguen a los booktubers con responsabilidades educativas, literarias y comerciales que no les corresponden. Bajad del pedestal y mezclaos con el vulgo. Sí, esta entrada es un reclamo a la reflexión por parte de algunos profesionales del sector del libro.

En una charla con un par de profesionales del sector del libro, y hablando de todo un poco del mundo de los libros, uno de ellos (un editor) hizo alusión a “esos jovenzuelos que hablan de libros en Internet” y lo hizo con tal altanería que en mi interior empezó a aflorar el mosqueo…

Para más inri, la otra persona se sumó a la crítica (no constructiva, y creo que más que para hacer la pelota al editor) y estuvieron intercambiando unos minutos pareceres sobre los jovenzuelos —los booktubers—: que es una chapuza cómo hacen los videos, cómo se expresan de esa forma para hablar de libros, y cosas por el estilo.

Y yo calladita para ver por dónde discurriría tal conversación hasta que no me aguanté e intervine. Les expuse que me parecía que lo que estaban diciendo no era más que producto de la envidia: de la envidia que sienten algunos editores por no saber acercarse a los lectores, y los booktubers sí; que algunos editores son analfabetos tecnológicos y entonces, como no saben utilizar Internet (menos hacer un video) recurren al rechazo (es más cómodo rechazar lo desconocido que querer aprenderlo); y por qué critican a los booktubers que hacen promoción gratuita de sus libros. (Vamos, que me quedé muy a gusto porque la moralina señorial que desprendía la charla era inaguantable, aunque apuesto me he ganado alguna antipatía).

Hay editores que han sabido encontrar en los booktubers un aliado para fomentar la lectura y para vender libros (recuerda: lo que una editorial quiere, siempre, es vender libros) y me parece genial esta relación win-win: los jóvenes acceden a ejemplares o copias gratuitas de los libros y sacian su sed de lectura y las editoriales obtienen reseñas multimedia de sus libros. Eso sí, como editorial debes asegurarte de que el libro cumpla con un mínimo de calidad, porque los booktubers no perdonan y si el libro no les gusta también lo dirán en sus video-reseñas.

Porque algo fantástico de los booktubers es que no están contaminados de los antiguos pero sobrevivientes tejemanejes del sector editorial en cuanto a reseñas de libros se refiere. Si el libro que han leído les gusta lo dicen, pero si no les apeteció, también. Son sinceros, no responden a intereses empresariales ni hacen el paripé. La espontaneidad y credibilidad que tienen los booktubers hacen que tantos jóvenes sigan sus canales en YouTube.

Editores: no vean enemigos donde pueden ganar aliados; ganar colaboradores (Sebas G Mouret es lector para Penguin Random House) y ganar autores. Porque algunos sellos editoriales sí han entendido el potencial de los booktubers y hasta acaban publicándoles libros (aunque solo sea por el potencial que los booktubers poseen para vender ejemplares).

Tal es el caso del prolífico Javier Ruescas que tiene novelas y relatos publicadas por distintas editoriales; El fuego en el que ardo (Plataforma NEO) de Mike Lightwood, o Besos entre líneas (Planeta), de May R. Ayamonte y Esmeralda Verdú.

 

Los booktubers en el III Congreso del Libro Electrónico

Una de las mesas redondas del III Congreso del Libro Electrónico del año pasado fue Autores y nuevos prescriptores, con la participación de booktubers. (Me pareció un acierto que la organización del Congreso incluyera el debate de los nuevos prescriptores con booktubers invitados; es necesario que el sector del libro se saque las anteojeras…).

El debate estuvo moderado por Gabriel Pena-Ballesté (Vivlios) y participaron el autor Xavi Narro, la booktuber Uka de Nubes de Palabras y el ya mencionado Javier Ruescas. Puedes ver y oír la mesa redonda completa en este video. Tras acabar la exposición se abrió la sesión de preguntas del público y se planteó un par de cuestiones que me crisparon, y que traigo a colación en esta entrada por la postura es la misma.

En resumen: se les achacó a los booktubers falta de conocimiento de categorías o géneros literarios que son necesarios para hablar de literatura, y se les recordaba la responsabilidad ética y didáctica que tienen porque se están dirigiendo a un público juvenil que es un lector incipiente.

Pero vamos a ver… Todos podemos hablar de todo lo que nos dé las ganas, con mucho, poco o nulo conocimiento y, en última instancia, el límite será nuestro propio ridículo. Si me gusta un libro que he leído y lo ando diciendo por ahí, ¿cuál es el problema?

¿Quién dice que una voz es la autorizada para hablar de libros y cuál no? ¿Hay que ser filólogo para recomendar libros o licenciado en literatura para reseñar un título? ¿Acaso no hablamos sobre economía y ejercemos de ecónomos domésticos a diario sin ser administradores de empresas o licenciados en no-sé-qué? Por favor, tras que los booktubers hacen promoción de la lectura y de libros (gratis) vienen algunos a cuestionar desde qué lugar lo hacen.

Que se sepa que lo hacen desde la posición más soberana de la cadena de valor del libro: la del lector; es el lector quien tiene la última palabra sobre un libro. Los booktubers no son teóricos literarios ni tienen por qué serlo. Son lectores que comparten su opinión sobre lo que han leído. Nada más. Y nada menos.

Por otro lado, los booktubers no tienen por qué cumplir una labor educativa, para eso está la familia, la escuela y los gobiernos. Y la responsabilidad que les compete pasa por el listón que cada uno de ellos se impone. En última instancia, si con alguien sienten responsabilidad es con sus seguidores, con quienes los ven y oyen. La responsabilidad de los booktubers pasa por ser ellos mismos, por ser auténticos, cada uno con su propio estilo, sin hipocresía y con desparpajo.

Los booktubers hacen el trabajo que ciertos editores no saben realizar: marketing editorial o promoción de libros y, en algunos casos, también algo que algunos editores no saber hacer: vender libros gracias a las nuevas tecnologías.  No quieran cargar a los booktubers con responsabilidades educativas, literarias y comerciales que no les corresponden.

Editor: pon un booktuber en tu vida.

En defensa de los booktubers y contra la hipocresía editorial

“La profesionalización de algunos de ellos no invalida, de todos modos, el hecho de que los BBB’s llevan a muchos de sus pares a interesarse por los libros, lo que los convierte en formadores de nuevas camadas de lectores”.

En BBB’s: esas nuevas formas de viralizar la pasión por la lectura