Es habitual encontrar anuncios solicitando el diseño y maquetación de un libro, sin más especificaciones. Más aún, ver que se piden maquetadores para una publicación en diferentes plataformas de anuncios de empleo.

Algunas personas que solicitan este tipo de servicio editorial no conocen las diferencias entre una maquetación, un diseño, y un diseño y maquetación.

Puede parecer una tontería lo que digo, pero al momento de concretar el proyecto puedes encontrarte con ciertas “sorpresas”.

La mayoría de los anuncios solicitan maquetadores para un libro. O bien para una tesis o trabajo de investigación, un informe anual; manuales y guías, memorias y balances, etc.

Como profesional, puedes responder al anuncio y enviar un presupuesto; lo aceptan y a la hora de comenzar el trabajo te dicen que no tienen el archivo InDesign sobre el que debes trabajar.

La respuesta es “no lo tenemos” o “hay que hacerlo”, y aquí es donde aparece una de las sorpresas.

Has presupuestado por la maquetación de la publicación, pero no por el diseño y la creación del archivo máster de la misma.

Si el cliente no tiene el archivo tampoco tendrán el diseño de la publicación, a lo sumo contará con algún libro similar o una versión anterior impresa.

¿Qué pasa? Que si has aceptado el trabajo, sencillamente, la has pifiado, porque tendrás que hacer tres tareas por el precio de una.

Lo mismo vale para las solicitudes de presupuestos que recibas. O, si las haces, es primordial que aprecies la diferencia.

Por tanto, creo que es útil y didáctico comentar —y, de paso, educar— al posible cliente; explicar desde el inicio en qué consiste maquetar y en qué consiste maquetar + diseñar  + crear un máster para una publicación.

Aunque esta entrada se escribió para ayudar a colegas a elaborar presupuestos es muy útil para que el cliente aprecie que el diseño y la maquetación no siempre van unidas.

Maquetación

Es el servicio editorial en el que un profesional se encarga de poner en página los contenidos (texto, gráficos, tablas imágenes, etc.).

Se trata de colocar el material que el cliente le entrega en un archivo de InDesign (máster) ya creado.

Este archivo máster debe tener características ya establecidas. Por ejemplo, debe tener configurados todos los estilos (de párrafo, de carácter, de objeto, de tablas, etc.). También las distintas páginas maestras y capas, las muestras de colores a utilizar, etc. 

El maquetador dispone y coloca el material en bruto, siguiendo unas determinadas pautas dadas por el cliente y fijadas en el archivo máster.

El maquetista, en este servicio, no tiene que “pensar” la publicación ni hacer y/o influir en el diseño de la misma.

Esto ya viene determinado por el archivo máster y las consignas que el cliente o diseñador le hayan facilitado.

Diseño

Es el proceso por el cual un profesional o grupo de profesionales conciben y proyectan la comunicación visual de una publicación; llevan adelante lo que se conoce como diseño editorial.

En este punto se imagina, se inventa, se discute y se decide todo lo relativo a la arquitectura de la publicación.

Es decir, el tamaño, los márgenes, las columnas y la retícula del libro; las tipografías para los diferentes niveles de texto y su cuerpo.

También se conciben los colores para los textos y los elementos gráficos, y su forma de aplicación; el tamaño y la disposición de los elementos gráficos en la página, y unos etcéteras más.

En este punto es donde se hace el archivo máster de la publicación, y puede que el diseñador no sea quien maquete los contenidos.

En algunas empresas editoras hay departamentos separados para diseño y para maquetación. O bien se encarga el diseño de la publicación a un profesional o estudio y la maquetación a otro. Son tareas relacionadas y compatibles, pero también perfectamente separables.

Y pensar un diseño lleva tiempo si se quiere hacer acorde y exclusivo para un determinado contenido; a menos que se recurra a plantillas prediseñadas.

Diseño y maquetación

Es el proceso por el cual se ejecutan las dos tareas mencionadas anteriormente.

Las puede hacer el mismo profesional o varios. Esto depende de la complejidad del libro o de lo que el cliente desee, además de la destreza del profesional en esta área.

No es lo mismo una novela de 200 páginas que una enciclopedia de 600 páginas. O que el cliente desee el trabajo con urgencia.

O… mejor lee esta entrada para que quede claro: el conocimiento, el tiempo y el esmero valen y tienen una tarifa que debe pagarse.

¿Dónde está la clave?

El punto clave a distinguir en los anuncios o pedidos de presupuestos es determinar el servicio que se solicita.

Es saber cuándo piden diseño y maquetación de un libro o solo una maquetación. Raramente piden el archivo máster, pero nunca está de más preguntar, porque esto tiene un sobrecoste.

Y es vital diferenciarlo porque son dos servicios editoriales, DOS. ¿Acaso un pintor cobra solo por pintar si, además, debe rasquetar las paredes y adornarla con pintura al pincel? Pues eso 😉 .

Son servicios diferentes, con distintas complejidades y tal vez un mismo profesional no pueda resolverlos. Además, el tiempo que se emplea en diseñar una publicación y hacer el máster no es el mismo que lleva maquetar.

Contenidos medianamente complejos pueden maquetarse con cierta rapidez siempre que el archivo máster esté perfectamente configurado.

Ejemplo de un archivo máster creado para un manual de usuario y contratado en un presupuesto de diseño y maquetación.

Ejemplo de un archivo máster creado para un manual de usuario y contratado en un presupuesto de diseño y maquetación.

¿Cómo presupuestar estos servicios de diseño y maquetación?

Según el tipo de trabajo, presupuesto estos dos servicios de forma separada o conjunta.

En un mismo presupuesto se pueden incorporar ambos conceptos desglosados si se trata de un libro complejo, periódico o revista.

Por un lado, tarifar el servicio de diseño y creación del máster; por otro, el de la maquetación, con una tarifa diferenciada para cada caso.

Además, se hace imprescindible aclarar qué incluye y qué no cada servicio. Porque hay personas que se aprovechan del “ya que tú sabes de…” y te bombardean a preguntas; entonces, lo que era una maquetación se ha transformado en formación. O pretenden que seas el director de producción de su editorial a tarifa de maquetador.

Para evacuar dudas e inquietudes existen las sesiones de consultoría, que constituyen otro servicio y, obviamente, se tarifa/paga aparte.

En mi caso, uso protocolos de procedimiento que le envío al cliente para que conozca los pasos que vamos a dar tras la aceptación del trabajo.

Para los libros sencillos, novelas y algunos libros de no ficción ofrecemos un servicio integrado de diseño y maquetación. Más si se trata de autores independientes, instituciones o empresas que con seguridad no tienen archivos para reutilizar.

Componer una publicación lleva su tiempo y tiene un precio; diseñar una publicación también insume tiempo y tiene otro precio. Lo mismo vale para la creación del archivo máster.

Tenlo en cuenta tanto si ofreces estas labores como si las encargas; es el mejor modo de llevar a cabo un trabajo y resulte satisfactorio para todas las partes.